Nuestro viaje se terminaba. Nos quedaban sólo un par de días, uno con conductor en el que iríamos desde Ubud hasta nuestro último hotel en Legian pasando por Uluwatu, y un último día en la zona de Kuta y Legian ya que nuestro vuelo salía a las 10 de la noche. Esta era la ruta propuesta para el día:

Bali: ruta sur
Después de desayunar en Ubud (131.200Rp) y darnos nuestro último paseo en moto, dejamos la villa donde habíamos pasado las últimas noches y nos despedimos de los dueños, que muy amablemente nos habían ayudado a trasladar las maletas hasta la calle principal en moto. Nos montamos en el coche de nuestro conductor y la primera parade del día fue Taman Ayun (entrada: 15.000Rp/persona), declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y verdaderamente bonito:
Bali: Taman Ayun
Aunque no se puede entrar a la parte central, las vistas de los merus desde fuera según lo vas rodeando son impresionantes. La siguiente parada del día era Pura Tanah Lot (entrada: 30.000Rp/persona), que aunque es posiblemente el templo más turístico de la isla por su proximidad a Ubud y Kuta, no deja de ser bonito de visitar. Se supone que los sitios más típicos para visitar al atardecer son Tanah Lot y Uluwatu. Con nuestra distribución de días, nosotros teníamos que elegir entre los dos, y decidimos visitar Tanah Lot de día y dejar Uluwatu para el final de la tarde. No os voy a engañar, Tanah Lot esta petadísimo de gente, y no me lo quiero ni imaginar al atardecer, pero también es verdad que nos pareció muy bonito y digno de visitarse.
Bali: Pura Tanah Lot
Conseguir una foto sin gente es casi misión imposible, y hay que tener cuidado porque los guías que van con alguien se te intentan “colar” para hacer la foto a sus clientes. Puede resultar un poco agobiante.
Si te alejas un poco de Tanah Lot siguiendo la costa llegas a otro templo más pequeño pero muy fotogénico: Pura Batu Bolong:
Bali: Pura Batu Bolong
Nuestro conductor nos esperaba en el parking y desde allí teníamos que poner rumbo al sur para poder llegar a Uluwatu al atardecer, pero aquí empezaron nuestros problemas. El primero, el tráfico: salir de Tanah Lot y atravesar Kuta, dejar atrás el aeropuerto y llegar a la parte sur de la isla fue una odisea. Tardamos más de dos horas en hacer 30km! Claro, la idea de comer en Jimbaran descartada, así que teníamos tiempo de visitar sólo una playa y de ahí directos a Uluwatu. Aquí llegó nuestro segundo problema: de las playas que yo tenía más o menos fichadas (Balangan, Padang Padang, Impossibles, Dreamland), el conductor sólo conocía una, y como nos aseguró que era estupenda y que no iba a haber gente decidimos hacerle caso porque íbamos mal de tiempo y no podíamos tampoco ponernos a buscar una que no conociera. Total, que nos llevó a Padang Padang, y fue una de las mayores decepciones del viaje: una playa pequeña, en la que no cabía ni un alfiler, donde tuvimos que hacer cola para poder bajar las escaleras que llevan a ella.
Bali: Padang Padang beach
A todo esto, eran las 4 de la tarde y no habíamos comido todavía, así que a pesar del calor que hacía decidimos pasar de la playa e irnos a comer en el primer sitio que viéramos camino de Uluwatu. Nos costó un poco encontrar un sitio pero finalmente lo conseguimos (110.000Rp) y a eso de las 5 llegamos a Pura Uluwatu (entrada: 20.000Rp/persona), con el tiempo justo para buscar un buen sitio y disfrutar de la puesta de sol. Ojito con los monos que hay en este templo porque son sin duda los más cabrones de la isla! Os robarán todo lo que puedan.
Bali: Pura Uluwatu
Al templo en sí no se puede llegar, hay que conformarse con verlo de lejos. Habíamos leído que andando un poco hacia el sur se conseguía un buen sitio y había menos gente, y allí que nos fuimos. En esa parte está también el escenario donde hacen la danza Kecak al atardecer, a la que en un principio nos habíamos planteado asistir, pero que finalmente descartamos cuando decidimos ir a cenar al Laka Leke. Seguramente la danza de Uluwatu esté bien, pero empieza antes de que se haya puesto el sol del todo y en mi opinión es una pena porque te pierdes las mejores vistas de la puesta de sol por estar atento al baile.
A las 6:20 ya era prácticamente de noche y decidimos que era suficiente y que era mejor intentar salir del recinto de los primeros, para que no nos cogiera otro atasco monumental como el del mediodía. Volvimos al parking y conseguimos encontrarnos con nuestro conductor, que nos llevó al hotel que teníamos para esa última noche en Legian (Fontana), donde se portaron estupendamente y nos dieron una suite espectacular, no sé muy bien por qué. Cuando el conductor nos dejó en el hotel por fin le pagamos los 2.000.000Rp acordados por los cuatro días, ya que el primer día le habíamos dicho que preferíamos pagarle al final. Quizás fue por eso por lo que nos cogió manía… el caso es que creo que para él fue una alegría perdernos de vista! Pero para nosotros a estas alturas también, los dos últimos días no nos hablaba, sólo contestaba con monosílabos, y se le veía con una desgana que ni os cuento. Esa noche cenamos cerca del hotel (153.000Rp).
A la mañana siguiente estábamos en plan vago y con la suite nos incluían un late check out así que aprovechamos un rato en la piscina del hotel antes de salir a dar un paseo por la playa (el hotel no está cerca de la playa pero tiene un servicio de shuttle gratuito que te deja allí). Vimos a los clásicos surfistas de Kuta/Legian y aprovechamos para hacer las últimas fotos del viaje.
Bali: Legian beach
El resto del día lo dedicamos a comer, pasear, tomar café en una terraza… todo muy tranquilo. Encontramos un taxista que nos ofrecía llevarnos al aeropuerto así que negociamos el precio con él y la hora de recogida en el hotel. Como no teníamos mucho más que hacer y estábamos un poco escaldados con el tema del tráfico, al final llegamos al aeropuerto con mucho tiempo, pero como hay que pasar varios controles y pagar las tasas de salida y demás tampoco nos vino mal.
Este es el final del viaje, espero que os haya gustado y que os sea útil para preparar vuestros futuros viajes. Hasta otra!