El día de hoy se presentaba interesante. Teníamos una excursión contratada pero después tendríamos que coger 2 autobuses para movernos de Kanchanaburi a Ayutthaya.
Como siempre a las 7 de la mañana sonó el despertador. Rápidamente recogimos todas las cosas y nos fuimos a desayunar. Pero el desayuno se retraso bastante y todavía teníamos que ir a devolver la moto y la excursión salía a las 8. Asi que nos dividimos. Juanjo fue a devolver la moto y yo cogi todas las mochilas y las lleve a recepción e hice el check out. Deje las mochilas en una consigna en el hotel, mas bien era un cuartito en el que podia entrar cualquiera (hay que tener mucha fe en Tailandia de que no te vayan a robar nada, pero la verdad es que nunca tuvimos ningun problema) .Al momento llego Juanjo de devolver la moto. Sincronizacion perfecta.
Ya nos estaba esperando la furgoneta de la excursión y la guía nos invito a subir. Dentro con el aire acondicionado la espera se hace mucho mas llevadera (no me cansare de repetirlo).
En seguida se completo el grupo. Una pareja de Israel (bastante antipaticos), una pareja alemana, 3 chicas canadienses y nosotros por supuesto.
La guía nos explico como seria la excursión: la primera parada seria en las Cataratas de Erawan. Ahí estaríamos unas 4 horas. Despues haríamos una parada para comer en el mismo sitio y ya nos dirigiríamos hasta el Ferrocarril de la Muerte para subir al tren y la ultima parada seria el puente sobre el rio Kwai.
El viaje hasta las cataratas duro 1h. Cuando llegamos la guía nos dejo cinco minutos para cambiarnos y nos llevo hasta la entrada del parque. Ahí nos explico que las cataratas constaban de 7 niveles. Que el 7º nivel estaba a 1550m y que había que subir un buen rato. Durante la subida veriamos las diferentes cascadas y podríamos bañarnos si queríamos.
La guía nos dejo en la primera cascada y nos dijo que a la 13 de la tarde era el encuentro en el restaurante.
Y ahí empezó la caminata. Decidimos subir primero hasta arriba del todo sin parar a bañarnos en ningún sitio para que nos diera tiempo a verlo todo y después al bajar, pararíamos donde quisiéramos a darnos un chapuzón.
La subida duro 1h y media mas o menos. Íbamos parando lo justo para sacar fotos y ver si pararíamos a la bajada o no. Cuando llegamos arriba sudábamos como pollos, pero nuestro esfuerzo se vio recompensad : pudimos bañarnos en el 7º nivel de las cataratas donde no había casi gente. Al principio daba un poco de respeto porque en las piscinas naturales había peces que te mordían (como los del masaje de pies pero mucho mas grandes) pero si estabas todo el rato moviéndote no pasaba nada porque se escapaban.
Después del primer baño ya recuperamos un poco las fuerzas, asi que empezamos a bajar con calma, disfrutando del paisaje y de las piscinas naturales. Donde queríamos nos bañábamos, sacábamos fotos, grababamos videos y disfrutábamos del paisaje.
Muy rápido se pasaron las 4 horas en las cataratas y un poco a regañadientes nos reunimos con el resto del grupo en restaurante.
Comimos un plato de pad thai cada uno y en media hora nos subimos a la furgoneta. Primero teníamos que dejar a la pareja de israelis en un campo de elefantes y nosotros después pararíamos en el ferrocarril.
Tardamos otra hora de vuelta a la zona de Kanchanaburi. Dejamos a los israelis en el campamento de elefantes y nos dirigimos al tren.
Primero la guía nos llevo a una estacion del tren que estaba sobre una especie de desfiladero y al lado del rio. Nos estuvo explicando un poco la historia de la construcción del ferrocarril Tailandia – Birmania y después dejo que nos sacaramos fotos al lado de la via del tren por la que justo estaba pasando uno.
Despues nos dejo un poco de tiempo libre para visitar un mercado que estaba al lado de la estación. Al poco rato teníamos que coger nosotros el tren en esa misma estación que pasaba justo por encima del desfiladero.
El viaje en tren duro muy poco: unos 20 minutos pero fue suficiente para ver el paisaje e ir mezclados un poco con la gente de la zona.
Nos bajamos en una estación perdida en medio del campo y al rato vino la furgoneta a buscarnos.
La siguiente parada era el Puente sobre el Rio Kwai, pero como nosotros ya lo habíamos visto el dia anterior le pedimos a la guía si nos podían dejar en el hotel. Teniamos un poco de prisa para coger los 2 autobuses hasta Ayutthaya, y la guía accedió sin problema.
Al llegar al hotel había un tuc tuc justo delante de la recepción. Negociamos con el para que nos llevara a la estación de autobuses y accedió sin problema por 60 thb. Cogimos las mochilas rápidamente y nos subimos al tuc tuc. Nos esperaba una de las anécdotas mas divertidas de todo el viaje.
