Bueno, la principal conclusión, es que ha sido el mejor viaje de mi vida. Eso no significa que sea el definitivo, porque pensé lo mismo hace 13 años en Mallorca (época aun adolescente), hace 7 en Roma y hace 2 en Tenerife. Así que seguro que aún queda mucho por llegar.
En definitiva, un viaje que, a pesar de los temores iniciales (escalas muy cortas, posibles problemas con el alquiler del coche, poder perdernos por aquellas tierras, no saber desenvolvernos bien, etc.) todo ha salido, podríamos decir, a salir de boca. Vamos, lo que es la logística, inmejorable.
Al final el fly & drive ha resultado todo un acierto, el poder elegir a donde queríamos llegar cada día, qué queríamos ver y cuánto tiempo queríamos gastar en cada sitio, y la libertad de coger tu propio vehículo y moverte a tu antojo.
La pena, no haber podido disponer de algunos días más y poder ver Valley of Fire, Capitol Reef, Arches, Canyonlands o Mesa Verde, que no se alejaban en exceso de la ruta.
CONCLUSIONES PARTICULARES DE CADA SITIO:
San Francisco:
La elegimos por delante de Los Ángeles y nos ha gustado mucho más de lo que imaginábamos. Además, creo que fue un acierto coger el hotel en Fisherman Warf, la zona que más nos atrajo. Nos quedamos como lugares imprescindibles con esta zona, la excursión de Alcatraz, el Golden Gate y sus miradores, Twin Peaks, Lombard St y Hyde St y una visita en general a toda esa zona de calles empinadas con sus tranvías. Debería haber tiempo también para un paseo por Financial District, Chinatown, Alamo square y sus casas victorianas, la zona de Unio Square y el City Hall.
Ahora, pensamos que nos ha quedado mucho por ver. Una tarde, un día entero y una mañana nos han dado para ver todo lo planeado, pero con un par de días más (mínimo) hubiéramos alargado el planning a muchos otros sitios, como Presidio, Golden State Park o The Mission, por nombrar los que primero se me vienen a la cabeza.
Eso sí, no hay nada de lo que hayamos visto que lo quitaríamos del planning si tuviera que hacerlo a posteriori.
Sausalito:
Lo veo como un complemento de San Francisco, una forma de cruzar el Golden Gate en un solo sentido y otra salida rumbo a Yosemite. El pueblo en sí tampoco sería nunca una opción de visita, solo de paso. Ni siquiera iría de propio a por las famosas hamburguesas.
Yosemite:
Opino que ha sido un acierto poder dedicarle dos días (más bien, día y medio).
El primer día, toda la zona del sur, Glacier Point y los alrededores de Yosemite Village. Vimos prácticamente todo y no quitaría nada, aunque ahorraría la visita de las Yosemite Fall si se va en la misma época que yo (otoño). Imagino que en primavera será espectacular. Incluso Mariposa Groove merece la pena, pero no más allá de California Tunnel Tree, hasta donde puede llegarse en una corta rutilla.
En cuanto al segundo día la escénica Tioga Road con todas sus paradas, especialmente el Tenaya Lake otro acierto, aunque, al igual que con las cascadas, seguro que Tolumne Meadows gana en primavera y verano (aunque con riesgo de cierre).
Cosas que hubiera querido hacer con más tiempo (y permiso), ascender el Half Dome.
Saddlebag Lake:
Ya lo dije en su momento, ahora mismo sería una cosa que quitaría, salvo que me sobrase muchísimo tiempo. Se supone que hay una ruta que se puede hacer andando rodeándolo y quizá esté bien, pero pienso que sería muy larga.
Mono Lake:
Sorpresa y parada que debe ser imprescindible. Solo he pasado por South Tufa y merece muchísimo la pena, incluida la pequeña ruta de poco más de 20 minutos. Con algo más de tiempo, incluso hubiera ido a la zona de la entrada principal.
Y con más tiempo, hubiera querido acercarme a Bodie.
Bishop:
Pueblo de paso para hacer noche entre Yosemite y Death Valley. De todos los pueblos, el que más me ha gustado, y una buena opción de ver algo diferente a las grandes ciudades. también ha ayudado el que hubiera concentración de coches clásicos, sino, supongo que no diría mucho.
Death Valley:
Para mí el mejor parque. Después de ver otros diarios, pensé que un día entero igual era hasta demasiado, siendo que otras personas utilizaban medio día o aprovechaban para llegar hasta Las Vegas. A mí, sin embargo, me llevó todo el día e incluso se me hizo de noche. No soy subjetivo porque a mi me encantan los parajes extremos. De todas formas, este desierto tiene tantísimas cosas diferentes que no me he cansado de ir de un lugar a otro.
