Comienza una de las etapas de las que más ganas teníamos del viaje, nos vamos a conocer el Parque Nacional de Yosemite, salimos de Mammoth muy temprano ya que hasta nuestro alojamiento dentro del parque Curry Village hay unas dos horas y media de coche y por el camino haremos un alto para ver Mono Lake.


Así pues nos dirigimos a Mono Lake que está muy cerca de la entrada a Yosemite por el Tioga Pass. Se trata de un lago de soda salina que tiene unas formaciones calcáreas bastante curiosas que salen del lago. Es un lago diferente, a mí me pareció muy bonito, dimos un par de paseos por la orilla por los caminos que hay, no había apenas gente. Además las montañas que rodean el lago son espectaculares.
Tras esto ya pusimos rumbo a nuestro destino, Yosemite, entramos por el Tioga Pass que llevaba abierto desde hacía un par de semanas, hasta finales de mayo había permanecido cerrado. Y según fuimos entrando en el parque fuimos parando en diferentes miradores para ir maravillándonos de la enormidad y de la belleza del parque.

Cuando llegamos al Valle decidimos no hacer más paradas sino tirar ya recto hasta el Curry Village para hacer el check in para luego ya volver sobre nuestros pasos para verlo todo con calma y detenimiento. Qué decir del Curry… nos decepcionó enormemente, al hacer el check-in nos dieron un mapa de la situación de nuestra tienda y con las recomendaciones de dejar las cosas que pudieran “oler” en la caja que está fuera de la tienda, para que los osos no caigan en tentaciones de atacar dentro por algo que les pueda oler a comida, como pueden ser todos los productos de aseo y la comida, por supuesto. También nos recomendaron no dejar nada en el coche por el mismo motivo. La tienda es bastante espaciosa, con dos camastros y un par de estanterías para dejar las cosas, pero nada más, es muy fría, nosotros de noche dormimos vestidos con sudadera o forro polar en mi caso y sin movernos porque estaba realmente frío, por supuesto es como un camping, los baños son comunitarios y no están todo lo limpios que deberían a parte que hay unas colas tremendas, tanto en el de chicas como en el de chicos. Nos pareció muy muy cutre para el dineral que nos costó, 234 $ (sin el IVA) para dos noches. Pero fue el único alojamiento que encontramos dentro del parque y sin duda es mejor opción que alojarte fuera por el tiempo que pierdes entrando y saliendo.


Dejamos las cosas en la tienda y empezamos a explorar el Parque. Pusimos rumbo a Tunnel View para contemplar unas maravillosas vistas del valle, viendo el Capitán y las Bridevail Falls, tras estar un buen rato sacando fotos, cogimos el coche para ir a ver el atardecer a Glacier Point.

De camino hacia allí nos cruzamos por la carretera con un coyote, y es que en Yosemite se te cruzan animales por todas partes, aparcamos el coche y vemos un corrillo de gente en un lateral del parking mirando hacia abajo, yo miro pero no veo nada, así que me dispongo a tirar cuando mi marido me dice que tiene que haber algo porque la gente baja por la ladera, así que nosotros bajamos un poco también a ver si vemos algo y efectivamente, la gente estaba allí por una razón, bueno cuatro, una osa con tres oseznos que estaban jugando entre los árboles. Bien!! La primera tarde y vemos osos, tuvimos muchísima suerte, allí estuvimos un rato viendo como los oseznos jugaban subiendo y bajando del árbol hasta que su madre se cansó y se marcharon por el bosque. Hay que decir que todo esto lo vimos a una distancia prudencial, que se trata de animales salvajes y más de una madre con crías.


Más contentos que unas pascuas ya nos dirigimos a Glacier Point a disfrutar de otras impresionantes vistas y del atardecer en Yosemite.

Al día siguiente madrugamos si o si, porque nada más que amanece el movimiento en el Curry es inevitable y con ello las conversaciones y los ruidos, eso y que nos tocó un grupo de boyscouts cantando a la vez que se preparaban para la excursión. Fuimos a desayunar a la cafetería, hoy necesitábamos energías de sobra porque nuestro destino era Mariposa Groove, se trata de un bosque de secuoyas gigantes que se encuentra cerca de la entrada sur del parque. Yo me las imaginaba altas pero ni de lejos taaan altas como son, es alucinante la altura que pueden llegar a alcanzar algunas de ellas y el diámetro del tronco de las que se cayeron es espectacular.

Dejamos el coche en el aparcamiento y subimos caminando por los senderos hasta el Wawona Point Vista, es una buena caminata, yo calculo unos 6 kilómetros ida y vuelta pero se puede hacer cómodamente ya que no hay mucho desnivel. Merece mucho la pena por ver esos inmensos árboles y las vistas desde el mirados son espectaculares, además los diferentes senderos te permiten hacer una ruta circular. Para los que no quieran caminar hay una especie de tren turístico que recorre parte del bosque.


Volvemos hacia el Curry Village, es una hora más o menos en coche, eso sin pararse a sacar ninguna foto por el camino. Cuando llegamos al valle decidimos que todavía tenemos cuerpo para hacer otro trail pequeñito y nos dirigimos a ver Mirror Lake, el camino es muy llano y muy fácil de hacer. Al final llegas a un pequeño lago que refleja en su superficie las montañas de alrededor, verdaderamente parece un espejo.

Con esto damos por finalizado el segundo día por Yosemite, nos vamos hasta la cafetería del Curry a enchufarnos al wifi para mandar noticias a casa, cenar e ir pronto para la cama porque acabamos el día agotados. Por cierto, es mejor proveerse de una linterna para caminar por el Curry porque no hay apenas luz… a nosotros se nos olvidó y nos alumbrábamos con el móvil, jeje, un desastre.
Despertamos el último día en Yosemite y decidimos que será un día de relax, de ver las cosas con calma que el tute del día anterior nos pasa factura, aparte de que el catre del Curry no es lo más cómodo del mundo para descansar. Vamos a desayunar a la cafetería y a la salida nos entretenemos haciéndoles fotos a unos cuantos ciervos que están por allí pastando.

Luego nos dirigimos a ver las cataratas del valle, primero las Yosemite Falls, la Upper y Lower, dejamos el coche en el parking y nos acercamos caminando por el Lower Fall trail hasta la primera de ellas aunque nos fijamos más para el reno que es pastando tranquilamente enfrente a ella que para el salto de agua. Es que caminando por Yosemite te encuentras animales por cada esquina, o al menos eso nos pasó a nosotros.

Más tarde nos fuimos a ver la Bridevail Fall y repetimos operación, dejamos el coche y nos fuimos por el trail para verla más de cerca.

Por la tarde nos volvimos hasta Glacier Point para despedirnos de Yosemite contemplando ese maravilloso paisaje y a ver si de paso volvíamos a tener suerte y veíamos a la osa de nuevo para sacarle mejores fotos, no la tuvimos. Nos tuvimos q conformar con algún ciervo y con las muchas ardillas que campan a sus anchas por todo el parque.