Al llegar a la estación de autobuses preguntamos por el bus a Suphan Buri que era la primer parada(desde Suphan Buri tendriamos que coger otro autobus hasta Ayuttaya). Nos indicaron en el mostrador (vuelvo a repetir que la definición de mostrador es una mesa de plástico con una silla) y en seguida el señor que vendia los billetes nos empezó a explicar medio en ingles, medio en tailandes que era imposible, que no nos daba tiempo a coger el bus que iba de Suphan Buri a Ayutthaya. Que podíamos coger el que iba a Suphan Buri, pero tendríamos que hacer noche allí porque el autobús hasta Ayutthaya no salía hasta las 5 de la mañana del dia siguiente.
Despues de mucho preguntar opciones y de pensar decidimos coger el bus a Suphan Buri. Ya teníamos reservada la noche de hotel en Ayutthaya asi que teníamos que intentar llegar por todos los medios. Pensamos en coger un taxi desde Suphan Buri hasta Ayutthaya que sabíamos que nos saldría en un pico (unos 1000thb) pero nos compensaba por no perder la noche de hotel. Lo peor que podría pasar es que no encontraramos manera de ir hasta Ayutthaya y tuviéramos que hacer noche en Suphan Buri y tampoco era tan mala opción.
Asi que nos fuimos en el bus local, sin aire acondicionado y sin ventanillas, mezclados con la gente de la zona. Fue una gran experiencia, pero el no saber que nos íbamos a encontrar en Suphan Buri nos tenia un poco preocupados.
El trayecto hasta Suphan Buri debería durar unas 2h. Cuando llevábamos una hora y media (ya habíamos dejado a un monton de gente en las diferentes paradas) se para el autobús y nos dice a todos los que vamos dentro que nos bajemos y nos hace señas particularmente a nosotros (que somos los extranjeros) para pasar a una mini van. Cogimos todas las mochilas rápidamente y nos cambiamos a la furgoneta. Esto ya era otra cosa…sobre todo por el aire acondicionado y la velocidad.
En cuestión de 20 minutos llegamos a Suphan Buri. Eran las 8 de la tarde y ya era noche cerrada.
La furgo no nos dejo siquiera en la estación de buses si no en plena calle.
La suerte que tuvimos es que había un monton de tuc tuc y empezamos a preguntarles por un taxi. Nos preguntaron a donde queríamos ir y les dijimos que a Ayutthaya. En seguida una mujer empezó a preguntar a los tuc tucs si alguien quería llevarnos. Nos pedían 1000THB, pero intentamos negociar un poco y al final lo sacamos por 800THB.
¡Y alla nos fuimos en tuc tuc hasta Ayutthaya! Aquello era surrealista, pero nos estaban salvando la vida.
El trayecto duro 1h y media con todas las mochilas encima y los baches destrozándonos el trasero pero a las 9:30 de la noche estábamos llegando a Ayutthaya.
En este momento empezó la odisea de encontrar el hotel. El conductor del tuc tuc no conocía la ciudad y prácticamente no hablaba ingles asi que para entendernos con el era prácticamente imposible. Paro y empezó a preguntarnos la dirección. Juanjo se la enseño en el gps que lleva en el móvil pero no entendía nada.Preguntamos a unas cuantas personas que nos intentaron indicar la dirección. Hasta que por fin después de mas de media hora logramos encontrar el hotel.
Al llegar sobre las 22:00 el recepcionista estaba dormido. Bostezando y con cara de sueño hicimos el check in y nos dio la llave de la habitación.
Subimos las mochilas y nos encontramos con una habitación muy discreta y pequeña pero muy limpia y que cumplía perfectamente con todas nuestras necesidades.
Salimos del hotel a ver si encontrábamos algo para cenar, pero no había nada alrededor. Era bastante tarde para lo que es el horario de Tailandia así que decidimos parar en el 7eleven y comprar algo rápido para cenar.
Lo llevamos al hotel y cenamos con calma. Después nos metimos en la ducha que necesitábamos como agua de mar y por ultimo caímos rendidos hasta el día siguiente (se nota mucho mas el cansancio al tener que transportar las mochilas).
Fue una gran aventura y nos arriesgamos mucho pero tengo que decir que Tailandia es uno de los paises mas seguros a los que he viajado. En ningun momento sentimos miedo ni nos encontramos en peligro de ningun tipo. Ademas no me cansare de decirlo, la gente es encantadora y hace lo imposible por ayudarte.
Estare eternamente agradecida al señor del tuc tuc que nos llevo durante una hora y media por carreteras con baches y llenas de polvo, pero que se rompio los cuernos por encontrar nuestro hotel y dejarnos sanos y salvos.