El Jueves por la mañana tenemos planeado ver el lago Oeschinensee. Como cada mañana tras desayunar,preparamos las mochilas con la comida,el agua,el protector solar…vamos,con nuestros básicos y diarios compañeros de excursión. No sé si yo lo leí mal,o alguien en un diario se equivocó al escribirlo,el caso es que según éste en mis apuntes tenía escrito que el lago estaba en el valle de Kandertal y eso fue lo que marcamos en el GPS;después de bastante tiempo conduciendo nos extrañó que ni a lo lejos viésemos ninguna montaña,ningún pico tal y como la descripción apuntaba,sino todo lo contrario,estábamos conduciendo por carreteras pequeñas,atravesando pueblos (casi todos solitarios) y sin rastro de ninguna señal o indicación que avisara del lago o del valle,y nos extrañó…
Decidimos olvidar el mal rato que pasamos y la frustrante sensación de que habíamos perdido el tiempo (menos mal que solo fué el tiempo) y disfrutar de lo que quedaba de día que aún era mucho. Dejamos el coche en un parking al aire libre que hay justo al lado de un restaurante y una tienda de “Intersport”. Desde abajo se ven las cabinas del teleférico que suben hasta la antesala del lago. No sé si fue por las ganas que teníamos de llegar,por los nervios acumulados o por qué,el caso es que no nos dimos cuenta de que había que sacar un ticket en una especie de parquímetro que costaba 4 francos y te permitía estacionar allí durante todo el dia,y cuando volvimos de vuelta…¡¡teníamos una multa en el parabrisas!!
Según subíamos en el teleférico nos relajamos y disfrutamos de nuevo de las preciosas vistas que solo se pueden tener desde la altura: vacas pastando,verdes laderas cubiertas de flores,caminitos por los que subían algunos intrépidos (hay que estar en buena forma para poder hacerlo).Una vez arriba,tras un paseo de media hora llegamos al final del camino,ya vemos el lago.Nos recibe con sus mejores galas:con un azul turquesa intenso y flanqueado por montañas y abetos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Este lago sorprendentemente es más grande que el Bachalpsee,tiene más agua y la vista no nos permite ver hasta donde llega,intuímos que dá la vuelta para seguir su curso,aunque no tiene su fama ni las impresionantes cimas nevadas que lo enmarcan,tampoco tiene las fantásticas vistas que se disfrutan hasta llegar a él,pero en su favor diré que nos encontramos con un paisaje mucho más vivo,más colorido (también el tiempo acompaña,hace sol,está bastante despejado y eso influye). Las diferencias para mí entre el Bachalpsee y éste son:
- El Bachalpsee ofrece unas vistas espectaculares de los alrededores y se disfruta mucho más el camino hasta llegar a él. El Oeschinensee está a menor altura,el camino hasta llegar a él no es tan vistoso,es más humilde,aunque sigue siendo bonito entre praderas y alguna que otra vaca que encontramos.
- El Bachalpsee es más majestuoso en su conjunto,la estampa del lago con las cimas alpinas detrás y la grandiosidad del extenso terreno que lo rodea por los 4 costados le confieren un aire más señorial. El Oeschinensee quizás por no tener de fondo las inmensas cimas que tiene su compañero,parezca un poco más corriente,pero para nada lo es. Cada uno en su estilo es hermoso,hermosísimo,y son dignos de ver los dos.
Frente al lago hay un restaurante (el típico chalet de madera suizo) con una terraza-mirador donde comer o tomar un café después de comer.Nosotros comimos nuestros bocatas sentados cómodamente en un banco frente al lago,hay muchas familias que hacen picnics en la misma orilla,extienden sus mantas y preparan las viandas mientras los niños corretean libres por la hierba o se mojan en las frescas aguas.
Se pueden alquilar barquitas a remo para dar un paseo por el lago,puedes bañarte si eres atrevid@ (porque el agua está fría) o simplemente puedes pasear descubriendo cada rincón o perderte entre la foresta de abetos que se agrupan a su alrededor.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de comer cambiamos la tranquilidad del lago por un poco de diversión en el tobogán que está al lado de la estación del teleférico.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Mientras esperamos en la fila para montar comienzan a caer unas gotitas,se acercan unas nubes que presagian lluvia y tememos que si finalmente llueve cierren la instalación tal y como nos avisan,pero tenemos suerte y podemos subir
Llegamos ya entrada la tarde,dejamos el coche en un parquímetro como viene siendo ya costumbre con la esperanza de que a partir de las ocho de la tarde sea gratuito,pero no fue asi;comenzamos nuestro recorrido dirigiéndonos hacia el famoso puente de madera (al atravesarlo observamos que hay una parte del techo que aún está sin terminar de restaurar después del incendio que sufrió hace años) lo atravesamos y llegamos a la otra parte de la ciudad donde restaurantes,terrazas,tiendas,relojerías y demás acogían a los visitantes. No encontramos ninguna oficina de información y turismo para poder conseguir un plano de la ciudad,así que para no andar dando vueltas en valde preguntamos por una de los iconos más famosos de Lucerna: el león esculpido en la piedra. Para llegar hasta él,una vez que sales del puente te sitúas mirando calle abajo,al fondo se vé la torre de una iglesia,pues a la izquierda de la iglesia cruzando dos o tres calles lo encuentras;la verdad es que yo pensaba que estaría más visible o más señalizado,pero está como escondido,metido en una especie de callejón en un pequeño parquecito. Tengo que admitir que lo encontramos gracias a un grupo de turistas japoneses,los vimos en tropel señalando y los seguimos
Cuando encontramos esta preciosidad tengo que admitir que una vez frente a él me sentí sobrecogida...es bellísimo,lo había visto en fotos antes,pero no es nada comparable con el hecho de estar delante contemplándolo. El león herido. Es una obra maestra,el gesto de dolor que refleja su cara es impresionante,de un realismo que traspasa. Me encantó y me emocionó.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Había leído que Lucerna es una ciudad amurallada,nos hubiese gustado ver su muralla y hacer parte del camino que la rodea paseando,descubriendo la ciudad,pero estábamos un poco cansados y no teníamos ninguna gana de volver a perdernos,asi que desistimos. Lo poco que hemos visto nos ha gustado mucho.
Con la caída de la tarde el sol se despide de nosotros y nosotros de Lucerna. Nos ha gustado esta ciudad;tiene algo,no sé qué es,una atmósfera romántica,mágica,especial y diferente.Me llevo grabada en el corazón la imagen doliente del hermoso león abatido que me acompaña todo el viaje de vuelta a Uetendorf.
*** Imagen borrada de Tinypic ***