Los cuatro días que habíamos estado en Bangkok se nos hicieron muy cortos, y aún nos quedaron muchas cosas por ver, pero esperamos poder visitar esta ciudad de nuevo, pues nos hemos quedado con muy buena impresión por su gente, sus colores, sus paisajes , es indescriptible, no deja impasible a nadie, os lo aseguro, por ello más que leer los relatos hay que visitarla y comprobarlo por uno mismo, cada uno sacará sus conclusiones, para gustos los colores, pero nosotros la recomendamos al cien por cien, eso sí, es interesante llevar un planning pero hay un momento en el que la ciudad te atrapa y te lleva a su ritmo, hay que dejarse llevar y disfrutarla a tope!!
Pasaron a recogernos por el hotel para el traslado al aeropuerto una hora más tarde de lo acordado, la noche anterior al llegar al hotel encontramos una nota donde se nos avisaba de ello, pero en inglés, y con nuestros pocos recursos no supimos interpretarla de forma correcta, asi que nos tocó esperar una horita en el lobby del hotel que bien podríamos haber aprovechado descansando algo más.
Luego algo más de espera en el aeropuerto de Bangkok, que por cierto tiene unos jardines magnificos, no parece que estes en un aeropuerto, es increible, y trás un vuelo cortito de hora y media más o menos llegamos a Phuket. Poco antes de entrar en el avión comenzó a caer una lluvia que nos hacía temer por nuestro viaje, nos sentimos algo inquietos, pero fué entrar en el avión y cesar, menos mal
Con los consiguientes retrasos llegamos a nuestro hotel algo más tarde de lo que teníamos previsto, y no pudimos disfrutar demasiado esa mañana de las instalaciones del hotel. El paquete que habíamos contratado incluía 4 noches en el Cape Panwa, lo cierto es que tenia muy buen aspecto, pero decidí cambiarlo por el Meridien, porque me gustó mucho y la distancia a Patong era muy pequeña así que nos costaría menos trabajo desplazarnos a Patong cuando nos apeteciera,( sabía que la distancia desde el Cape era mucho mayor y mi marido no estaría dispuesto a tanto desplazamiento ), y de este modo estabamos cerca, pero apartados , con su playa privada y a solo 5 minutos, lo cuál era una gran ventaja.
Sé que en general los hoteles de esa categoría que hay por la zona son todos del estilo, pero desde luego recomiendo este hotel por las instalaciones, y el servicio tan esmerado ( pasaban a hacernos la habitación varias veces al día ) , tiene unos restaurantes fantásticos aunque con un precio algo más elevado pero con buena relación calidad precio.
Trás descansar un poco y solventar un pequeño problema ( olvidamos en el aeropuerto mi neceser, en seguida nuestra guia se puso en contacto con la Thai y nos ofrecieron la posibilidad de enviarlo al hotel por unos 18 euros o quedarse con el hasta que volviesemos al aeropuerto en nuestra vuelta), nos aseamos gracias a que en el hotel me facilitaron todo lo necesario, incluso el cepillo de dientes, y nos fuimos a Patong a cenar.
Cogimos un tuk tuk en las afueras del hotel, el precio es prácticamente fijo y todos cobran lo mismo, y nos dejó en una parte bastante céntrica, con muchos restaurantes y comercios. Decidimos cenar en una pizzeria, ya me iba apeteciendo, y estuvimos en una muy acogedora disfrutando de una cena muy intima, íbamos celebrando aniversario de casados .
Trás algunas compritas de nuevo, tomamos unas copas en el Sunset, justo en pleno paseo marítimo, en una especie de placita con música en directo, muy agradable, y vuelta al hotel.
En esa incursión compramos varios bikinis de Burberrys, gucci, Vuitton, Billabong, y algunas cositas más, para los que esteis interesados en las compras podeis preguntarme lo que querais que en lo que pueda os ayudaré, lo cierto es que en ese apartado mi marido se portó mejor de lo que esperaba puesto que no le gusta nada, pero al final hasta aprendió a regatear a pesar de su mal inglés y todo