Lunes 21 de marzo
El lunes es nuestro día estrella. Toca el Grand Palace www.palaces.thai.net/ ...dex_gp.htm. Llegamos en ferry cerca de las 11 de la mañana y hay muchísima gente. Una gran cantidad de grupos de turistas asiáticos. Pagamos los 500thb de la entrada y también alquilamos el audioguía en español por 200thb.
El Palacio es un recinto enmurallado con una gran extensión de edificios, pavellones, jardines preciosos, solía ser la residencia real desde 1782 hasta 1925.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con un mapa vamos siguiendo los números y informándonos de cada templo, edificación y elemento. La explicación es clara y en unas dos horas hemos visto todo. Alucinamos con tanta decoración, tanto dorado, tantos detalles.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Dentro del mismo complejo se encuentra el Templo del Buda Esmeralda, el nombre en tailandés es Wat Phra Kaew. En realidad el buda es de jade, no de esmeralda. Pero es una figura muy adorada por los tailandeses, incluso hacen una ceremonia tres veces al año donde el rey le cambia la ropita (de oro, claro).
Atención
Nuestro siguiente punto es Wat Pho, el Buda Reclinado. Hay un buen paseo desde el Palacio. Parece cerca en el mapa pero bajo el solazo se hace largo. No os preocupéis. Los tuk-tuks os tentarán a hacer vuestro paseo más corto, rápido, agradable y fresco. Nosotros resistimos la tentación y sufrimos la caminata. Comemos dos pinchos de pollo en una paradita callejera. A 10thb el pincho. ¿Cómo vive esta gente de ésto?
El Templo del Buda Reclinado, a parte del susodicho, de 46 metros de largo, tiene muchos chedis (edificios en forma de campana), pavellones, jardines, campanarios, e incluso una escuela de masaje tailandés. Todo el templo está muy decorado y hay muchísimas figuras de buda, una visita que vale mucho la pena.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Cruzando el río está el Wat Arun, o Templo del Amanecer, que lamentablemente lleva varios meses cubierto por mantenimiento y ya que el atractivo principal era subir a él por las escaleras externas, no lo incluímos en nuestra visita.
Seguimos hacia el Columpio Gigante y el templo Wat Suthat, uno justo enfrente del otro. Una vez más el mapa nos engaña y la distancia es más grande de lo que parece. Otra caminata de justicia. El columpio se ve de lejos. Parece increíble que alguna vez se utilizara como columpio de verdad, es altísimo (unos 20 metros). Se mataba tanta gente que lo prohibieron en 1935.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una vez visto el templo, vamos a la calle Khao San con la intención de tomarnos una cervecita al anochecer. Primero un Pad Thai callejero (30 míseros baths, madre mía, qué chollo -80 céntimos de euro-) y vemos el ambientito de la calle. Todo turistas mochileros, hippies. Los locales son ruidosos y todos caminamos por enmedio de la calle.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al final de la calle subimos a la que está justo arriba, Soi Rambuttri. Aquí los bares son algo más monos, mejor decorados, y menos estruendosos. Nos paramos en uno en el que un chico canta versiones con su guitarra. Una cerveza local 90thb. 2 euros y medio. Pues como en cualquier bar normal de Barcelona.
Se hace de noche y la calle se llena de gente aún más. Nosotros estamos cansados. Vamos a la calle Ratchadamnoen Klang, la gran avenida que desemboca al Monumento de la Democracia, a buscar un bus que nos lleve a casa. Los símbolos de paradas son diminutos y no están iluminados. Lo encontramos. Esperamos un buen rato y finalmente pasa el bus. Sin aire acondicionado, con las ventanillas abiertas corre aire, ya es de noche. El trayecto nos cuesta unos 17 céntimos de euro.
En el bus tú subes y te sientas. Luego viene el revisor, le tienes que decir tu destino y le ofreces un billete. Si tienes suerte y te entiende, te cobra y te da un tícket. En el ferry igual. Si le preguntas “How much?” no te contesta, pero si el billete que le das no cubre el importe del trayecto, ya se apaña a hablar en inglés.
El país de las sonrisas, dicen.