Hoy es nuestro ultimo dia aquí. Todo lo bueno se acaba. Asi que nos levantamos y al nada tenemos al maletero para recoger nuestra maleta. Nos vamos a desayunar y le pido al camarero si me puede traer la tarta y cuatro cucharas de plástico, ya que nos gustaría compartirla con Charly y Kasimba. A las 7:30 estamos en el coche y nuestros chicos se sorprenden al ver la caja que llevamos y más con lo que contiene. Empezamos nuestro último ratito de safari hasta las 11 o asi que tenemos que dejar la reserva. Volvemos a disfrutar de la magnifica fauna del mara,
buitres, chacales, topis...
nuestros pumbas penitentes,
nos encontramos tambien con unas cuantas leonas agazapadas en la hierba, no sabemos que andarian tramando
avestruces
gacela de grant
una panda de cebras, de las cuales dos no debian estar muy contentas porque tenian una gresca formada entre ellas...
Mientras nos acercamos a un recodo del rio, que Charly llama la piscina de hipopótamos
. Y hombre, aquí andan con sus peculiares baños!
Encaramados a un tronco de un árbol tumbado, los vemos de fabula.
Y al otro lado, un macho solitario, según Charly, probablemente el antiguo alfa está en su jacuzzi particular.
Y nuestra sorpresa viene cuando decide levantarse y dando un tranquilo paseo se subió toda la ladera y salió del rio.
Marchándonos del rio, dejamos a otros cocos tumbados tan agusto
Y animal tras animal, dijimos adiós al mara… o kwaheri Masai Mara! Hasta pronto!
Salimos de nuevo por la puerta de Talek y nos espera otra vez el dichoso camino de cabras del dia de llegada. Pero muy contentos por estos cuatro magnificos días, todo lo que hemos visto y vivido, y gracias a jose Luis que como bien me dijo, acabando en el mara, acababa a lo grande! Y tanto! Volvemos hacia Nairobi, pole pole, aquí todo es pole pole, tranquilo! Lo malo es que sobre la 13, jose Luis llama a Charly porque quiere hablar conmigo. Es para decirme, que como viajamos con turkish, informarme por si no lo se del atentado que acababa de ocurrir en Estambul! Se me pusieron las tripas del revés! Estaban intentando ponerse en contacto con la aerolínea para ver que pasaba con los vuelos. Menos mal que ya había acabado todo lo bueno, si no! Asi que seguimos hacia Nairobi, parando por el camino para comer y disfrutar de la tarta de cumple con nuestros chicos.
Llegamos a Nairobi sobre las 18:30 y directos al restaurante carnivore, ya que tenemos la cena en él. Es un tipo brasileño, de esos que de primero te sirven ensaladas, patata y eso y luego van pasando con diferentes carnes en un pincho y te lo cortan, ternera, pollo, conejo, pavo, avestruz, cocodrilo…
un sitio normal, tampoco nos pareció para tirar cohetes. Está incluido todo menos la bebida, agua a 350 chelines y el postre. Pero con la coña del problema del avión, como aquí hay wifi gratis, veo que en un correo me dicen que hay la posibilidad de cambiar la ruta. Asi que buscamos rápido a Charly y salimos hacia el aeropuerto para ver que pasa. Pero nuestra sorpresa es que hasta la una de la madrugada, nuestro vuelo sale a las 5, no abre ningún mostrador. Charly se empeña en quedarse, pero tras muchos intentos a las 22:30 conseguimos que se vayan. Llegan las despedidas y agradecerles una y mil veces lo bien que se han portado con nosotros y lo que nos han hecho disfrutar del viaje y sobre todo de su compañía. Nos quedamos allí y hasta las 2 no abren, pero al final volamos como teníamos previsto, y todo estaba tranquilo y aterrizamos en Madrid a la hora prevista, a las 17:30. Se acababa nuestra aventura africana