Bueno, una vez elegido el destino nos pusimos en marcha con la localización de precios.
Empezamos tirando el anzuelo en diferentes agencias de viajes para saber el precio justo del mismo y así poder negociar posteriormente, como la configuración de las dos familias es la misma os voy a hablar de los precios del viaje para una familia.
Viaje: Riviera Maya
Fecha:Agosto de 2016
Noches: 11 noches
Hotel: Bahia Principe Akumal
3 adultos
1 niño
Estos són los precios oficiales que manejan todas las agencias para este viaje en concreto
El Corte Ingles, etc,etc

Después de averiguar los precios oficiales empezamos a negociar con las agencias y a pedir precios en agencias online como Simartour (que es un colaborador de esta web)
Mejor precio conseguido: SIMARTOUR.....7.745€
Precio al que hemos comprado el viaje....8.100€ ( No os pongo el nombre de la agencia porque eso es lo de menos, ahora en mi explicación lo entenderéis)
Después de averiguar negociando en diferentes agencias que porcentaje aproximado es con el que juegan , ya sabíamos hasta donde podamos llegar. En concreto trabajan con un +-14% por lo que a la hora de negociar solo puedes hacerlo en agencias locales en las que hablas directamente con el dueño.
Finalmente acabamos comprándolo en una agencia en la que teníamos un conocido y que accedió a rebajar su comisión compartiéndola con nosotros.
Ahora os preguntareis porque no lo compramos en la agencia SIMATOUR que era mas económica.
Esta agencia al igual que todas las agencias en ningún caso avalan las cantidades que entregamos a cuenta y por tanto tenemos el riesgo de que estén en una situación empresarial critica y por lo tanto que perdamos nuestro dinero y nuestro viaje.
Es por eso, por lo que nos decantamos por hacerlo en una agencia de viajes local con la que teníamos una seguridad por los vínculos que nos unen a través de amistades comunes.
OJO,,, en ningún caso estoy diciendo que SIMARTOUR u otra agencia este en una situación mala o que no devuelvan el dinero. Esta es una opinion personal que solo quiere reflejar la decisión que tomamos.