Hoy tenemos buena suerte, hace buen tiempo!!! Desayunamos tranquilamente en el comedor de Angela, junto con dos parejas de españoles con hijos que también se alojan allí, y partimos.
Durante nuestra ruta hacia el Loch Lomond, paramos varias veces en Glencoe a sacar fotos, hoy sí que está precioso!
Después de dar unas cuantas vueltas a lo tonto con el GPS para tratar de encontrar un sitio en el parque nacional de los Trossachs, ponemos rumbo a Luss, pero paramos antes en Falls of Falloch. Hay un parking, y un camino lleva a la cascada, donde hay varias familias de picnic y bañándose. Vale que hoy hace buen tiempo, pero… no me quiero ni imaginar la temperatura de esas aguas! Nos fijamos que la mayoría van con neoprenos, menos mal! Aunque recordamos la familia de locos que vimos bañándose en las Fairy Pools de Skye, esos iban en camiseta interior en un día mucho más frío!
Seguimos nuestro camino y paramos en el lago, damos una vuelta por una zona donde hay un mirador bastante curioso, y comemos de picnic a orillas del lago. Los pequeños midges hacen de las suyas, claro estamos justo al lado del lago!
Después nos vamos a Luss, un pintoresco pueblo a orillas del lago, con su playita y embarcadero desde donde salen barcos que hacen recorridos por el lago. Nosotros nos contentamos con dar una vuelta y descansar un rato en la playa.
Para acabar el día, llegamos a Balloch, a nuestro penúltimo alojamiento, una casa que reservamos con airbnb, donde nos reciben Mary y Bobby, una pareja mayor encantadora. Nada más llegar nos ofrecen un té y aceptamos. Primero nos enseñan la habitación y nos acomodamos. Al bajar, vemos la mesa de la cocina llena de pastas, fruta, bizcochos, queso, pan, etc. Menuda merienda nos han preparado! Nos sentimos abrumados ante su hospitalidad, y pasamos un buen rato merendando y hablando con ellos. Lo de hablar es un decir, porque es el momento de todo el viaje en el que más nos cuesta comunicarnos con gente local. El acento de esta pareja es realmente cerrado, y hablan a toda velocidad! Tenemos que estar extremadamente atentos para entenderles, pero al final estamos un buen rato charlando, antes de salir a dar una vuelta por Balloch.
Vamos a ver el parque y el castillo, y lo mejor de todo es que como el día está despejado podemos ver una puesta de sol maravillosa. Después, vamos a un pub cercano a tomar unas pintas, y ni cenamos porque tras la merienda que nos hemos metido ya no nos entra nada más.
Durante nuestra ruta hacia el Loch Lomond, paramos varias veces en Glencoe a sacar fotos, hoy sí que está precioso!
Después de dar unas cuantas vueltas a lo tonto con el GPS para tratar de encontrar un sitio en el parque nacional de los Trossachs, ponemos rumbo a Luss, pero paramos antes en Falls of Falloch. Hay un parking, y un camino lleva a la cascada, donde hay varias familias de picnic y bañándose. Vale que hoy hace buen tiempo, pero… no me quiero ni imaginar la temperatura de esas aguas! Nos fijamos que la mayoría van con neoprenos, menos mal! Aunque recordamos la familia de locos que vimos bañándose en las Fairy Pools de Skye, esos iban en camiseta interior en un día mucho más frío!
Seguimos nuestro camino y paramos en el lago, damos una vuelta por una zona donde hay un mirador bastante curioso, y comemos de picnic a orillas del lago. Los pequeños midges hacen de las suyas, claro estamos justo al lado del lago!
Después nos vamos a Luss, un pintoresco pueblo a orillas del lago, con su playita y embarcadero desde donde salen barcos que hacen recorridos por el lago. Nosotros nos contentamos con dar una vuelta y descansar un rato en la playa.
Para acabar el día, llegamos a Balloch, a nuestro penúltimo alojamiento, una casa que reservamos con airbnb, donde nos reciben Mary y Bobby, una pareja mayor encantadora. Nada más llegar nos ofrecen un té y aceptamos. Primero nos enseñan la habitación y nos acomodamos. Al bajar, vemos la mesa de la cocina llena de pastas, fruta, bizcochos, queso, pan, etc. Menuda merienda nos han preparado! Nos sentimos abrumados ante su hospitalidad, y pasamos un buen rato merendando y hablando con ellos. Lo de hablar es un decir, porque es el momento de todo el viaje en el que más nos cuesta comunicarnos con gente local. El acento de esta pareja es realmente cerrado, y hablan a toda velocidad! Tenemos que estar extremadamente atentos para entenderles, pero al final estamos un buen rato charlando, antes de salir a dar una vuelta por Balloch.
Vamos a ver el parque y el castillo, y lo mejor de todo es que como el día está despejado podemos ver una puesta de sol maravillosa. Después, vamos a un pub cercano a tomar unas pintas, y ni cenamos porque tras la merienda que nos hemos metido ya no nos entra nada más.