Hoy es lunes 27 de octubre, pero parece primavera con el estupendo día soleado que me regala Yosemite.
Es mi segundo día en el parque, mi primero completo, y lo voy a dedicar por completo a Tioga Road. Como ya he dicho en la anterior etapa, mi hotel está en Yosemite Forks, ya fuera del parque y en el camino hacia Oakhurst. El problema a veces de los parques es que el alojamiento dentro es limitado y hay que reservar con muuucha antelación o pagar un pastizal por una cama cutre. La otra opción es alojarte fuera de los límites del parque donde podrás encontrar mejor precio. Pero a cambio debes contar con el desplazamiento adicional cada mañana y tarde.
Esto es lo que me pasa hoy, que solo para llegar al cruce de Tioga Road desde mi hotel, tengo que recorrer más de 80km. Puede no parecer mucha distancia, pero teniendo en cuenta cómo son las carreteras en los parques nacionales en general y en Yosemite en Particular, eso supone entre una hora y cuarto y hora y media de coche. Y siempre que el tráfico sea fluido o escaso, como me pasa a mí esta mañana de lunes. Por eso aconsejo a todos aquellos viajeros que estén planeando visitar algún parque nacional americano, que midan bien los tiempos y calculen las distancias y las velocidades que pueden darse dentro de los parques.
El caso es que recorro por segunda vez (y lo haré hasta cinco veces) la carretera Wawona road para llegar primero al valle y después a la famosa Tioga Road. La carretera está abierta, no hay ni pizca de nieve y el cielo despejado y con previsión igual para todo el día.
Los primeros kilómetros transcurren como cualquier carretera de montaña. No me detengo mucho ni me relajo en el paisaje porque en este primer tramo no se ve el valle ni las vistas son tan espectaculares como prometen en la parte alta. La carretera es amplia, hay poco tráfico y se puede mantener una velocidad "generosa" en comparación con otras zonas.
No es hasta pasar Yosemite Creek cuando aparecen los primeros "puntos de vista panorámica". El valle comienza a aparecer entre los bosques, y hacia adelante la carretera sigue su constante subida, dejando atrás pinos y otros árboles para meterse en un paisaje donde el granito gana protagonismo.


Un poco más adelante, llego por fin al primer "Overlook": Olmsted Point. en las cumbres ya destaca claramente el granito y apenas hay suelo que no sea pura roca, y al que se agarran los pinos como pueden, clavando literalmente sus raíces en la piedra. Las marcas de antiguos glaciares son perfectamente visibles.
Desde el mirador, al otro lado de la carretera, se puede subir una colina que constituye una roca maciza. no está señalizado pero mucha gente sube porque te permite una visión 360º. Durante el ascenso, puedes ver cómo los pinos apenas se agarran como pueden a la roca, aprovechando cualquier resquicio que permita absorber un poco de agua que pueda quedar almacenada.



En la vista 360º se puede ver: El cañón de Tenaya Creek, el monte Clouds Rest, cuya pared noroeste cae en puro granito 1520m hasta Tenaya Creek; el Half Dome, Olsmed Point en primer término. Monte hoffmann y Tenaya Lake.
La vista hacia el noreste me permite contemplar el camino que me queda por recorrer de esta carretera, con el Lago Tenaya en primer término (mi siguiente parada)



Lago Tenaya es un lugar casi idílico, con sus aguas transparentes, flanqueado por pinos y abetos, verdaderos supervivientes en esta zona tan dura; y coronados por las cumbres de entre tres mil y cuatro mil metros. El lago está a 2500 metros y es la primera vez que subo tan alto con un coche (y sin coche también). Ya he superado mi techo de 2200m que estaba en Yellowstone (en la carretera de acceso a West Yellowstone. Posiblemente dentro del parque haya subido más, pero iba de paquete en una autobús oruga) y todavía me quedan quinientos metros más. Por suerte esto no es Yellowstone en invierno y no habrá los problemas de nieve que tuve allá.
A 2700m están las praderas de Tuolumne Meadows. Alta montaña en estado puro.

