Nos levantamos con la intención de estar antes de las 9 en la puerta de la India para coger el barco a la isla Elefanta. Desayunamos en el hotel yo aún poco pero ya estaba mucho mejor y caminamos hasta las taquillas para comprar los ticket del barco, precio 180 rupias por persona ida y vuelta, había otro de 130 pero había parado según nos informaron.
Con los ticket en manos nos fuimos a coger el barco que salía justo a los pies de la puerta de India, enseñamos los ticket y nos dijeron que entráramos a uno y así lo hicimos. El barco tarda una hora aproximadamente en llegar a la isla y salen cada media hora, tengo entendido que el último barco en salir hacia la isla es a las dos y el último en regresar de la isla a la puerta de la India es a las 17:30.
Cuando llegamos a la isla pagamos las tasas de entrada 10 rupias por persona. Una vez llegas tienes la opción de o ir caminando a hasta donde empiezan las escaleras para subir a las cuevas o coger un trenecito, es un paseo de 5 minutos no más, tampoco era caro ir en tren creo que unas 10 rupias, así que si les hace ilusión, no es tanta la pérdida. Cuando llegamos nosotros tras pagar la tasa echamos a caminar y llegamos primeros que los que se quedaron esperando por el tren, si se va con niños seguro que les hace ilusión.
Gracioso ver estos carteles y la basura detrás
Subimos las escaleras entre puestos de souvenir y bajo la sombra ya que, para que los monos no roben en los puestos y salten sobre ellos, las escaleras están todas cubiertas de una lona azul. Lo de los monos es espectacular, comen de todo, beben coca cola, fanta y seguro que cerveza si se las dan, cuidado con abrir la mochila porque piensan que les vas a sacar comida y se te acercan para jalar de donde sea, cuanto más lejos mejor, pero es muy gracioso verlos, sus gestos, posturas, un rato divertido que se pasa observándolos.
Si alguien no puede subir por unas rupias lo suben como a cual Marajá
Tras subir las escaleras toca pagar 250 rupias por persona. Entramos al recinto y la más espectacular es la primera, increíble, muy muy chula y pensaba lo que me había perdido en Aurangabad y me daban ganas de llorar. Visitamos todas las cuevas, la primera es la mejor, pero bueno hay que verlas todas pero las demás nada de espectacular derruidas y con poco que ver.
Tras esta visita tomamos algo en el bar que está en la entrada a las cuevas encima de la montaña, dos Drew Mountain (100 rupias los dos) y un fritolay (15 rupias) increíble lo barato que son las cosas, y tomándolo allí en la entrada a las cuevas.
Tras esto bajamos nuevamente por las escaleras e hicimos alguna compra como la tres cabezas conocidas como Trimurti que corresponden a los dioses Brahma, Vishnu y Shiva, precio 150 rupias y 4 Ganesh de madera pequeño por 50 cada uno. Tras esto marchamos nuevamente sobre nuestros pasos y caminamos hacia el embarcadero, esperamos poco y salió el barco destino a puerta de la India.
Cuando llegamos tenía un hambre feroz, no me lo podía creer y me apetecía una hamburguesa, así que tras pasar por el hotel a dejar las pequeñas compras fuimos al Macdonal que estaba cerca del hotel, me pedí un menú de pollo y la media hamburguesa que me comí me supo gloria
, no comí más por miedo a tener que salir corriendo al baño, pero parece que eso ya era historia (precio de almuerzo en Macdonald para dos 472 rupias).
Tras esto y con el ánimo por las nubes, paseamos por la zona, nos hicimos unas fotos en la puerta de la India con muchos Indios como todos los días y en la noche fuimos a tomar algo al Café Mondegar muy famoso y lleno de gente hasta los topes, gente que tenía dinero, bebiendo jarras y jarras de cervezas y fuera en la calle los niños durmiendo en el suelo. Mi marido se tomó una cervezas (330 rupias de 660 cl) y yo un batido (150 rupias) que me entró bastante bien, caro pero al mismo tiempo barato. La cena la hicimos en una calle que hay al lado del hotel, que fue el gran descubrimiento, es una calle donde hay muchos bares y aquello parece las calles de Santa Cruz de Tenerife en pleno Carnaval, los bares ofrecen servicios para dentro con mesas pero la cocina la suelen tener en la calle donde puedes pedir para llevar o comer fuera, lo típico, unos rollitos rellenos de pollo, verduras,etc que estaban de muerte, habían algunos que no eran picante, precio del rollito unas 150 rupias, mi preferido el Malai y otro que no recuerdo el nombre, no picante. Después habían tiendas que te vendías los refrescos de litro y medio o de dos litros y listo , todo el mundo a comer. Era increíble ver coches de 60.000 euros con el capó levantado levemente a modo de mesa y un grupo de indios comiendo encima de él ¡para matarlos!
