Tocaba un super madrugón, uno más de los que ya sumábamos a nuestro viaje, pero no nos importaba porque sabíamos que iba a merecer la pena! A las 3:30am nos esperaba nuestro jeep con un conductor muy molón con el que hicimos buenas migas porque al tío le molaba apretarle al acelerador:) Su frase favorita durante el día fue: “Esto parece el Dakar” y es que lo cierto fue que nunca vimos tantos jeeps como en aquella excursión. Algunos temerarios intentaron llegar hasta el volcán con una scooter pero eso era una auténtica locura si tenemos en cuenta que era de noche, sin nada de iluminación en el recorrido y con muchísima tierra que impedía a las motos avanzar.
Tras media horita de recorrido, el guía nos dejó casi en la cima de una montaña, todavía nos quedaría por andar unos 10 minutitos cuesta arriba hasta llegar a la cumbre de la montaña. Hacía mucho frío, la temperatura rondaba los 0 grados, por lo que había que ir bien abrigados ya que tocaba esperar parados al menos dos horas hasta que empezara a amanecer. Si no os queréis llevar el plumas desde España no pasa nada, allí podréis alquilar un abrigo a un precio muy asequible (5-10 euros) y también podréis entrar en calor con los puestecitos locales que ofrecen café.
Si os soy sincera, a nosotros no nos entusiasmó demasiado ver el amanecer desde esa montaña. El sitio estaba a tope de turistas, apenas podías hacer fotos en condiciones y la niebla impedía ver bien el volcán. Suerte que nuestro guía molón nos llevó a otra parte de la montaña para que pudiéramos hacer fotos espectaculares
En cuanto salió el sol regresamos rápidamente a nuestro jeep. Tocaba ver el volcán de cerca. Eso sí que iba a ser una auténtica pasada!!! Un montón de personas locales esperaban a los turistas en el parking con la intención de subirles a la cima en caballo! La situación la verdad que era bastante curiosa, a veces tenía que parpadear dos veces para darme cuenta que todo lo que estaba viviendo era real
Nosotros decidimos subir andando y tengo que reconocer que me costó un poco llegar hasta allí pero mereció muchísimo la pena. Esas vistas desde la montaña hicieron que se me olvidara el madrugón que nos habíamos pegado.
Tras la excursión, el guía nos dejó en el hotel donde nos esperaba un taxi para llevarnos a Surabaya! Nos esperaban 3:30 horas de recorrido pero sabíamos que por la tarde tendríamos nuestro ratito de relax en un hotel increíble: el Majapahit Surabaya