Si algo hubiera podido gustarme más, creo que serían los momentos de luz ideal en cada punto (Zabriskie, Artist Palette…).
Zion:
Un parque que de primeras no nos llamó tanto pero que nos ganó completamente en la cascada de Weeping Rock y en el Riverside Walk. Y al salida por la 9 hacia Bryce, genial. También todo un acierto el que la carretera sea roja, y el uso de los shuttel en lugar del coche particular, porque iban muy bien.
Aquí sí que desearía tener más tiempo, con un poco, haría el Canyon Overlook Trail para llegar al mirador, y con más tiempo (y físico),The Narrows y Angles Landing.
Bryce Canyon:
Muy buenos los 4 primeros miradores (Sunrise, Susnet, Inspiration y Bryce) que se pueden hacer con el shuttle y, si tuviera poco tiempo, la verdad es que ni haría los demás. Buena ruta la de Queen’s Garden mas Navajo Loop (por Wall Street, por supuesto).
A mi mujer es el parque que más le gustó, junto con Antelope.
Kanab:
Otro pueblo de paso. El Little Hollywood Set Museum no está mal, pero tampoco merecería una visita de propio.
Quizá en otra ocasión, hubiera optado por visitar Coral Pink Sand Dunes State Park, que no está lejos.
Page:
Otro pueblo de paso, buen punto cercano a lugares imprescindibles. La hostelería por allí tiene buena pinta, y el Fiesta Mexicana me pareció nuestra mejor comida de largo.
Por el Scenic View del Lake Powell quizá no volvería a pasar, no me dijo mucho.
Horseshoe Bend:
Si Death Valley ha sido el mejor parque en conjunto para mi, Horseshoe Bend ha sido el elemento que más me ha gustado en sí. Parada obligatoria, aunque dudo que nadie piense lo contrario. Las palabras sobran.
Antelope Canyon:
Como ya dije, lo que más ha gustado a mi mujer junto con Bryce. Después del cabreo que cogió por soltar la friolera de 96 $ entre parking y entradas por lo que en principio era solo 1 hora (a la postre hora y cuarto, menos es nada), salió pensando que había merecido la pena sin duda. Yo, por supuesto coincido con ella.
Suerte de la no excesiva saturación del lugar a nuestra hora, del buen hacer de nuestro guía y de ser los primeros en llegar de todos los grupos, siendo el nuestro además el de menos gente. Mala suerte de que tocara día nublado.
Monument Valley:
Otro de esos sitios que tenía marcados y que, aunque me gustó mucho, no colmó completamente mis expectativas. Pero creo que fue por el ligero temor inicial a la ruta en coche y por tener día nublado. Aun así, nos llevamos unas cuantas vistas espectaculares, incluyendo el Forrest Gump Point.
Grand Canyon:
Pues como ya dije, la decepción del viaje por las altísimas expectativas que teníamos y salirnos el peor día con nubes y llovizna, que nos impidió disfrutarlo en todo su esplendor. Vimos prácticamente la totalidad de miradores del South Rim y nos parecieron muchos de ellos prácticamente iguales entre sí, imagino que por el día tan plano meteorológicamente que nos tocó.
Como también dije, ojalá pudiera hacer una ruta de bajada al fondo del cañón (eso sí que me motivaría), y también podría haber estado bien la visita en helicóptero, que no cogí viendo las previsiones del tiempo de aquella jornada en días precedentes.
Ruta 66 Seligman – Kingman:
Otro acierto repentino por el hecho de no estar previsto. Muy recomendable pasar por Seligman y por Hackberry Store, dos museos de la ruta con un montón de cosas que ver y con todo lujo de detalles.
Eso sí, creo que con más lugares así hubiera acabado saturándome de tanta Ruta 66 por sobre explotación.
Las Vegas:
Ciudad que en un principio pensé que me abrumaría y acabó por encantarme. Merece la pena hacer un recorrido completo por The Strip con sus hoteles-casino, las tiendas temáticas y los espectáculos, y me queda la espinita de no haber podido pasar también por el Downtown.
El outlet del norte, bien de precios y muy surtido, puedes perder allí una mañana entera… o más.
Creo que con una noche más para poder visitar el Downtown hubiera quedado la visita completa. Y si acaso, con más tiempo y, por supuesto, un buen puñado de dólares que pudiera gastar sin remordimiento, me hubiera hinchado a espectáculos.
Pero, a diferencia de San Francisco y con la excepción de lo dicho del Downtown, no tengo la sensación de echar en falta más tiempo de visita.