Tras cenar algo, me entró un rollito nos fuimos a dormir que mañana sería otro día.
Con los ticket en manos nos fuimos a coger el barco que salía justo a los pies de la puerta de India, enseñamos los ticket y nos dijeron que entráramos a uno y así lo hicimos. El barco tarda una hora aproximadamente en llegar a la isla y salen cada media hora, tengo entendido que el último barco en salir hacia la isla es a las dos y el último en regresar de la isla a la puerta de la India es a las 17:30.
Cuando llegamos a la isla pagamos las tasas de entrada 10 rupias por persona. Una vez llegas tienes la opción de o ir caminando a hasta donde empiezan las escaleras para subir a las cuevas o coger un trenecito, es un paseo de 5 minutos no más, tampoco era caro ir en tren creo que unas 10 rupias, así que si les hace ilusión, no es tanta la pérdida. Cuando llegamos nosotros tras pagar la tasa echamos a caminar y llegamos primeros que los que se quedaron esperando por el tren, si se va con niños seguro que les hace ilusión.
Subimos las escaleras entre puestos de souvenir y bajo la sombra ya que, para que los monos no roben en los puestos y salten sobre ellos, las escaleras están todas cubiertas de una lona azul. Lo de los monos es espectacular, comen de todo, beben coca cola, fanta y seguro que cerveza si se las dan, cuidado con abrir la mochila porque piensan que les vas a sacar comida y se te acercan para jalar de donde sea, cuanto más lejos mejor, pero es muy gracioso verlos, sus gestos, posturas, un rato divertido que se pasa observándolos.
Tras subir las escaleras toca pagar 250 rupias por persona. Entramos al recinto y la más espectacular es la primera, increíble, muy muy chula y pensaba lo que me había perdido en Aurangabad y me daban ganas de llorar. Visitamos todas las cuevas, la primera es la mejor, pero bueno hay que verlas todas pero las demás nada de espectacular derruidas y con poco que ver.
Tras esta visita tomamos algo en el bar que está en la entrada a las cuevas encima de la montaña, dos Drew Mountain (100 rupias los dos) y un fritolay (15 rupias) increíble lo barato que son las cosas, y tomándolo allí en la entrada a las cuevas.
Tras esto bajamos nuevamente por las escaleras e hicimos alguna compra como la tres cabezas conocidas como Trimurti que corresponden a los dioses Brahma, Vishnu y Shiva, precio 150 rupias y 4 Ganesh de madera pequeño por 50 cada uno. Tras esto marchamos nuevamente sobre nuestros pasos y caminamos hacia el embarcadero, esperamos poco y salió el barco destino a puerta de la India.
Cuando llegamos tenía un hambre feroz, no me lo podía creer y me apetecía una hamburguesa, así que tras pasar por el hotel a dejar las pequeñas compras fuimos al Macdonal que estaba cerca del hotel, me pedí un menú de pollo y la media hamburguesa que me comí me supo gloria
Tras esto y con el ánimo por las nubes, paseamos por la zona, nos hicimos unas fotos en la puerta de la India con muchos Indios como todos los días y en la noche fuimos a tomar algo al Café Mondegar muy famoso y lleno de gente hasta los topes, gente que tenía dinero, bebiendo jarras y jarras de cervezas y fuera en la calle los niños durmiendo en el suelo. Mi marido se tomó una cervezas (330 rupias de 660 cl) y yo un batido (150 rupias) que me entró bastante bien, caro pero al mismo tiempo barato. La cena la hicimos en una calle que hay al lado del hotel, que fue el gran descubrimiento, es una calle donde hay muchos bares y aquello parece las calles de Santa Cruz de Tenerife en pleno Carnaval, los bares ofrecen servicios para dentro con mesas pero la cocina la suelen tener en la calle donde puedes pedir para llevar o comer fuera, lo típico, unos rollitos rellenos de pollo, verduras,etc que estaban de muerte, habían algunos que no eran picante, precio del rollito unas 150 rupias, mi preferido el Malai y otro que no recuerdo el nombre, no picante. Después habían tiendas que te vendías los refrescos de litro y medio o de dos litros y listo , todo el mundo a comer. Era increíble ver coches de 60.000 euros con el capó levantado levemente a modo de mesa y un grupo de indios comiendo encima de él ¡para matarlos!
Tras cenar algo, me entró un rollito nos fuimos a dormir que mañana sería otro día.

Ese año no fuimos finalmente a India, lo cambiamos por un recorrido por Vietnam y Camboya. Pero este año si que vamos a regresar a la India, en concreto al sur. Acabo de repasar el mensaje que me enviaste y me viene genial porque creo que lo voy a utilizar como base para nuestro recorrido. Todavía no tenemos billetes y la idea es sacarlos cuanto antes, pero quiero tener previamente hecho el recorrido, al menos de entrada y salida al país. En este...