Y por fin llegó el gran dia!!!! Machu Picchuuuuuu!!!!
Estabamos sólo a unas horas de poder verlo y los nervios me comían el estómago.
Hacía meses desde que comenzamos a preparar nuestro viaje y hoy era el día más importante!!
Contaros que las entradas las habíamos comprado desde España en la página oficial (www.machupicchu.gob.pe) y que nos habíamos "empapado" de toda la información posible: lugares de interés, recorridos, condiciones del viaje, clima, etc, etc, etc...Pero sin duda, llegar hasta allí era algo inimaginable!!!
Lo primero que tuvimos que decidir era si subir o no al Huayna Picchu porque habíamos leído opiniones contradictorias de muchos viajero. Para algunos, la subida no era nada difícil y podía hacerse sin ningún peligro pero otros contaban una experiencia totalmente diferente con ataques de pánico por el vértigo y todo eso...
No lo teníamos muy claro pero después de debatirlo en el sofá de casa durante horas y ver un montón de videos de gente que subía, decidimos realizar también esa aventura!!! No ibamos a tener otra oportunidad como aquella y tampoco era plan de perderse esa experiencia, no?
Aclararos que cuando entras en la web oficial de turismo para comprar el "boleto electrónico" se debe seleccionar la opción conjunta: Machu Picchu + Huayna Picchu eligiendo la hora de entrada porque hay dos grupos: G1 (07:00 - 08:00 horas) y G2 (10:00 - 11:00 horas) y sólo pueden acceder 200 personas en cada uno.
Nosotros elegimos el grupo2 porque teníamos que llegar en el bus y antes queriamos visitar el recinto.
No tuvimos ningún problemas con gente bajando por las estrechas escaleras de la montaña, como habiamos leído en algunos foros, así que para nosotros fue la mejor opción.
Además así te puedes hacer una idea de cómo es todo aquello y "pensarte" un poquito si hacer la subida o no...jajajajajaja...
Recuerdo perfectamente el momento de imprimir los billetes en casa. Qué ilusión!!!!! Ese fue el instante en que empezó nuestro viaje!!!!
La noche anterior habíamos estado preparandolo todo: confirmación de billetes, horas de entrada y sobre todo, mirar si llovería o no al día siguiente porque el cielo estaba bastante nublado y caía una lluvia fina. Vaya fastidio!! Esperando varios meses para que al final el día de Machu Picchu nos lloviera
No era seguro pero la incertidumbre nos estaba dando mal rollo así que decidimos salir de la habitación para despejarnos y aceptar el pisco sour de bienvenida que nos ofrecía el hotel
esa noche.
Luego salimos a dar una vuelta en busca de provisiones.
Como no dejan llevar comida al recito habíamos pensado comprar algunas barritas energéticas y un par de botellas de agua, porque no queríamos perder ni un "solo minuto" en pararnos a comer...jejejejeje...que ilusos!!! Una vez allí tuvimos que hacer varios descansos porque estabamos reventaos!!
Después de desayunar bien tempranito y asegurarnos que ese día no iba a llover
, salimos hacia la parada de bus. Estaba solo a un paseo pero cuando llegamos ya se había formado una pequeña cola.La subida en bus hacia Machu Picchu también era tooooda una experiencia y podéis ver varios videos sobre el tema
La carretera es superestrecha y va por un desfiladero lleno de vegetación pero lo más divertido no es eso...no....lo emocionante es ver como se cruzan los buses de subida y bajada por ese camino de cabras

Entre las curvas, los baches, los cruces y partes de la carretera cortada por obras, la subida fue de lo más "divertida".
Menos mal que el bus te deja arriba del todo, justo al lado de las taquillas aunque vimos algunos valientes que hacían el camino a pie
La entrada al recinto es gigante con varias colas de acceso para el control de pasaportes.
Cuando bajamos del bus me recorría un cosquilleo intenso en la barriga. Ayyyy...que nerviosss! Ya estabamos aquí y no me lo podía creer
La agencia nos había contratado un guía oficial para la visita al recinto aunque la subida al Huayna Picchu lo haríamos por nuestra cuenta. Era una mujer madura con mucha experiencia que nos llevó por todos los rincones de la ciudadela durante un par de horas explicándonos todo superbien. Después tuvimos mucho tiempo para seguir disfrutando nosotros solos.
Hicimos millones de fotos como os podéis imaginar aunque realmente ninguna refleja la belleza de ese sitio.
Pero para mi lo más impactante fue el momento de entrada.
Todos habréis visto la imagen típica de Machu Picchu? Esa de las postales turísticas? Pues deciros que no es un montaje. Cuando das los primeros pasos en la entrada, justo al cruzar la cabaña de los guardías....zas!!! Allí te la encuentras como en un sueño.

