Bajamos del autobus y nos dirigimos a una oficina de turismo en la que tenemos que pagar por entrar en el pueblo, unos 10 euros cada uno. La entrada del pueblo se ven edificios iguales de ladrillo rojo. A medida que nos adentramos en el pueblo, más bonito y mágico nos parece. La gente es muy tranquila, acostumbrados a ver turistas. Entramos en una plaza grande con varios monumentos típicos asiáticos, tigres, elefantes, dragones y tipicas casas asiáticas con figuras de demonios. Una plaza muy bonita e impresionante.

Nos acomodamos en el hotel y damos una vuelta por el pueblo. Estamos de suerte, hay un festival de danza y hay varios grupos de danza tradicional por las diferentes plazas. Los bailarines llevan máscaras y simulan una pelea.
A las 05.00 de la madrugada ya es de dia y ya se escuchan los tambores de las plazas, aqui el dia empieza temprano y tambien termina temprano, a las 19.00 es de noche y todo cierra, poco después la gente se retira.
Vamos a cambiar dinero para hacer unas compras, hay un monton de tiendas con cosas chulas, que peligro¡