Para la vuelta teníamos contratado un transfer privado al aeropuerto de Fortaleza (450 reales) ya que con el recorrido de la ida no nos daba tiempo a coger el vuelo rumbo a Salvador de Bahía.
Llegamos alrededor de las 16h de la tarde, y fuimos directos al hotel, el BahíaCafé, de los mejores hoteles en los que estuvimos y con un buen desayuno aunque ojo que no tiene ascensor. El hotel está ubicado en pleno centro de Salvador, nos dijeron en el hotel que no nos fuéramos por algunas calles de la parte de atrás ya que había muchos mendigos y era algo peligrosa, como tampoco había mucho que ver por esa zona, la evitamos.


Visitamos la zona del Pelourinho. Mientras andabas por las calles oías música dentro de las casas y locales, realmente es el único lugar que visitamos en el oímos samba, en el resto de sitios si escuchamos música brasileña pero no samba como tal.

Había terracitas muy agradables y cenamos en un sitio de hamburguesas que se llamaba Zuzu.


