Este día, nos fuimos a desayunar a un lugar llamado La Boite, en la via de palazzuolo. Un capuchino y un panini de tomate, mozzarella y jamón curado con aceite de oliva, muy bueno todo. Lo mejor es que no es un lugar turístico y apenas habían 2 personas.
Después pusimos rumbo al puente Vecchio y posteriormente a la piazza de la Signoria.
Fuimos en dirección a Santa María dei Fiore. Dentro del Duomo, bajando unas escaleras que encontrareis a la derecha, podéis comprar las entradas para el museo del Duomo y para subir a la cúpula.
El museo no merece mucho la pena, así que si no os interesa mucho como eran los muros y los suelos anteriores, podéis iros directamente a la cola que está fuera del Duomo. A nosotros nos tardó 2 horas y media de espera para poder empezar a subir.
Para hacer la espera un poco más amena, podéis ir a comer un panini a Paninis Toscana, un lugar situado en la parte izquierda posterior del Duomo (según se mira a la puerta) donde te los hacen sobre la marcha después de darte a probar todos los quesos y embutidos que tiene añadiéndole lechugas, rúcula, berenjena, calabacines, o lo que elijas a tu gusto.
La subida a la cúpula está totalmente recomendada, pero hay 451 escalones que tenéis que superar, y según se va subiendo, se nota el estrechamiento de las paredes.
Una vez arriba podéis observar la ciudad encantadora.
Al bajar, nos dirigimos otra vez a ver la puesta de sol desde la Piazza de Michelangelo. No pudimos con la tentación de volver a ver ese magnífico espectáculo.
Por cierto, suele estar muy lleno de gente a la hora de la puesta de sol, así que si no subís con tiempo suficiente quizás no tengáis los mejores sitios.
Después nos fuimos a cenar a la Trattoría-Pizzería Gusto Leo que había ido en mi viaje anterior. Volví a pedirme unos espaguetis a la carbonara, ya que en España no se hacen de esa manera y era un sabor que tenía en mi recuerdo. Esta vez me sorprendió menos, pero estaba buenísimo.
Tras esta cena deseada desde hacía 7 años, fuimos a tomar unos helados artesanos a Don Nino, situado a la izquierda del Duomo, 4€, muy caros, pero muy sabrosos.
De vuelta a nuestro hotel, a descansar tras la subida matadora a la cúpula.