Ayer hablando con unos nos dijeron que suele ser caótico el último día para pillar mesa para desayunar, y nosotros que somos de madrugar mucho, decidimos que sobre las seis y media ya vamos ha bajar, y menos mal... Hoy el amanecer esta siendo precioso, y mientras abren el buffet me dedico a sacar fotos, he llenado una tarjeta de la cámara y ya voy por la segunda. Después de desayunar, el buffet ya esta lleno de gente, damos un paseo por las cubiertas, mientras voy sacando fotos, a lo lejos ya se divisa Barcelona. Volvemos al camarote a por nuestras cosas y con penita cerramos la puerta. Como no desembarcamos hasta las diez y cuarto, pues a disfrutar lo que nos queda de crucero.
El tiempo pasa, y Barcelona cada vez esta más cerca. Me gustaría que el barco diera la vuelta y volviéramos a empezar, pero va ha ser que no. Empiezan a saltar los wuachapps de los móviles, volvemos a la civilización. Decidimos que vamos ha tomarnos un café y volvemos al buffet, total que casi volvemos a desayunar. Además está Lesther, nuestro camarero de mesa del Cantabrico, y aprovechamos para darle las gracias y despedirnos de el. Hemos visto las maniobras de atraque, y ahora vemos como está saliendo la gente del barco. No sabemos quienes son pero como saludan, los que estamos arriba les devolvemos el saludo. Y antes de lo que queremos es nuestro turno para desembarcar.
Nos despiden parte de la tripulación, y yo no puedo evitar las lagrimas