Este día amanecimos en un balcón con vistas, ya que cuando abrimos las puertas de la furgoneta nos entró el brillo del sol en el lago de Como jejejeje, ni en el mejor de los hoteles jejeje. Desayunamos en la terraza de una cafetería con vistas también increíbles y estuvimos barajando las opciones que teníamos para los días de viaje que faltaban (estábamos a viernes y el sábado queríamos entregar la furgo en Logroño..a 1500 kms de distancia.......
- Día de ruta por los pueblos del lago y el sábado a la playa
- Visitar el valle d´Aosta
Tras discutir a ver lo que es mejor y sopesando los pros y los contras, decidimos finalmente partir, a eso de las 11 de la mañana, hacia el Valle de los Alpes. En el GPS nos marca 4 horas hasta llegar allí pero a eso de las 13:30 estábamos en la entrada del valle.
Fue asomar el morro por la entrada al valle, tras salir de un túnel, y recibirnos con un chaparrón de órdago...Jodeeeer, en que hora hemos decidido venir...Sin embargo, 50 kms más adelante, el sol puedo con las nubes y se quedó un día espléndido. Paramos en un pueblito a comprar pasta para traer a España y llegamos a Aosta en un abrir y cerrar de ojos.
Para mí fue emocionante la visita de todo el valle y algo de lo que me acordaré toda la vida, las casas de cuento y el ambiente rural increible, una maravilla.
En la guía nos recomienda una ruta por los castillos (situados en forma de Atalaya en lo alto de varias colinas a lo largo del valle) así que vamos al primero y paramos junto a sus murallas a comer. Preparamos nuestra terraza: mesa, sillas, camping gas, comida, cubiertos, bebidas...todo para un día de pic-nic. Comimos una menestra con chorizo jejejeje y después un cafecito instantáneo a la sombra de la furgo, qué lujazo, con unas vistas del valle preciosas.
Entramos a los patios del castilllo y al llegar a la entrada de las habitaciones nos pedían 5 euros jejejeje, estos no saben que con cinco euros comemos una semana los cuatro jejejeje... así que media vuelta y a por el siguiente castillo.

En este hay algo parecido a un centro de interpretación natural con un oso, un alimoche, dos gatos monteses y un lobo disecados, junto a varios minerales de la región pero para entrar a verlo también hay que pagar así que...a por otro jejejeje. De camino, vimos una carretera que se perdía en las alturas de una ladera y que cruzaba varios pueblo típicos de los Alpes...una auténtica pasada, por allí debió vivir Heidi sin lugar a dudas. A todo esto el GPS se volvió majareta y no sabía bien ni donde estaba jejeje, no sabía si era Italia, Suiza o Francia y nosotros por caminos que no conocíamos gozando como chavales jejeje.
Al cabo de un buen rato, volvimos a bajar a la carretera principal y decidimos dejar los castillos para dirigirnos a Courmayeur, pueblo que hace frontera con Francia y en el que está el famoso túnel de 11 km hasta Chamonix.

Una carretera de vértigo que transcurre por barrancos excavados en la roca a la sombra de montañas monstruosas que conservan nieves perpetuas en los helados glaciares de sus cumbres...indescriptible la belleza y lo pequeño que te hace sentir aquel paisaje.
Vimos una cascada en mitad de un cortado de piedra y paramos unbuen rato a sacarnos unas fotos por el lugar.

Luego fuimos hacia el túnel del Mont Blanc, en el que nos adentramos con el sol ya bastante caido, y resultó ser bastante aburrido cruzarlo guardando las estrictas normas de circulación para que no te denunciaran y pagando al final 54 eurazos por atravesarlo. Al salir de allí, ya en la parte de Francia, nos caía de nuevo un buen chaparrón y se había hecho medio de noche.
No sé muy bien como pero en una de las curvas me dió por mirar el GPS y vi que había la misma distancia a Barcelona que a París:
- ehh tío ¿nos vamos a París?
- jejeje, ya estamos liando...
- no hay huevos...
- ¿cómoooo?
- ¿le pongo París al GPS?
- no tienes huevos jejeje
- jejeje......
Y más o menos así fue como un circuito por Italia acabó con su penúltima etapa en Paris jejeje
Condujimos durante bastante rato (unos 600 km) hasta que empezamos a dar cabezadas y paramos en un área de servicio francesa cerca de Blois.