Sábado 10 de Octubre
Nos levantamos a las 6:00 para estar listos a las 6:30 para irnos de nuevo de safari con Julius. En la tarde de ayer estuvimos mucho tiempo buscando a ver si veíamos algún leopardo pero no hubo suerte, así que hoy lo volveremos a intentar.
La luz del amanecer es espectacular en los animales.
Cebras y Orix celebrando que han pasado una noche más


Un águila comiendo..

Y el otro vigilando..

Poco tiempo después, Julius recibe algún tipo de aviso y sale disparado pero sin decirnos nada. En 5 minutos estábamos colocados debajo de un árbol bastante grande y donde había un par de coches. Julius nos ayuda a ver que en el árbol hay un leopardo con su presa.

Una vez localizado, éste decide bajarse del árbol y alejarse tranquilamente.

Se nos va...

La verdad es que es un animal impresionante con unos rasgos y movimientos muy agresivos. La sensación es que es muy potente.
Al trasponer un pequeño cerrito, otros coches que se habían unido salen disparados hacia el lado contrario en su búsqueda, mientras que Julius apenas avanza unos metros. Nos mira y nos dice que ya veremos como es hacia nosotros hacia donde viene.
Efectivamente.

Viene directo hacia nosotros.

Nos quedamos alucinados de verlo pasar junto a nosotros como si nada. Sabíamos que iba a ser muy difícil ver algún leopardo en todo el viaje por lo que nos quedamos felices de haberlo visto y encima tan cerca.

Un grupo de gacelas y facocheros


Tras esto, nos volvemos al hotel que toca desayunar y descansar hasta las 4 que tenemos el próximo safari. Son las 9:30. El desayuno es buenísimo. Todo tipo buffet con muchas opciones donde elegir y donde te cocinaban delante tuya los huevos como más te gusten. Así que pido mi tortilla como de costumbre y Lucía huevos estrellados. Está todo buenísimo.
Mientras desayunamos, vemos a una familia de elefantes al otro lado del río.

Un juvenil decide venirse en nuestra dirección

Y además de elefantes, en el río se ven también muchos babuinos

Como contamos con tiempo, nos apuntamos a ir a visitar a un poblado Samburu para conocer sus costumbres.

Nos recibe Joseph, un Samburu ya bastante mayor y que nos parece un personaje. Se dedica a recordarnos en todo momento que hagamos fotos. El remate llega cuando se tumba a explicarnos la forma de dormir de los Samburu y me dice que es un buen momento para que le haga una foto.

Así todo el rato. En la visita también aparecen las mujeres y los Samburus jóvenes y se dedican a hacer los bailes típicos de su tribu. Nos lo pasamos de cine la verdad.



Llegamos sobre las 12 al camp y aprovechando que la habitación tiene una mini piscina particular, nos damos un bañito para estar fresquitos ya que hace mucho calor. Comemos y un rato después ya estábamos de nuevo con Julius en el coche.
Esta vez vamos también con otros 2 en el coche. Es un matrimonio estadounidense encantador así que muy contentos de estar también con ellos. Nos encontramos con un grupo de leonas moviéndose.

Julius cree que van en direccion al Orix muerto que vimos esta mañana, así que se dirige hacia allá a esperarlas venir. De nuevo tenía razón y las leonas van directas hacia el Orix.

Nos impresiona mucho la intuición de Julius y lo bien que se anticipa a los movimientos de los animales.
Un secretario disfrutando de las vistas

Y seguimos de safari..


Al rato volvemos a ver a un grupo de leonas esta vez también con un joven macho al que le está empezando a crecer la melena.


Por último vemos una nuevam pareja de águilas. Qué cosa más espectacular.

Seguimos de safari y a lo lejos vemos un grupo de coches con personas fuera de ellas. Nos dice Julius que debe de haber un coche atascado y se dirige en esa dirección. Nos estaba tomando el pelo. Se trata de una reunión en torno a una hoguera organizada por el hotel con una barra con algo para picar y bebidas para ver el atardecer desde allí. No nos puede divertir más el plan como última noche en Samburu. Nos da muchísima pena despedirnos de Samburu pero también nos apetece mucho conocer Masai Mara que en el fondo es nuestro principal destino en Kenia.