Con este tiempo, en esta época el Tioga Pass es un paseo cómodo, y pronto llego a coronar el puerto, a más de tres mil metros de altitud. Como veo que tengo tiempo, decido que seguiré más adelante hasta momo Lake. Los primeros lagos que encuentro son Tioga Lake (cómo no) y Ellery Lake. Y me doy cuenta de lo rápido que está cambiando el paisaje. Las cumbres de Yosemite son parte de Sierra Nevada, que forma una barrera natural a los vientos húmedos del Pacífico, provocando abundantes lluvias en esta zona a barlovento. Pero una vez pasadas las cumbres, las laderas a sotavento comienzan a aparecer desérticas, la vegetación es mucho más escasa y desaparecen los árboles. Prácticamente es otro mundo en unos pocos kilómetros. Estas diferencias se pueden ver claramente en las fotos del Lago Tioga, con bosques a su alrededor, y del Lago Ellery, con un paisaje mucho más árido. En la primera foto, la montaña del fondo es Tioga Peak, con 3500m.


Desde aquí hasta Mono Lake, la Carretera 120 baja casi mil metros en unos pocos kilómetros por el cañón de Lee Vining. Las vistas, como no, espectaculares.
La mañana está cundiendo bastante y me acerco hasta el Lago Mono. El paisaje ahora ya parece más propio de Arizona, Utah o Nevada. Más allá del lago ya se extiende el desierto. Me doy una buena caminata hasta cerca del borde del lago, pero el hambre empieza a apretar, así que vuelvo al coche.
Ahora hago la misma ruta, pero al revés, así que en cuanto llego a la cima del puerto de Tioga, me dispongo a hacerme un picnic a tres mil metros. Unos sandwiches, un agua, una pieza de fruta y un pastelito que saben a gloria en lo alto de la montaña, aunque comienza ha levantarse una brisa que corta como un cuchillo. Me queda la tarde y un montón de kilómetros por hacer.



Lo malo de hacer Tioga en medio de los días en el parque es que tienes que desandar el camino, pero como yo voy a volver a la costa tras Yosemite, no tenía sentido que saliese del parque por el este. Es igual, el paisaje vale la pena y Tioga Pass también.
Como mi hotel está en el sur, y tengo toda la tarde todavía, me aventuro a ir hasta Glacier Point. Dejaré el valle para mañana por si hago algún trail.

Lo bueno de ir a Glacier Point por la tarde es que tienes al sol de aliado iluminándote el valle y las montañas desde atrás: el Cañón Tenaya, el Half Dome, el valle Little Yosemite con el Río Merced (otra herencia española)... todo brilla bajo la luz solar hasta donde alcanza la vista. todo lo que se puede ver es parque y todo el que vaya allí se puede hacer una idea de lo pequeños que somos en comparación con la naturaleza. El valle de Yosemite se queda pequeñito allí abajo... UN kilómetro más abajo!!! Ni siquiera el Burj Khalifa se acerca a este rascacielos natural.




El tiempo pasa volando o muy lentamente. No sé. Me quedo embobado con lo que estoy viendo. Me quedaría una semana aquí. Algún día tendré que volver con más tiempo.
Me queda un nuevo recorrido por Wawona road (el tercero, ya me lo estoy conociendo de memoria) hasta Oakhurst, donde hago la compra para mañana y repostaré gasolina.
Mañana, más Yosemite...
El día todavía me depara dos sorpresas más. Tengo dos correos electrónicos.
El primero es de Iberia. Han visto que tengo que volar con ellos desde Chicago a Madrid el viernes y me ofrecen gastarme unos cuantos Avios de mi cuenta a cambio de volar en clase Business. Le voy a empezar a coger el gustillo a volar en business en este vuelo. Ya en mi anterior viaje a Yellowstone Chicago en 2013 hice el mismo tramo en primera clase y la verdad es que me encantó, así que no voy a dejar pasar esta oportunidad de no mezclarme con la chusma de turista...
El segundo me ha dejado así...
Me ha respondido Simon, mi anfitrión en San Francisco. Le había contado que me había dejado olvidada una gorra en su habitación, que lo sentía mucho pero no podría volver a por ella porque debía seguir mi camino. Le eché un poco la llorada para darle algo de pena y que no pensase que le dejo la habitación hecha una mierda...
Cuán mi sorpresa que me cuenta que si hija va a viajar mañana a Los Ángeles y que si quiero que me puede acercar la gorra a donde me aloje o un punto de conveniencia...
Le había comentado que en LA tenía una habitación como la suya por Airbnb, y ahora me decía que su hija me la lleva allí...
Comienzo entonces un chat con él y sigue insistiéndome que me la llevan porque por mensajería quizás no llegará a tiempo y es más costoso, que no hay problema porque ella tiene coche y me la puede llevar, etc etc.
Al final acepto, no sin agradecérselo enormemente una y otra vez; y recordándole que si no puede por cualquier motivo que no se preocupe por la gorra.
Lo dicho: