10 SEPTIEMBRE 2014 KUALA LUMPUR (BATU CAVES + PETRONAS)
El Hotel Paloma incluía desayuno en su tarifa en la terracita, no estaba nada mal. Tostadas con mantequilla, crepes, frutas y café/té. Hoy queríamos ir a las Cuevas Batu. Nos fuimos a la parada de metro más cercana al hotel, “Hang Tuah”, y cogimos el monorail hasta “Kl Sentral” (1’60RM). De ahí salimos y cogemos el KTM Komuter Sentul con destino Batu Caves (2RM ida y 2RM vuelta), el trayecto es de 30 min.
Llegamos que eran las 10hrs de la mañana, la entrada es gratuita, justo salir de la estación ya empezamos a ver los monitos, tan monos ellos. Las cuevas Batu son un enorme templo hindú dentro de una cueva gigante, a 13km de Kuala Lumpur. Es uno de los templos hindús más populares fuera de la India, dedicado al dios de la guerra y de la victoria.
Subimos pues los 272 escalones hasta arriba del todo. Estuvimos en total una hora tranquilamente haciendo toda la visita. Nos gustó mucho, es algo diferente y desconectas del bullicio de la ciudad, yo recomiendo esta visita totalmente.

Volvimos por el mismo camino con el Komuter hasta Sentral, de ahí cogimos el metro línea verde hasta Bukit Nanas. Queríamos hacer la visita de la Menara Tower y del Parque. Había leído que había un shuttle que te subía hasta la base de la torre, pero saldríamos mal del metro o tiraríamos por la calle que no era que no lo encontramos y empezamos a subir a pie. La verdad es que no había absolutamente nadie por el camino, solo nosotros dos los pringados que subimos a pié. Suerte que íbamos a un paso tranquilito pero que calor!!
Una vez arriba hicimos primero la visita de la zona, nos sentamos un rato y compramos la entrada para subir, son 44RM por persona con un descuento del 10% de un folleto que habíamos encontrado no sé dónde. Las vistas desde la Torre Menara me gustaron, se veía las Petronas de fondo.

Bajamos la torre y esta vez sí que cogimos el shuttle para bajar, preguntamos el camino para ir a las Petronas andando, esa zona ya es más moderna y se ve mejor, aunque el caos de coches, semáforos y poca señalización está en todas partes. Ese día me estaba gustando más, aparte de que hacía buen día con sol. Paramos primero para comer alguna cosa, esa zona debe de ser la de ambiente nocturno porque está lleno de bares promocionando sus happy hours, en uno que había un menú de mediodía anunciado entramos.
Después de comer seguimos y en 10 minutos estábamos en las torres. Teníamos la entrada reservada para las Petronas a las 17.00hrs. Como íbamos con tiempo de sobra primero nos paramos delante a hacer las fotos de rigor, con todas las posturas posibles. Luego entramos, hay que bajar al piso de abajo, canjeamos nuestra entrada que había reservado hacía 4 meses y nos quedaba todavía una media hora para que tocara nuestro turno. Recomiendo a la gente que tiene previsto subir a las Petronas que las reserve por internet con tiempo, ni colas ni madrugones.
La visita guiada es en grupos de unas 10-12 personas. Toda la explicación es en inglés. Primero nos llevaron a la pasarela que une las dos torres y luego subimos arriba de una de ellas. Para mí sí vale la pena subir, y entre la Menara y las Petronas, pues no sé, a mi me gustó subir a las dos, la perspectiva es diferente.


Ya al bajar cruzamos el centro comercial y fuimos a la parte de atrás, donde hay un laguito. La panorámica desde ahí es chula con el parque y los edificios altos detrás. Encontramos un punto en la otra punta del lago muy bueno para hacernos fotos con las Petronas, no había nadie más y pudimos estar un buen rato para sacar fotos decentes.

La primera intención era quedarnos hasta que anocheciera y ver las Torres iluminadas, pero estábamos cansados y buscamos la boca de metro para volver al hotel. Nos duchamos, descansamos un rato y salimos a cenar por Bukit Bintang, dimos primero una vuelta y fuimos a dar con la calle de comidas Jalan Alor, impresionante, enseguida un montón de malayos nos empezaron a gritar que entrásemos en su chiringuito, es complicado elegir uno pero más o menos todos ofrecen lo mismo así que un poco a ojo.
Nos pusimos las botas esa noche, pedimos calamares, pescado, pinchitos, cervezas varias, todo por 105RM, muy bien, nos gustó mucho el ambiente de la calle, íbamos a repetir más veces.

Después nos fuimos a tomar otra cerveza en una especie de centro de ocio llamado BB PARK que está en la calle Bukit Bintang, lleno de bares, nos quedamos en uno que se llamaba D’Spice, curiosamente las jarras de cerveza tenían el escudo del barça. Ya después de esto regreso al hotel y a dormir, que había sido un día intenso.