Hoy nos levantamos un pelín más tarde que estos días anteriores ya que tenemos un día un poco más tranquilo por delante. Nos tomamos un café en la habitación gracias al servicio de cafetera gratuito que tenemos y nos ponemos de camino por nuestro paseo habitual por el centro de Amsterdam, aunque hoy nuestro paseo matutino dura apenas diez minutos ya que nuestra primera parada será el famoso museo Van Gogh.
Llegamos a la zona de Museumplein donde se encuentran los dos principales museos de la ciudad el Van Gogh museum y el grandioso Rijksmuseum.
Como comenté anteriormente, no compramos ninguna entrada a museos desde casa ya que no sabíamos muy bien por cual decidirnos. Después de hablar con varios amigos nos decidimos por el Van Gogh museum. Las entradas las compramos el primer día cuando realizamos el tour gratuito de Sandemans en el área que tienen de información. Las entradas costaron 17 euros, el mismo precio que si las compras por internet. Además vas por la cola "corta", lo cual es un acierto ya que aunque cuando llegamos nosotros había gente en nuestra cola la espera no fue más de veinte minutos, sin embargo en la cola "normal" por la cantidad de gente que había seguramente hubiéramos tenido que esperar el doble. El museo nos gustó mucho, si que es verdad que estaba bastante lleno y en algunas obras tenías que esperar un poco para poder contemplarlas bien, pero para nada agobiante.
Cuando salimos del museo nos paramos a desayunar unos sándwiches que traíamos preparados del hotel en una de las muchas mesas que hay en museumplein mientras contemplábamos la cantidad de gente que se acercaba y disfrutaba de los rayos de sol que el día nos estaba dedicando. Nos alegramos al ver el logo de IAmsterdam completamente lleno de gente, buscando huecos con el que poderse hacer una foto medianamente buena, y pensar que nosotros ya teníamos la nuestra
Después decidimos dar un paseo por los alrededores del Rijksmuseum donde hay zonas ajardinadas, el tablero de ajedrez gigante y donde puedes rodear el precioso edificio que es el museo. Un paseo completamente recomendable. Os dejo algunas fotos.
Cuando terminamos el paseo nos pusimos rumbo para hacer una de las cosas imprescindibles en esta ciudad. Si, nos íbamos en dirección a la cadena McBike para alquilar unas bicicletas!!
Nos encanta montar en bicicleta y claro, no podiamos perdernos la sensación de montar en la ciudad de las bicicletas por excelencia. Decidimos alquilarlas para tres horas y media, ya que habíamos visto el tiempo y daba malo por la tarde, así que no nos la quisimos jugar Después de dar un paseo por el centro de la ciudad nos fuimos dirección a Vondelpark, el pulmón de la ciudad. Fué un acierto total ya que al ser domingo el parque se encontraba en su máximo explendor. Había muchísimos grupos de amigos, familias y parejas haciendo barbacoas, niños celebrando sus cumpleaños. Incluso habia un concierto con puestos de comidas y bebidas alrededor. Además el parque es precioso, si que es verdad que me lo imaginaba mucho más grande, quizás porque con las bicicletas lo recorrimos en un momento, pero para nosotros mejor ya que fuimos parando en rincones para observar el ambiente, para sacar fotos o simplemente para descansar y respirar ese aire festivo que se sentía. Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo alguna.
Quién tuviera una de esas casas...
Momentos para recordar
Como una mas
Paseando llegamos a una zona del parque donde la tormenta del día anterior había hecho bastantes destrozos. Árboles derribados enteros incluso algunos habían caído dentro de las casas de las afueras del parque, una gran pena porque eran demasiados los árboles caídos...
Aquí se puede ver uno de los árboles caidos dentro de una casa
Cuando ya nos decidíamos a salir del parque porque ya llegaba la hora de devolver las bicicletas empezó primero a lloviznar y después a llover, asi que nos alegramos al ver que habíamos hecho bien en alquilar sólo durante unas horas las bicis. Las dejamos y nos fuimos dirección del mercado flotante de flores. Habíamos leído que el horario era hasta las cinco y media de la tarde. Eran las cinco y cuarto y fuimos corriendo hasta la calle Singel que es donde se encuentra el mercado pensando ya que encontraríamos las tiendas cerrando, pero todo lo contrario. Allí no había ninguna intención de cerrar, no se si porque era Domingo o un día especial, pero no cerraron ninguna a las cinco y media con lo que pudimos ver todas las tiendas y hacer algunas compras con toda la tranquilidad del mundo, bueno, tranquilidad entre comillas puesto que el día se había cerrado completamente y no paraba de llover. Ya había leído que las tiendas se habían pasado demasiado al turismo y que antiguamente eran más auténticas, por decirlo de alguna forma. Aún así es bastante bonito ver tantas flores, los diferentes tulipanes y ver todas las tiendas en el canal.
Como dato de interés, justo en frente del mercado de flores, se encuentra el Christmas Palace, una tienda muy parecida a la que vimos en Brujas, dedicada a vender artículos de Navidad durante todo el año. Merece la pena entrar y ver todas las cosas que tienen, es un poco caro, pero bueno, ver es gratis no? Aun así, yo que soy un poco cursi y me encantan estas cosas, aquí si caí y me compré un pequeño caprichito
El día no terminaba de abrir, la tarde se tiñó de chubascos y chubascos, así que dimos una pequeña vuelta por el centro y acabamos cenando en nuestro italiano Il Palio donde estaban todas las pizzas y todos los platos de pasta a cinco euros. Buenísima relación calidad precio