Día 14º Nos recogió el transporte para ir hacia el aeropuerto bastante temprano ya que teníamos el vuelo a Bombay a las 7:35 de la mañana.
Llegamos a la ciudad sobre las 10h., Mumbai es la capital del estado federal de Maharashtra, la ciudad portuaria más importante del subcontinente, entre 1626 y 1995 se llamó oficialmente Bombay, es la ciudad más poblada de la India y la cuarta más poblada del mundo, con una población de aproximadamente 15 millones de habitantes y centro de la mayor industria cinematográfica del mundo.


Esta ciudad es mucho más cosmopolita, con grandes rascacielos de las familias más pudientes contrastando con los edificios de la gente normal bastante más pobres, las tiendas de comida humildes y los concesionarios de Lamborgini.
Empezamos rápidamente la visita de Bombay, ya que estaríamos poco tiempo, nos recogieron en un taxi con el tour que teníamos contratado, la guía local simpatiquísima, nos llevo, para empezar, paramos en los lavadero donde lavan casi toda la ropa de la ciudad una imagen impresionante de lo precario que es el trabajo en este país, a continuación nos llevaron a un templo de los "hare krishna".
Después visitamos la Mani Bhawan, situada en calle Laburnum, 19, en el precinto de Gamdevi, es un Memorial a Ghandi, muy interesante por la simbología que conlleva, la mansión Mani Bhavan perteneció a la familia Mani y después a Revashankar Jagjeevan Jhaveri, amigo de Gandhi y su anfitrión en Bombay, pudimos ver varios objetos que pertenecían a Gandhi.


Continuamos la visita con la Puerta de la India, construida para conmemorar la llegada de Jorge V, esta justo en el paseo marítimo, en la zona de Apollo Bunder en el puerto de Bombay, frente a la puerta se extiende el Mar Arabigo, bastante sucio por cierto, tiene 26 metros de altura, este día hacia un calor terrible con mucha humedad.
Después cogimos la Marine Drive para llegar a la Colina Malabar, para visitar los Jardines Colgantes, que la verdad, esperaba otra cosa, son bonitos pero bastante normalitos, arriba se encuentran las Torres del Silencio, lugar donde los Parsis celebran sus ceremonias, pero no pudimos verlas.


Lo que impresiona más de Bombay es las gran diferencias entre ricos y pobres, ves desde las tiendas más lujosas, pasando por los ricos que tienen un edificio entero tan solo para su familia en el centro, de "solo" 30 plantas y al lado un lavadero de ropa donde los pobres, lavan la ropa de los hoteles, con sus construcciones cochambrosas, pero esos son los contrastes de la India, un viaje inolvidable de este país que que algún momento pesamos regresar.
Como siempre se dice todo lo bueno se acaba, por lo que a ultima hora de la tarde fuimos al aeropuerto para salir en avión de regreso a Barcelona, vía Doha.
