En unas dos horas y media de coche estamos en Monterey.
Aparcamos en un parking porque no hay zonas de parking gratuitas en el centro de la ciudad.
Monterey es relativamente pequeño y su centro aún más. Visitamos el Cannery Row.
Hace décadas estos edificios eran envasadoras de sardinas pero ahora son restaurantes y tiendas turísticas que mantienen la arquitectura de antaño.

Comemos algo en Austino’s Patisserie y damos una vuelta por la calle, que está vista en menos de media hora.
Luego entramos al Monterey Bay Aquarium.

Al planificar el viaje teníamos dudas si visitarlo o no, porque la entrada vale 50 dólares, pero una vez estuvimos dentro, valió cada centavo
. No sólo es enorme sino que está muy bien diseñado. Distintas salas de distintas temáticas con peceras gigantes. Todo muy bien cuidado.
Los letreros explican didácticamente la naturaleza de la bahía de Monterey. Desde un bosque de kelp a tiburones, pasando por medusas, nutrias y pingüinos, el acuario es completísimo. En la propia web estiman la visita media entre dos y tres horas. Nosotros necesitamos cinco horas para verlo todo.

Luego nos acercamos al Fisherman’s Wharf, que es una versión sencillita y decadente del de San Francisco.

Nos alojamos en un motel a las afueras de la ciudad, el Monterey Surf Inn
Por la zona hay un montón de moteles similares. Éste es tranquilo, espacioso y limpio. Hay una piscina que no usa nadie porque hace frío y mucho parking. Por las mañanas hay café caliente en recepción. La habitación tiene mini nevera y microondas, así que compramos la cena al Whole Foods de un centro comercial a 5 minutos en coche: Del Monte Shopping Center. Nos da las indicaciones el recepcionista.