Pasamos más de la mitad del segundo día visitando uno de los sitios imprescindibles de San Francisco: Chinatown. Es genial pasear por esta zona y visitar los cientos de negocios chinos que hay a lo largo de su extensión.
Se podría decir que lo tienen dividido en dos grandes avenidas. Por un lado, Grant Avenue alberga las tiendas y bazares más turísticos, con todo tipo de souvenirs para turistas. Algunos locales están situados en edificios al uso, y otros están bajo la fachada de algún templo de arquitectura oriental.


La otra gran avenida del Chinatown de San Francisco es Stockton, y se podría decir que es la más auténtica, ya que son negocios de ciudadanos chinos... dirigidos a ciudadanos chinos. Allí es donde hace su compra diaria la enorme población china de San Francisco. Es muy curioso entrar a las tiendas y ver el contraste con la sociedad norteamericana (o la nuestra propia). Por un momento, te olvidas de que estás en Estados Unidos.

Por la tarde nos ralajamos un poco. Cogimos el famoso tranvía antiguo de San Francisco, fuimos a visitar la Grace Cathedral y la que dicen que es la calle más famosa de toda la ciudad: Lombard Street. Famosa por ser la calle más sinuosa del país, con 8 curvas en apenas 100 o 200 metros de longitud.

