Hoy emprendemos la marcha antes que el día anterior. Nos toca visitar la playa de Omaha.
Primera visita, el Museo Memorial de Omaha, www.musee-memorial-omaha.com en Saint-Laurent-Sur-Mer. Situado a 200 mts de la playa de Omaha, por la que paseamos después de salir del museo. No había nadie en el agua. Creo que debe ser muy grande el respeto que debe causar introducirse en el agua de esa playa en concreto, sabiendo lo que allí ocurrió hace 70 años. Yo, al menos, no lo haría.
Playa de Omaha
Playa de Omaha.
Posteriormente nos dirigimos al Cementerio Americano de Colleville Sur Mer. www.abmc.gov/ ...n-cemetery Aquí se encuentran enterrados más de 9.000 soldados estadounidenses. En la misma entrada, se ubica el Normandy American Cementery Visitor Center. Las medidas de seguridad para entrar en este y pasar al cementerio son importantes.
El cementerio se localiza en las alturas dominantes sobre la playa de Omaha. Los terrenos fueron cedidos a perpetuidad por el estado francés.
Muy cerca del Cementerio, a no más de 1 ó 2 kilómetros, se halla el Museo Overlord www.overlordmuseum.com/ Muy recomendable y al que hay que dedicar también unas dos horas.
Como todavía teníamos día por delante, nos fuimos hasta Ouistrehan (playa SWORD) para conocer el barrio de Ribabella y el Museo que dejamos de ver el primer día, el Museo del Muro del Atlantico o Grand Bunker. www.le-grand-bunker-musee.com/ Este museo está ubicado en una edificación única en su género. Se trata de una gran mole de hormigón, que fue el cuartel general alemán que controlaba las baterías alemanas que cubrían el estuario del río Orne.
Según dice una placa, es la misma que se utilizó en la película "salvar al Soldado Ryan"
Es muy interesante su visita, porque está recreado con todo lujo de detalle, a base de elementos originales.
Vista del barrio de Ribabella, desde lo alto del Grand Bunker.
Después de salir del museo, continuamos bordeando la costa por la carretera D-514, pasando por Lion Sur Mer, Luc Sur Mer, Langrune Sur Mer, Saint Aubin Sur Mer y Bernieres Sur Mer, hasta llegar al apartamento en Courseulles. Todos estos pueblecitos costeros están prácticamente unidos casi sin solución de continuidad y merece la pena parar en sus paseos marítimos y acercarse a sus centros urbanos para pasear un rato por ellos.
Primera visita, el Museo Memorial de Omaha, www.musee-memorial-omaha.com en Saint-Laurent-Sur-Mer. Situado a 200 mts de la playa de Omaha, por la que paseamos después de salir del museo. No había nadie en el agua. Creo que debe ser muy grande el respeto que debe causar introducirse en el agua de esa playa en concreto, sabiendo lo que allí ocurrió hace 70 años. Yo, al menos, no lo haría.
Posteriormente nos dirigimos al Cementerio Americano de Colleville Sur Mer. www.abmc.gov/ ...n-cemetery Aquí se encuentran enterrados más de 9.000 soldados estadounidenses. En la misma entrada, se ubica el Normandy American Cementery Visitor Center. Las medidas de seguridad para entrar en este y pasar al cementerio son importantes.
Muy cerca del Cementerio, a no más de 1 ó 2 kilómetros, se halla el Museo Overlord www.overlordmuseum.com/ Muy recomendable y al que hay que dedicar también unas dos horas.
Como todavía teníamos día por delante, nos fuimos hasta Ouistrehan (playa SWORD) para conocer el barrio de Ribabella y el Museo que dejamos de ver el primer día, el Museo del Muro del Atlantico o Grand Bunker. www.le-grand-bunker-musee.com/ Este museo está ubicado en una edificación única en su género. Se trata de una gran mole de hormigón, que fue el cuartel general alemán que controlaba las baterías alemanas que cubrían el estuario del río Orne.
Es muy interesante su visita, porque está recreado con todo lujo de detalle, a base de elementos originales.
Después de salir del museo, continuamos bordeando la costa por la carretera D-514, pasando por Lion Sur Mer, Luc Sur Mer, Langrune Sur Mer, Saint Aubin Sur Mer y Bernieres Sur Mer, hasta llegar al apartamento en Courseulles. Todos estos pueblecitos costeros están prácticamente unidos casi sin solución de continuidad y merece la pena parar en sus paseos marítimos y acercarse a sus centros urbanos para pasear un rato por ellos.