Nuevo madrugón por costumbre más que por convicción, aunque hasta pasadas las 8 no salimos de “casa”. Teníamos media hora hasta la entrada del parque, pero había muchos coches a esas horas y algún tramo de obras que ralentizaba el movimiento, con lo que llegamos a la caseta del guarda a las 9, donde compramos ya el pase anual para los parques nacionales por los sabidos 80 $.
Como habíamos cambiado Sequoia NP por Bishop y al día siguiente saldríamos por Tioga Road, decidimos hacer una primera parada en Mariposa Groove para ver los árboles. Aquí pensamos hacer andando un pequeño tramo del trail, básicamente hasta California Tunnel Tree, el árbol por el que puedes pasar por debajo, pero como somos de buen ritmo, era pronto, e íbamos frescos, acabamos haciendo el recorrido total hasta Fallen Wawona Tree, el gran árbol caído. A posteriori, pienso que teníamos que habernos vuelto en California Tunnel Tree, porque hasta ese punto estaba lo que más merecía la pena, y el Fallen nos resultó algo decepcionante.
En esta zona vimos los primeros animales del viaje, ardillas por doquier y un par de grupos de cervatillos en diferentes zonas. Acostumbrados a los huidizos animales de aquí, nos sorprendió verlos tan tranquilos con tanto ser humano por las inmediaciones y acribillándolos a fotos como paparazzis...
De vuelta al coche, nuestro objetivo era llegar al visitor center, y allí llegamos a comer tras las indispensables paradas en los miradores, como el archiconocido Tunnel View (aquí es donde nos empezamos a dar cuenta de la grandeza de este parque). De aquí hasta el visitor paramos en varias zonas como Bridalveil Fall y su pequeño hilillo de agua (cosas de las fechas), varias paradas para ver El Capitan, etc. etc.
Después de comer y con el coche aparcado cogimos el shuttle hasta la parada de Yosemite Falls, a donde nos acercamos a pie, con la consiguiente (y lógica) decepción de ver las cascadas completamente secas. Como decía, cosas de las fechas. Volviendo nos quedaba la mejor (para mí) imagen del parque, Glacier Point, donde nos quedamos un buen rato mientras atardecía, previa parada en Washburn Point. Glacier es una de esas vistas que ninguna foto es capaz de reproducir con la espectacularidad captada por el ojo humano, con el Half-Dome enfrente y el valle bajo nosotros.
Tras esto, vuelta al hotel. Llegamos ya de noche cerrada y pasamos por el bar. Por 9 $ nos echamos dos cervezas de no recuerdo qué marca, que me pareció bastante (demasiado) suave. Estábamos solos en el bar, supongo que a esas horas estaría todo el mundo cenando. Cuando nos la acabamos (que costó), vuelta a casita y a dormir.
Una cosa que me llamó la atención es que había 16 grifos con otras tantas cervezas diferentes, sumado a las que tendrían solo en botellín (Budweiser y Corona, por ejemplo, tenían publicidad pero no grifo, así que supongo que las tendrían). Aquí es difícil llegar a ver más de 4 grifos de cervezas de diferentes marcas y un puñado de botellines que suelen ser en todos los bares los mismos.