El mismo grandioso panorama reluciendo a la luz del sol nos da los buenos dias a las 7.30 de la mañana; hoy tomamos el ferry de regreso a Homer y tenemos el rato que nos queda en Kodiak muy organizado. Tras los consabidos aseo y desayuno, hemos preparado unos bocadillos para comer a bordo y hemos abandonado con pena el precioso dormitorio que hemos disfrutado esta noche.
Como Murphy sigue imponiendo su ley, ha amanecido un dia radiante y con el sol de frente templando la mañana nos vamos de compras: algunos comestibles en Safeway y una tarjeta de memoria de 32 gb ( olvidamos dos en casa ) , dos pares de chanclas de goma para las duchas de los campings y el ultimo CD de James Taylor a precios de risa : 22,87 $, 98 ctv, y 12,87 $ respectivamente en Walmart, el Lidl de aqui
Como nos quedaba tiempo, hacemos una ultima visita a la acogedora biblioteca para lo de siempre ( que hoy ha sido especial porque me he encontrado con los mensajes de felcitacion de mi familia ) previa a los tramites de check-in y embarque en un ferry mucho mas grande que el Tustumena que nos trajo.
Hemos salido con dos horas de retraso ya que acomodar los vehiculos en la bodega es tarea lenta, ya veremos si las recuperamos durante la travesia.
Con el mar como un plato y sol esplendido nos alejamos de esta preciosa isla que tanto nos ha gustado y enfilamos hacia Homer muertos de hambre.
Tenemos un pequeño camarote en el que comemos y descansamos un poco antes de dar una vuelta por el barco, luego se impone una siesta, hay que pasar el rato ( 9 horas ) de la mejor manera posible y mi marido se queda frito al momento.
El mar esta algo picado en el transcurso de la tarde pero esta nave no se mueve y por tanto, no hay peligro de mareo para mi aunque tengo algun signo, hambre y sueño que combato eficazmente. Durante casi todo el camino tenemos a babor la costa de Katmai , tan montañosa y agreste como la de Kenai y el panorama es muy bello.
La travesia ha sido muy buena , una hora mas corta de lo previsto y lo peor, el desembarque que resulta tan pesado y lento como el embarque, paciencia...
Entre unas cosas y otras, llegamos al camping a la 1 de la mañana asi que nos vamos a la cama a toda prisa y sin ruido, estamos rodeados de gente que duerme hace horas. Pero sin duda , este cumpleaños a caballo de tantos husos horarios ha sido de los mejores de mi vida .