Esta foto la hicimos desde ese sitio y os aseguro que es tal y como se ve!!
Después del impacto de vernos allí en medio de la ciudadela...que más os puedo decir? El silencio se apoderó de nosotros y fue un instante realmente mágico.
Tras dejar a la guía nos fuimos acercarnos poco a poco hacia la puerta de acceso al Huayna Picchu, recorriendo todos los caminos. Era casí la hora de entrada y no sabíamos sí habría o no mucha gente.
Hay un plano del sitio donde todo el que está esperando se hace una foto como "prueba de valor" y que por supuesto nosotros también nos hicimos ;), aunque vimos a un par de chicas que se arrepitieron en el último momento.
Tienes que enseñar tu pasaporte en la pequeña cabaña de entrada donde te apuntan en un libro de registro. Como os he contado antes, sólo pueden acceder 200 personas en cada turno y de esa forma las controlan.
Una vez cruzas esa entrada, puedes estar dentro todo el tiempo que quieras solo que al salir debes firmar de nuevo en el libro. Es un sistema algo rudimentario, pero parece eficaz.
El camino de subida es impactante. Primero hay que cruzar una zona boscosa llena de vegetación con algunas escalinatas aunque luego la cosa se complica un poquito.
El trayecto está hecho con bloques de piedra irregulares y hay que tener mucho cuidado donde pones el pie, sobre todo cuando bajas
Si os digo que hay que estar en forma o por lo menos resistir algo el esfuerzo, porque algunas piedras están muy separadas y hay que agarrarse con las manos aunque por el camino hay varias plataformas para poder descansar.
Sin embargo, para mí subir fue mucho más fácil que bajar.
Te vas cruzando por el estrecho camino con gente bajando con carita de miedo y eso te va haciendo una idea de lo que te espera...jejejeje...Después no fue para tanto, pero el susto lo llevaba en el cuerpo.
En la parte final de la subida hay que cruzar por dentro de una roca muy estrecha, donde sólo cabe una persona así que hay que "repatar" un poco, y justo en la cima existen unos bloques de piedra a los que se accede por una pequeña escalera de madera.
Alli no hay sitio para sentarse porque siempre hay algun "fatiguita" o un japonés que lo monopoliza, así que dimos un simple vistazo y bajamos a una terraza más amplia donde disfrutar del paisaje.
Sacamos nuestras barritas energéticas satisfechos de lo que habíamos conseguido y respirando el aire puro que nos llenaba los pulmones.
Después de haber realizado esta experiencia, deciros que no la veo para nada peligrosa.
Sudas como un pollo y te falta el aliento pero las vistas desde allí son INCREÍBLESSSSS.
Ves en la distancia la ciudadela de Machu Picchu y es entonces cuando te das cuenta de lo alto que estás.
Merece muchísimo la pena hacer ese esfuerzo, así que se recomiendo quitarse el miedo.
Bajamos lentamente teniendo mucho cuidado donde poníamos los pies, firmamos en el libro de registro, y una vez fuera nos dirigimos hacia el camino que lleva al Templo del Sol.
Nos creíamos muy valientes y pensabamos que podíamos hacerlo pero la verdad es que el cansancio ya nos estaba haciendo mella, así que desistimos.
Había que hacer una parada logística para reponernos y salimos al restaurante que habíamos visto en la entrada. Allí pudimos tomarnos un refresco y un par de bocadillos sentados en la terraza con unas visas espectaculares. Había wifi así que mandamos un mensaje a los amigos y familiares para darles un poquito de envidia
Todavía nos quedaba tiempo antes de coger el bus de bajada, así que volvimos sobre nuestros pasos y seguimos haciendo millones de fotos. No queriamos salir de alli por nada del mundo así que no podíamos dejar ningún rincón sin visitar.
Y para finalizar aquí os presento la famosa llama del Machu Picchu!!! Jajajajaja...creo que todos los turistas tenemos una foto de estos simpáticos animalitos pero es que están prácticamente domesticados y se acercan pidiendo comida a todo el que pasa.
Nuestra llama se puso a posar las muy coqueta

Antes de salir, hay una mesa donde se puede sellar el pasaporte como recuerdo de la visita al Machu Picchu. No olvidaros de hacerlo!!! Nosotros lo tenemos como un recuerdo más de este día inolvidable.