Tres de la mañana, ojos abiertos como platos...claro, en España serían las 10 de la mañana, ya empezamos con el jet lag! Mi chico está dormido como un tronco, yo venga a dar vueltas, de un lado para otro...cojo el movil, miro facebook, lo vuelvo a dejar, intento dormir, nada...que no hay manera. Sobre las 6 de la mañana ya no puedo más y me levanto y empiezo a arreglarme. Para esa hora mi chico ya está despierto y hecho polvo acordándose de mi y de mi familia (he de apuntar, que es que él ODIA viajar
Bajamos a desayunar, lo típico...gofres, bagels, bollitos y café malísimo, pero lo suficiente para despertarnos y ponernos en marcha. Hacemos check out del hotel y sobre las 8.30 de la mañana estamos ya en carretera hacia St. Louis por la Ruta 66. Nos esperaban unas 6 ó 7 horas de viaje...
En este viaje conduzco yo sola, porque mi marido el muy majete no tuvo tiempo de sacarse el carnet internacional por lo que no quisimos arriesgarnos y lo hice yo...pero vamos, que yo encantada, quería sentir el auténtico road trip en usa!
Primera parada de la Ruta...JOLIET. Entramos en el pueblo para visitar lo más típico, y al pasar por encima del Jefferson Bridge, el puente que hay para entrar al pueblo, tuve que parar el coche y sacar esta preciosidad de foto...
Aquí no hicimos mucho, dimos una vueltecita con el coche pero no vimos nada en especial, y como nos quedaba aún mucho recorrido, decidimos seguir con la ruta.
Next Stop en la Ruta 66: LAUNCHING PAD DRIVE INN. Aquí realmente no hay mucho más que ver, que el típico astronauta gigante, pero está curiosa la parada para estirar un poco las piernas.
Ya empezamos a tener hambrecilla, así que decidimos pararnos a comer en Polka Dot Drive Inn, otro punto turístico en la Ruta 66, pero con la mala suerte de que como aún era muy pronto, no estaba abierto! Abrían a las 11 si no recuerdo mal, nos quedamos por allí un rato esperando a ver pero no queríamos perder mucho el tiempo así que nos acabamos yendo...También está curioso para ver los muñecos a tamaño gigante de Elvys, Marilyn, etc...
Pues nada, seguimos en ruta...creo que llevaríamos como unas 2.30 en total de camino, y aún quedaba un laaaaaargo día por delante.
Next Stop: AMBLER'S TEXACO GAS STATION. Fue la última gasolinera en proporcionar gasolina en la Ruta 66 (o al menos eso decía el cartel jeje)
Aquí si que no podíamos más, y aprovechamos para almorzar en un auténtico dinner americano (cachis, no apunté el nombre del lugar, pero estaba en la calle de al lado de la gasolinera). Estaba lleno de gente muy mayor, locales de la zona, por lo que tendría que ser un sitio bueno para comer...Bueno, dentro de la línea del tipo de comida en EEUU, no estuvo del todo mal. Pedimos un batido de chocolate, un bocata de pescado frito con patatas y yo una especie de fajita con pollo y queso fundido también con patatas...todo por 21 dólares. Disfrutamos de la comida porque era la primera guarrada americana del viaje....
Ya con el estómago lleno y yo muerta de sueño, seguimos con nuestra ruta.
Next Stop: PONTIAC
La verdad es que este pueblecito me encantó...era como muy acogedor, con pequeños pontiacs de decoración por la calle, con pasitos en el suelo guiándote hacia los murales escondidos en sus callejuelas. Pudimos aparcar sin problema, además que tampoco era un pueblo muy grande que podíamos ir andando a cualquier lado...
El famoso mural de Pontiac
Terminamos de dar el paseo correspondiente y nos pusimos en marcha hasta la próxima parada:
SPRINGFIELD
Capital de Illinois y donde Lincoln vivió una temporada. Visitamos por fuera el Capitolio
Y de ahí nos dirigimos a la casa donde residía mientras vivió en Springfield. No os voy a enseñar fotos de dentro para dejarlo en plan sorpresa por si vais
La visita es gratuita, sólo tienes que pagar el parking para dejar el coche y tienes un guarda que te enseñará y explicará toda la historia de la casa...
Nuestra última visita iba a ser el Puente Old Chain of Rocks, pero no sé qué pasó con nuestro GPS, que no daba con el sitio. Dimos como dos vueltas en cada sentido, veíamos el cartel pero no cómo llegar hasta allí. Quizás estuvimos un poco torpes, pero no quería perder más tiempo porque ya empezaba a oscurecer y todavía nos quedaba entrar en St. Louis y buscar nuestro alojamiento para esa noche. Apenada por no verlo, seguimos hasta St. Louis.
Hora y media más tarde llegamos a nuestro destino. Esta noche la había reservado a través de Airbnb. Iba un poco asustada por lo que pudiéramos encontrarnos, pero la verdad que genial. La dueña del piso no estaba, nos dejó la llave bajo una maceta y ni la vimos cuando llegamos ni cuando nos marchamos. Y sólo pagamos 30€ la noche. Eso sí, un poco retirados estábamos, pero estaba tan muerta de cansancio que sólo quería pillar la cama.
Tras 12 horas de coche, ya era hora de dormir...Buenas noches St. Louis, mañana será otro día









