Madrugamos un poquito más, no mucho, que el día anterior, ya que el tren, Trenitalia, hacia Noto salía a las 10,10 h. La estación de tren está muy cerca de la parada de los autobuses así que nos fuimos paseando hasta allí, compramos los billetes en taquilla, recordad que los tenéis que validar en las maquinas que hay para ello nada más salir al andén (billete no validado que te pille el revisor, multa al canto), y siendo que faltaban escasos 5 minutos subimos ya. Un viaje tranquilo de poco más de 30 min. con dos paradas antes de Noto, la primera en Fontane Bianche (lido espectacular) y a continuación Avola, pueblo interesante, con playas urbanas gratis. Nos recomendaron ir a Noto en autobús porque para justo en el centro histórico y nos dijeron que la estación de tren estaba muy lejos, pero nos encajaba mucho más el horario del tren y nos arriesgamos. Salimos de la estación dispuestos a pegarnos la gran pateada y en menos de 20 minutos habíamos llegado ya al centro, ¿qué son 20 minutos andando para un turista??, no llevábamos mapa pero no hace falta, está muy bien indicado como llegar al centro.
De Noto no sé muy bien que decir, porque pese a saber que es un pueblo importante e imponente por su arquitectura barroca, yo no volvería, muy bonito sí, pero sin más. Bien es cierto que no entiendo absolutamente nada ni de arquitectura ni de arte y creo que por eso no lo supe valorar. A parte de el calor asfixiante que hacía.
Teníamos pensado coger el tren de 14,15 h. y bajarnos en Avola para comer e ir a la playa, pero faltaba más de una hora cuando decidimos que ya valía de pasar calor. Buscamos la parada de Interbus (justo en el parque que hay a la entrada del centro histórico), miramos horarios, y decidimos coger el de las 12,55 e ir directamente a Siracusa a comer (aunque tenía 3 ó 4 paradas en Avola, algo que nos sorprendió porque en su web pone que va directo). Comimos en Trattoria da Mariano, (Vicolo Zuccolà, 9 ), bien, comida rica, raciones un poco escasas, pedimos dos contornos de ensalada de naranja con cebolla, dos de pez espada al grill y dos canoli (que no me gusto tanto como el del día anterior) y precio en la media, cerca de 40 €. Un filete de atún o pez espada, lo mismo al grill que con pisto, cuesta unos 10 € en casi todos los sitios que estuvimos, sin embargo en las pizzas y en las ensaladas sí que hay diferencia, en éste eran más caros que en la pizzería el Duomo.
Y de allí, decidimos coger el autobús 1, hay tres líneas de autobuses eléctricos la 1, 2 y 3, e irnos a ver el Teatro romano a las afueras de Sircausa. Eran las 16 h., y cuando vimos el precio (10 €) nos miramos, cansados como estábamos del calor y pateada de Noto, pensar en meternos en el teatro, un sol de justicia, y siendo que queríamos ver el de Taormina, dijimos de esperar al siguiente autobús y, con el mismo billete, volver al apartamento. Una vez allí y como ya no eran horas de siesta decidimos ir a una de las playas urbanas que hay en Ortigia, justo detrás de la fuente Aretusa (en Ortigia hay dos o tres solárium ¿qué son? plataformas de madera para tomar el sol y con escaleras para poder llegar al agua, son gratuitas y va bastante gente). A mí no me convencían y por eso decidimos ir a ésta de arena pero …. 10 min. estuvimos, el agua limpísima, como en todos los sitios que vimos, pero la arena …. cristales, trozos de pan, papeles … en un reportaje de Callejeros viajeros, esta sería una playa para no ir. Así que nos fuimos de allí para ir a otra playita que hay, pero de piedra, y cuando llegamos ya no daba el sol, así que paseando volvimos al apartamento, ducha, cambio de ropa y ¡otra vez a la calle!.
Dada la ubicación del apartamento y lo cómodo que es Ortigia no nos daba ninguna pereza ir y volver. Queríamos mirar algún detalle para llevarnos de recuerdo y aprovechamos para sentarnos tranquilamente a tomarnos una cerveza y un arancini (bolas fritas de arroz rellenas) que están de muerte.