
Domingo 4 y lunes 5 de Octubre de 2015.
Nuestro primer destino es Uganda, donde esperamos meternos a hacer trecking con los gorilas de espalda plateada. La conexión la hacemos vía Dubai. Al montarnos en el avión, le contamos a toda persona vinculada con Fly Emirates que estamos de viaje de novios por si hubiera la suerte de que nos pasaran a primera. Muy encantadores y sonrientes nos dan mucho la enhorabuena al tiempo que nos señalan la fila 39 de nuestros sitios en turista. El vuelo todo bien hasta que el aterrizaje en Dubai nos genera un poquito de estrés; nos pasamos una hora dando vueltas alrededor del aeropuerto esperando que nos den orden de poder bajar a aterrizar. Esto nos deja apenas sin opciones de cazar el siguiente vuelo a Entebbe (Uganda) y nos genera muchas dudas. No sabemos si al perder el vuelo, hoy habría más tarde otro vuelo a un destino como Entebbe y también nos preocupa lo que haya podido ser de las maletas. La mayoría de las pérdidas de maletas se producen cuando apenas hay tiempo entre un vuelo y otro.. Nada, salimos disparados del avion corriendo como locos y al mirar la primera pantalla, el vuelo a Entebbe que salía a las 9:20 viene con retraso y sale a las 10:50. Uff!! Nos quedamos encantados y ya más relajados pasamos de nuevo todos los controles. Una vez visto el tiempo que tardamos en hacer todo y llegar a nuestra puerta de embarque, la sensación es que nunca hubiéramos llegado a tiempo.
Llegamos a Uganda y la primera impresión es muy fuerte. A mi me sorprende la cantidad de militares hasta arriba de metralletas. Le pregunto a Benjamín, y nos cuenta que son brigadas antiterroristas. Sin embargo cuando le pregunto por la situación del país me afirma que está muy tranquilo (is very peaceful, me dice). Benjamín es quien nos estaba esperando a la salida de las maletas (que allí estaban) para llevarnos al hotel.
El Hotel se encuentra en un alto junto al lago Victoria. Es inmenso hasta el punto de que la sensacion es de que se trata de mar. De hecho, el lago victoria es el segundo más grande del mundo solo detrás del lago Michigan, me cuenta muy orgulloso Benjamín.
Cenamos bastante bien, y nos fuimos pronto a dormir cancelando nuestro plan inicial de tomarnos una copa. La realidad es que estábamos completamente KO de todo el día de vuelos, aeropuertos y traslados.
Además, mañana nos espera un día fuerte. Hemos quedado a las 9 de la mañana con Benjamin para llevarnos de nuevo al aeropuerto de Entebbe desde nos trasladaremos a Kihihi y desde allí nos llevarán en coche a Bwindi, la zona de los gorilas.
Martes 6 de Octubre de 2015.
Nos levantamos a las 7:00 para tener tiempo de desayunar antes de que nos recojan para llevarnos al aeropuerto de Entebbe. No tenía muy claro qué tal sería el desayuno y nos hemos quedado encantados. Era un buffet bastante grande y con muchas opciones. Ademas tenía una pequeña parte de cocina donde te preparaban tortillas con lo que pidieras y tortitas. Lucia se pide 2 tostadas y yo me hago una super tortilla con tomate, champiñones, cebolla y queso. A todo esto, como estamos en pleno ecuador, la fruta es alucinante. Y los zumos pues lo mismo. Así que lo segundo a por lo que vamos es a por fruta y nos tomamos un mango y una piña espectaculares.
Una vez terminamos de desayunar nos recoge Benjamin para llevarmos al aeropuerto. A mitad de camino decide llevarnos al zoo porque aún había tiempo. Así que nada nos quedamos a conocer el zoo. Más que un zoo, nos explican, se trata de un centro de rehabilitación de animales heridos y que una vez se recuperan, los devuelven a su habitat natural.
Llegamos al aeropuerto y no vemos nuestro vuelo en una pantalla. Al preguntar, nos explican que no aparece porque se trata de un "small flight".. ¿? Efectivamente. Cuando salimos a por nuestro vuelvo vemos como el bus se dirige a una avioneta con capacidad para 10 personas!! La sensación de volar en avioneta es brutal. Coge altura y desciende a mucha menos velocidad que un avión normal, por lo que ves el paisaje mucho más de cerca pudiendo fijarte en muchísimos detalles. Sí que es verdad que las turbulencias se notan más y al principio nos daba un poco de miedo, pero luego te acostumbras. Aterrizamos en Kihihi donde la pista de aterrizaje era directamente de cesped.

Nos recoge Patrick, que es un crack, para llevarnos al lodge que se encuentra a una hora del aeródromo. Por el camino, que estaba entero sin asfaltar, vemos un montón de plantaciones de té.

El traslado es espectacular. Pasamos a meternos en plena jungla dentro de las montañas de Bwindi.
Llegamos al hotel (Buhoma Lodge) y nos quedamos maravillados. Sobre todo porque dabamos por hecho que en plena jungla de Uganda el hotel sería muy básico. Nuestra habitación consiste en una cabaña en alto a la que subes por unas escaleras. Tiene una terracita, un saloncito de entrada con chimenea, luego nuestra habitación y un cuarto de baño con una bañera enorme.

Estas son las vistas desde la habitación..

Dejamos las cosas y nos vamos a dar un paseo. A nuestra vuelta ya teníamos la cena preparada. Cuando nos preguntaron qué queríamos de cena nos dieron a elegir entre pescado y un plato para vegetarianos. Entonces le pregunté en qué consistía el plato de vegetarianos a lo que muy seguro y confiado me contestó que "some vegetables". Estaba claro.
Cuando terminamos de cenar nos tomamos una cerve para comentar un poco y luego a dormir que nos esperaba un día super emocionante!