Si os soy sincera, no sé como voy a describir toda mi experiencia en este viaje.
Es imposible describir dos semanas de un viaje mágico, un viaje que llevamos preparando desde Agosto del año pasado, y que hemos disfrutado desde el 30 de mayo al 14 de junio.
Siempre soñé con cruzar el charco y visitar las Américas, sobretodo esa América profunda que se vive con una intensidad tranquila, como se ven en las pelis, y con ese espíritu musical que llega hasta el fondo de mi interior.
La idea de visitar Estados Unidos lleva en mi cabeza desde muy pequeña. Supongo que me la inculcó la televisión, la buena música, y Elvis.
Siempre he tenido la ilusión de qué sería vivir el sueño americano y, sobretodo, poder visitar Graceland, objetivo número 1 en el viaje.
Nuestra aventura para poder hacer realidad nuestro sueño, empezó comprando hace 2 años unas huchas sin posibilidad de abrirlas. Con la ilusión de pensar en estar en USA, fuimos echando moneditas cada día, exactamente todo lo que nos quedaba en los bolsillos por la noche de 1€ y 2€. Parecerá una chorrada, pero en dos años dio para comprar los billetes de avión, los hoteles y el coche de alquiler.
Una vez veíamos color al asunto (tema monetario), vimos una oferta de vuelo en Agosto del 2014.
- Avión BCN-NYC ida y vuelta vuelo directo: 360€
- Avión NYC-NASHVILLE ida y vuelta: 170€
(tasas, gastos de gestión y seguro médico aparte).
Hablé con la empresa y me dijeron que no había problema, así que, como esas ofertas duran tan poco, compramos los billetes de inmediato.
Nos dimos cuenta que teníamos los pasaportes caducados, ¿qué hacemos?...
Pues ponemos el DNI, y ya llamaremos para rectificarlo. Así lo hicimos, comprando billetes de avión sin pasaporte. Oleé... con 2 wikis!!
Cuando tuvimos confirmación de los billetes, me empezaron a temblar las piernas, oscilé en tierras americanas por momentos y empecé a saltar de alegría, abrazando a Luis como una niña pequeña...
NOS VAMOS A USA !!!
La idea principal era hacer escala en NYC, y de allí irnos para Memphis, pero pensamos en que yo no había estado nunca, y como Luis era la cuarta vez que la iba visitar, sería una buena opción hacer una visita a la gran manzana, y ver los apoteósicos rascacielos sin fin, que definen bien lo que es la ciudad de las oportunidades.
Así que el planning fue estar unos días allí, coger un vuelo a Nashville (a Memphis era mucho más caro), alquilar un coche, hacer carretera hasta Memphis y, a la vuelta, pasar un par de noches en Nashville.
Tengo que reconocer que disfruto muchísimo planeando viajes. Desde mi primer viaje con 18 años, no he parado de planear rumbos, y siempre he preferido viajar antes que comprarme una joya o algo materialmente de valor.
Preferimos reservar un hostal en NYC antes que un apartamento. Primero porque nuestro presupuesto era ajustado, y la opción de alquilar apartamentos podría haber sido nefasta, ya que había leído que, como es a nivel articular, te podían anular la reserva días antes.
Optamos por un hostal decente, limpio, con baño privado (en NYC hay mucha oferta de habitación doble con baño compartido: S )
El hotel se llama HOTEL BROADWAY, situado en la calle 103 con Broadway, a 3 paradas de metro, línea 3 roja, del centro de Manhattan (calle 42)
Una vez llegó el día de partir, mis piernas empezaron otra vez a tambalearse a su aire, y mi cara lucía una sonrisa de esas que no sabes si es tuya, o se ha infiltrado el gato de Alicia en el país de las maravillas dentro de ti...
Una vez en el aeropuerto, hicimos el chek-in por la máquina (ahorro de personal en la compañía American Airlines). No había dos asientos juntos, y teníamos que volar separados en el avión...
¡ Qué horror !
En ese momento Luis me dijo, tranquila, ya le diremos a alguien que nos lo cambie, que seguro que habrá gente viajando sola...
Hicimos los tramites varios para subir al avión, y pasamos a la practica lo que me comentó Luis de pedirle a alguien que nos cambiara el sitio, para poder pasar el trayecto de viaje juntos.
Esta fue la conversación con el chico que teníamos al lado:
- Luis: Hola! viajas solo? te importaría cambiar al asiento de atrás, que también es pasillo, y así podemos sentarnos juntos mi novia y yo?
- Personaje: NO.
- Luis: Estarías en pasillo también, eh?
- Personaje: Estoy bien aquí.
- Silvia (mentalmente): Gilipollas!
- Silvia: no pasa nada ... da igual.
Milagrosamente, apareció una buena mujer que se dio cuenta de semejante individuo y sus contestaciones banales, nos dijo que eran tres, y que sin problemas nos cambiaba el sitio. Nos cambiamos y mantuvimos una conversación en voz baja sobre el ser humano y su carencia en ayudar al resto.
El vuelo duró unas 8 horas y algo más. Nos dieron de comer y nos pusieron 3 películas, de las cuales vi solo una. El resto me las pasé durmiendo y paseando por el pasillo (no sé estar quieta 8 horas, y menos sentada).
Al llegar al aeropuerto de JFK teníamos que pasar aduanas, y nos encontramos con una cola que me acordé del juego de la serpiente de mi primer móvil Nokia. ¡ Mare meva Deu meu Senyor !
Tardamos en pasar hora y media, hasta que nos liberamos y salimos fuera al exterior.
New Yorkkk New Yorkkk.. Cantaba la famosa canción de Alicia Keys...
Compramos la MetroCard, y fuimos a Penn Station, que es el centro de Manhattan. Una vez allí, cambiamos de metro y cogimos nuestra línea para ir hasta el hotel.
Hicimos el chek-in en el Hotel, descargamos bártulos, y nos fuimos al centro como si se nos acabara el mundo ese día, con las prisas y con la incertidumbre de lo que nos iba a deparar nuestro primer día...
No teníamos mucho tiempo, pero fuimos a Times Square, al meollo de la ciudad. Quería ver lo que se sentía al estar rodeada de esos carteles gigantescos de publicidad, y levantar la vista y ver el final de los rascacielos.
Una vez superado el primer impacto visual, optamos por cenar una hamburguesa en un McDonald´s, e irnos al hotel a descansar.
[img]*** Imagen borrada de Tinypic ***