Nos levantamos y desayunamos muy a gusto en casa de Mary y Bobby, que se desviven por darnos de todo y nos quedemos satisfechos; otra vez volvemos a sentirnos abrumados, ya que Mary dice que siente que no nos está dando lo suficiente, porque hasta ahora hemos desayunado Scottish Breakfast en otros alojamientos; cuando nos ha sacado 5 tipos de yogures, otros tantos de cereales, cruasanes, frutas, etc.
Tras despedirnos, vamos directos a Edimburgo; tardamos más de lo previsto ya que hay mucho tráfico. Lo primero que hacemos es dejar las maletas en la casa de Airbnb que hemos reservado, donde nos espera Laura, la hija de la propietaria, quien nos avisó que su madre estaba en el hospital y no podría recibirnos. Después, vamos a entregar el coche en la otra punta de la ciudad, por lo que atravesamos pleno centro de Edimburgo en coche conduciendo por la izquierda, Xabi está hecho un crack! No pusimos el cuentakilómetros a cero el primer día, pero según nuestros cálculos hemos hecho unas 1600 millas!
Cogemos el bus 12 hacia el centro y paramos en la New Town. Vamos a Stockbridge andando y paseamos por la zona. Allí, comemos genial en una cafetería muy familiar, Pantry, aunque es bastante pronto, pero ya estamos más que acostumbrados al horario escocés de comidas y cenas tempranas. Xabi coge un burrito y yo tostada con guacamole y huevos escalfados, delicioso!

El resto del día lo pasamos tranquilamente paseando por Edimburgo, por la New Town, Royal Mile… viendo el ambiente del festival y como hay decenas de personas repartiendo panfletos y flyers en cada esquina, parece que toda la ciudad esté decorada con flyers de los diferentes espectáculos del festival. También hay mucha gente actuando en la calle, vemos músicos, cantantes, etc. Lo mejor de todo, la actuación de un artista que se sube a una escalera y hace malabarismos con cuchillos. El tío es graciosísimo, va vestido con el kilt y acaba subido arriba del todo de la escalera haciendo un striptease y quedándose en calzoncillos y haciendo los malabarismos con los cuchillos.
Hacemos varias paradas para tomar algo, en un pub de Grassmarket, y luego en un recinto del festival donde hay puestos de comida nos comemos un crepe riquísimo.
Para acabar bien nuestro viaje, cenamos en el Standing Order acompañando la comida de unas buenas pintas, y nos vamos andando hacia casa.
Bye bye Edinburgh!
Tras despedirnos, vamos directos a Edimburgo; tardamos más de lo previsto ya que hay mucho tráfico. Lo primero que hacemos es dejar las maletas en la casa de Airbnb que hemos reservado, donde nos espera Laura, la hija de la propietaria, quien nos avisó que su madre estaba en el hospital y no podría recibirnos. Después, vamos a entregar el coche en la otra punta de la ciudad, por lo que atravesamos pleno centro de Edimburgo en coche conduciendo por la izquierda, Xabi está hecho un crack! No pusimos el cuentakilómetros a cero el primer día, pero según nuestros cálculos hemos hecho unas 1600 millas!
Cogemos el bus 12 hacia el centro y paramos en la New Town. Vamos a Stockbridge andando y paseamos por la zona. Allí, comemos genial en una cafetería muy familiar, Pantry, aunque es bastante pronto, pero ya estamos más que acostumbrados al horario escocés de comidas y cenas tempranas. Xabi coge un burrito y yo tostada con guacamole y huevos escalfados, delicioso!

El resto del día lo pasamos tranquilamente paseando por Edimburgo, por la New Town, Royal Mile… viendo el ambiente del festival y como hay decenas de personas repartiendo panfletos y flyers en cada esquina, parece que toda la ciudad esté decorada con flyers de los diferentes espectáculos del festival. También hay mucha gente actuando en la calle, vemos músicos, cantantes, etc. Lo mejor de todo, la actuación de un artista que se sube a una escalera y hace malabarismos con cuchillos. El tío es graciosísimo, va vestido con el kilt y acaba subido arriba del todo de la escalera haciendo un striptease y quedándose en calzoncillos y haciendo los malabarismos con los cuchillos.
Hacemos varias paradas para tomar algo, en un pub de Grassmarket, y luego en un recinto del festival donde hay puestos de comida nos comemos un crepe riquísimo.
Para acabar bien nuestro viaje, cenamos en el Standing Order acompañando la comida de unas buenas pintas, y nos vamos andando hacia casa.
Bye bye Edinburgh!