El día que nos disponiamos a visitar la universitaria ciudad de Lovaina no presagiaba nada bueno en cuanto al tiempo: estaba nublado y además bastante frío, pero como a veces pasa las cosas cambian para bien.
Cogimos el tren en la Estación Central de Bruselas y nos costó ida y vuelta 6,20 €. No se si lo sabreis , pero en Bélgica el ferrocarril el finde es mas barato, concretamente cuesta la mitad, así que con vista a ahorrar unos eurillo , cuando organiceis vuestro viaje si quereis podeis tenerlo en cuenta.
Cuando llegamos vimos que habia llovido porque el suelo estaba mojado y estab fresquito. Nos tomamos un capuccino en un café del hotel LA Royale , que se encuentra en la plaza de la estación, muy bien servido con su bandejita y todo 2,70 €.
Desde ahi nos dirijimos a la Biblioteca de la Universidad caminando por Bondgenotenlaan y luego por la Koning Leopold I straat. El edificio de la Biblio es muy grande y bonito . Con la típia torre campanario muy alta y esbelta que hemos visto tanto por estas latitudes
De hecho lo ponen bastante dificil para poder sacarla entera en una foto...
En esta plaza está una escultura o algo así que representa a una aguja gigante en cuyo extremo está pinchada una mosca....
Desde aqui y saliendo otra vez a la Bondgennotelaan , llegamos a la Grote MArkt de Lovaina donde pudimos ver su magnífico ayuntamiento y enfrente la Iglesia de San Pedro.
Como podeis ver por la foto, el cielo se iba abriendo mas y más y el sol iba apareciendo. Lo que nos animó a descubrir algo mas de la city y por eso fuimos a la oficina de turismo que se encuentra al dar la vuelta a la esquina al ayuntamiento, concretamente en Naamsestraat. Alli nos dieron un buen plano y tuvimos al suerte de dar con una chica la mar de maja , que además habia estado viviendo en SEvilla concretamente en Triana y hablaba un español bastante fluido. Nos recomendó visitar el Beguinaje que como sabeis son PAtrimonio de la Humanidad, y aunque en un principio no estaba en nuestros planes, el sol y la recomendación nos hicieron acercarnos. El paseo desde la oficina de turismo no es largo, como mucho unos 10 minutos a pie, y llegar hasta el Beguinaje merece la pena porque es precioso. Está muy cuidado porque actualmente es utilizado como alojamiento de los distintos estudiantes universitarios que cursan en la ciudad.
Os dejo un detalle de una de las casitas.
Es todo un remanso de paz, y yo personalmente os lo recomiendo por encima de el de Brujas, que no es que sea feo ni mucho menos, pero creo que en este caso se puede aplicar el dicho de "Unos llevan la fama , y otros cardan la lana"
Después de nuestro momento de paz y tranquilidad Beguina , salimos en dirección a la Oude MArkt, que como supongo sabreis se precia de ser la barra de cerveza mas larga de Europa creo... Deciros que no os puedo decir nada, porque cuando llegamos todavía estaban poniendo las mesas y eran ya la una y media de la tarde. Lo que si constato es lo caro de la comida que se sirve en esta plaza, sobre todo en comparación a donde comimos en plena Grote MArkt de Lovaina, al lado del Ayuntamiento en un sitio que se llama Notredame Quasimodo, donde tienen una carta variada y rica.Comimos en la terraza ;en mi caso una ensalada griega y unas patatas fritas con tres salsas a compartir y bebí una Kriek todo por unos 13 €.Ah se me olvidaba comentaros que en toda Bélgica si te ponen pan en las comidas, que te lo suelen poner con mantequilla, no te lo cobran.
LA ensalada estaba muy rica
A recomendación de la chica de la oficina de Turismo, fuimos al bar Capital que está alli al ladito en la misma plaza. Tiene terraza, y como el sol ya resplandecía alli nos quedamos. Tomé una Gouden Carolus Tiple también por recomendación de la chica de turismo. Y he de deciros que estaba deliciosa. Su precio 4,50 €
Este bar está muy bien: tiene dos plantas y en la de arriba tiene también como otra terraza decorada con sillones como en plan mas rústico. Al rato abandonamos ya Lovaina en dirección a Bruselas con la sensación de haber estado en una ciudad muy agradable, limpia, ordenada y cercana.
El sol brillaba con fuerza cuando nos despedimos de ella y el ayuntamiento y la Iglesia de San Pedro se veían de otra manera.
Esa noche decidimos cenar en el apartamento de Bruselas, así que fuimos al Carrefour Express de la Rue au Beurre y a tomarnos una cerveza a Le Cirio , donde un camarero muy simpático nos atendió en un periquete.Una Framboise 3,40 €.
Al día siguiente nos íbamos ya de la Belguique. Iba a ser un día movido.






