

Impresionante... ¿verdad?
En la azotea del Hotel NH Parque Central, de libre entrada para cualquier turista, puedes sentarte en su cafetería y disfrutar de las mejores vistas del Centro de La Habana, o compartir baño en la piscina con los rusos que siempre hay metidos tomando Vodka a cualquier hora del día.

En la foto del autobús con la que cerré el anterior post se aprecian arriba del edificio, a la derecha, unas mamparas de cristal, ahí estarás sentado viendo pasar el tiempo en este idílico balcón.

En primer plano, el Hotel Inglaterra, a su lado, el antiguo edificio del Centro Gallego de La Habana, una preciosidad. Del otro extremo del parque, se encuentra el edificio del Centro Asturiano de La Habana, igualmente monumental. Durante los años cincuenta, ambas comunidades competían entre si por brindar a los socios un servicio de primera que incluía ya entonces, plan médico y los mejores hospitales propiedad de ambas sociedades.

Aquí va un video que grabé también allá arriba, si algún día vais a La Habana, no dejéis de tomar algo en esta terraza, lo disfrutareis.
Video Del Centro de La Habana
El humo que se ve al fondo es de una central térmica que alimenta de electricidad a toda la ciudad, la hacen funcionar con petróleo que extraen de unos pozos que veréis si después vais camino de Varadero.
Pregunté porque estaba ahí, que hacia muy feo, la respuesta fue que... estaba antes que las casas
Atención a los pasos de cebra... más bien a su... inexistencia!. No vimos ni uno en La Habana, fijaros por donde cruzan la calle.
Lo increíble de estas vistas es... comprobar la otra orientación, si dejáis las mamparas de cristal y os vais a las palmeras de la cara Oeste que se ven en las fotos (autobús-google Earth) comprobareis como está La Habana Centro, en su día la zona residencial pero que ahora lo veréis como la parte mas ruinosa de la ciudad, donde la gente camina por el centro de la calle, no por las aceras (más adelante explicaré por qué).

Dos calles mas allá del hotel NH Parque Central está La Floridita, donde conviene tomar solo una consumición, por que ¡AFEITAN!, el triple que en cualquier sitio.

En la foto se ve, a la izquierda, la calle del Obispo, peatonal, el centro centro, repleta de turistas y llena de tiendas y bares con música en directo.

Del Floridita me acuerdo que los camareros eran secos y bordes, aunque también es verdad que con el ambiente que tenían... - había un grupo de 20 rusos dando la vara y quejándose por todo- espero que fuera eso lo que los volvió tan ariscos, completamente distintos de todos los demás que conocimos.
Estando alli había un menda con una cámara de video profesional grabando un documental de viajes, siempre está lleno de gente, y pa'pillar la estatua de Hemingway libre pa'la foto de rigor ¡¡hay que hacer hasta cola!!

En la misma acera del Floridita, pero no la de la calle del Obispo, sino la de la Fachada que se ve en mi foto, al otro extremo de la manzana, está el bar del que nos hicimos Socios, El Castillo de Farnés. Nos sentamos en su terraza una mañana a descansar de la caminata y ya no pudimos dejar de ir por allí... ni de día ni de noche.

Dimos con su encargado, que nos trató de forma exquisita; las conversaciones fueron gloriosas y la amistad para toda la vida. Hace poco le enviamos un montón de documentales de Egipto, el hombre había estudiado Geología, Hostelería, y ahora estaba con la carrera de Psicología. Era un Fanático de Egipto y allí no podía conseguir nada multimedia relacionado con este tema. Y es que puedes flipar con la cultura y los conocimientos de los cubanos, supereducados y ávidos de conversación... es que ni una sola falta de ortografía vimos por ningún lado.
La Bodeguita del Medio está al final de la calle del Obispo, ya cerca de la ría y al lado de La Catedral.
(PINCHAR PARA VER MAS GRANDES)
Si os fijais en las fotos hay una señora de rojo.... bien acompañada. Española, de Valencia, todo ésto lo contó ella al despedirse del bar... presumió con todos los que estábamos allí de la mano de su "Dinio particular", que también sale en la foto, le invitaba a todo y seguro que él a cambio... bueno, ya me entendeis.
El camarero de La Bodeguita, alli fue superserio y seco, (cansado de turistas) pero de noche, SORPRESA, estando en el bar que comentaba antes, en el Castillo de Farnés, apareció y lo conocí, se llama Eddy, me lo presentaron porque paró alli para comprar un bocata antes de irse a dormir y je je je, resulta que el ex-alcalde de Cabrales, un concejo de aqui, de Asturias, es íntimo amigo de él, alli estuvimos hablando de Asturias y de la vida un buen rato. Si vais a la Bodeguita, tirarle del hilo de Asturias que le gusta mucho hablar.
Tengo una foto con él brindando, ¿que tiene él en la mano? pues "un vaso de plástico cubano", es decir, una botella de agua mineral cortada y dentro un ron con naranja. Es el contraste que vereis, un motón de carencias en la capital ,ni vasos, ni servilletas, ni papel, ni bolis... pero luego vas a Varadero y es un desperdicio, pa'los turistas no hay problema.
Cerramos con una foto de La Catedral, plaza también repleta de buscavidas ofreciéndote de todo. La chica "disfrazada" (porque no tiene otro nombre) que aparece delante de la puerta vestida de colores, no paraba de posar para cualquier turista delante de su cámara buscando unos pesos, al igual que otras que están sentadas en la calle al lado de La Bodeguita con unos peazo puros en la mano... estáis cansados de verlas en todas las típicas fotos de gente de Vacaciones en La Habana... pero eso ni es "el traje regional" ni es fotografía social. Personalmente pienso que es un Circo.

¿y éste, que cámara usaba?

Plaza de la Revolución.
Simplemente... FARAÓNICA.

Desde aquí, Fidel realizaba esos discursos de 4 horas... es de un tamaño descomunal, y arriba, en el mirador del Memorial José Martí, las vistas son espectaculares de TODA la Isla, lástima que nosotros aparecimos por allí en domingo, y ese día no se permiten visitas. Tiene una altura de 140 metros sobre el nivel del mar.
No se lo que serán, pero parecer, parecen buitres.

Y la típica foto de postal...

En este edificio, construido en la década del 40, tuvo Ernesto Ché Guevara su despacho a comienzo de la Revolución cuando ejercía como Ministro de Industria. Actualmente aloja al Ministerio del Interior.





