MARTES 31 ENERO 2017
Nos depertamos a las 05:15, pero hay algo de truco. Esta noche ha habido algunos ataques de tos por parte de Paula y Carlos, por lo que el descanso no ha sido ininterrumpido (qué le vamos a hacer...).
Se nota que han subido las temperaturas, ya que el clima de hoy es mucho más agradable. Nos toca conocer el último parque antes de comenzar a repetir. Además hoy hay un par de sorpresas muy especiales para Paula.
Volvemos a dejar el coche aparcado, y cogemos el autobús para Epcot. Como no podía ser de otra forma, la primera parada es en el Character Spot para tomarnos unas fotos con Mickey, Goofy y Minnie. Desde allí, salimos hacia la zona de Noruega en el World Showcase para ver por primera vez a Elsa y Anna en persona, pero no pudimos desaprovechar la oportunidad para fotografiarnos con Pluto y el Pato Donald vestido de mexicano de camino hacia allí.

Comienza un día especial

Adentro!!

Hola guapo!

Abracitos

Qué simpático

Qué bo-ni-to

¿Rata o ratona?

Ándele, ándele
Había 30 minutos de cola, pero era algo que había que hacer sí o sí. Como queríamos que fuese una sorpresa, intentamos convencer a Paula de que íbamos a ver otra vez a Pluto, pero cuando empezó a ver toda la decoración, empezó a sospechar un poco (no se le escapa una). Estuvimos entretenidos en la cola y se notaba que Paula quería ver a Elsa, porque con Anna costó bastante sacarle una mínima sonrisa (es que ella es de reinas jajaja).

Qué nervios

La reina Elsa, de Arendelle

La princesa Anna, de Arendelle
El primer FP+ del día era para Nemo & Friends en la otra punta del parque. Quizás nos podíamos haber organizado unpoco mejo para no tener que caminar tanto, pero no teníamos problemas de tiempo, así que tampoco fue para tanto.

Paseo con vistas

¿Alguien ha visto a Nemo?
Paula no salió muy convencida, pero más o menos se puede decir que le gustó.

Mordisquitos

Valet parking
Nuevamente, caminata hasta Noruega, porque el siguiente FP+ era para Frozen Ever After y porque desde allí estábamos al lado del Akershus, donde íbamos a comer ese día.

Y vuelta para atrás

Viva México
La atracción está muy bien e incluso a Paula le gustó, con algún pequeño matiz, y ka comida estuvo de maravilla. En l aentrada te hacen una foto con Bella y durante la comida salieron Cenicienta, Ariel, Blancanieves y Aurora. Paula estab como loca, especialmente con Blancanieves. En cuanto a la comida, al principio hay un buffet con unas cuantas cosas frías. La calidad es razonablemente buena, aunque son cosas noruegas y a mí, por ejemplo el salmón no me hace mucha gracia, pero bueno (aunque yo por mi hija...). El segundo plato estaba delicioso. Asun tomó un salmón a la sartén y salsa de coliflor con curry, yo probé la ternera braseada en vino tinto y Paula tomó salmón con arroz al vapor de las comidas para niños. De postre no sirvieron una selección de dulces que, aunque estaban buenos, no llegaban a la calidad de los otros platos.

Érase una vez...

Todo un lujo

Mesa lista

El menú del día

Buffet noruego

Un par de cosas más

Otro poquito por aquí

El salmón de Asun

Mi chicha

Endúlzate la vida

Una vez en la vida

Que empiece la fiesta

Átate bien los zapatos...

Bajo del mar

Esa carita lo dice todo

Esperando a Blancanieves

La ilusión va por dentro 
Como ya he dicho, todo (especialmente los segundos) estuvo de maravilla, pero nuevamente el elevado precio desentonaba un poco. Los casi 183 dólares que acabamos pagando, aunque estaban presupuestados, hicieron un poco de pupita, pero ver la cara de ilusión de Paula al ver todo aquello hizo que hubiese merecido la pena.

Todo un lujo
Empezamos a recorrer los diferentes paises que no habíamos hecho hasta entonces, y haciendo fotografías con diferentes personajes y viendo todos los shows que no íbamos encontrando. Los de Italia y Francia fueron muy entretenidos.

La vuelta al mundo

en 80... ¿minutos?

Casi se escapa

Vamos de paseo.. pi, pi pi

Continuamos

La France

Recuerdos

Besitos

Queda menos

Reflejos
Cuando terminamos de dar la vuelta al mundo, fui a probar suerte por si había single rider en el Test Track y, como me pasó en Animal Kingdom, apenas tardé unos minutos en subirme en la atracción (la cola marcaba 40 minutos en el momento de entrar).

Todo fue sobre ruedas
Intentamos aguantar por allí lo máximo posible, pero a las 18:30 Paula cayó rendida, y ya no tenía mucho más sentido seguir por allí a pesar de que la temperatura era muy agradable.
Cogimos el bus de vuelta al hotel, pero antes de acostarnos me acerque a Walmart ya que Carlos tenía muchos mocos y se nos había acabado el suero salino que habíamos llevado desde España.
Llegué más o menos sin problemas, pero me costó un poco más encontrar lo que andaba buscando. Tras preguntar un par de veces, al final decidí por hacerlo a la farmacéutica, pero me dijo que para un niño tan pequeño necesitaba receta así que tendríamos que ingeniárnoslas de otra manera.
De camino de vuelta al hotel, el GPS me metió por una carretera de peaje que costab un dólar y que solo aceptaba efectivo. Me fui acercando muy convencido con mi billetito en la mano, hasta que vi que el pago había de hacerse en monedas. Me entró una especie de pánico absurdo y no supe muy bien qué hacer, pero al final opté por seguir hacia delante, ya que no tenía otro remedio. Nos había pasado algo similar en un anterior viaje a Florida, pero en aquella ocasión como estábamos montando una cola de coches de cuidado, una señora nos acabó gritando a través de la máquina de peaje que nos fuésemos y que no pasaba nada, pero esta vez sabía que tarde o temprano acabaría llegando una multa... Lo peor de todo es que a los 100 metros me di cuenta de que llevaba suelto en el bolsillo y lo hubiese podido pagar sin problemas. Seguramente se convertiría en la multa más absurda de mi vida, pero ya no había vuelta atrás.
Para cenar, nos preparamos unos noodles con el hervidor de agua que nos supieron a gloria y nos acostamos.
Distancia caminada: 9.7km. Para haber dado la vuelta al mundo, no está nada mal...