¡¡Hola a todos!!
Lo primero y antes de empezar la historia, dar las gracias a todos los miembros del foro por los consejos. Y lo segundo: ¡allá va mi diario!
Era sábado 27 de junio, nuestro primer día de vaciones. El día anterior, mi marido y yo, aún habíamos trabajado pero lo habíamos dejado todo bien preparado por la noche. Llevamos una maleta grande cada uno y llevamos un trolley pequeño vacío con una bolsa de deportes vacía dentro (ambas bolsas son para poder meter dentro todo lo que compremos y llevarlo de mano a la vuelta).
Dejamos la casa preparada y nos vamos en coche al aeropuerto de Valencia. Aparcamos el coche en el parking de empleados (yo trabajo en el aeropuerto) y nos dirigimos a los mostradores de vuelta. Al ser yo trabajadora de una compañía aérea, volábamos con billetes de descuento lo cual tiene una cosa buena y una mala. La buena es que nos salieron muy baratos (¡125 euros ida y vuelta!) y la mala es que son sujetos a espacio, es decir: solamente subes al avión si sobran plazas.
Así que hicimos la cola, respondimos a las preguntas típicas y facturamos el equipaje. Nos dirigimos a la puerta de embarque con nuestras tarjetas en lista de espera. En teoría, nos ibamos ese día pues sabíamos que sobraban plazas pero la verdad es que hasta el último momento una no está tranquila... finalmente nos asignaron un asiento en la puerta de embarque y subimos a bordo del avión. Tuvimos doble suerte, ya que no sólo nos sentaron juntos sino que además fuimos en salida de emergencia. la mar de anchos.
Las ocho horitas de vuelo (más o menos) pasaron muy tranquilas y agusto. Un par de películitas en las teles individuales... un par de comidas... un poquito de lectura y algunas partidas al trivial online que se puede jugar contra otros pasajeros del avión. A las 14:00 estabamos pasando ya la aduana y recogiendo las maletas, todo sin problemas.
Salimos del aeropuerto y nos dirigimos a buscar un taxi para ir hasta Brooklyn (donde estaba la agencia a la que le habíamos alquilado el apartamento y) para pagar y que nos diesen las llaves del apartamento en Manhattan. Este fue el momento en el que el viaje, que había ido tan bien hasta el momento, empezaría a torcerse...
El taxi nos dejó en la oficina de la agencia y allí hicimos los tramites de formalización (error... debímos de haber visto el apartamento primero...). Al parecer el apartamento que en un inicio habíamos reservado en el Upper East Side estaba ocupado y nos habían asignado otro casi igual (pero que estaba al lado de China Town... aysssssss primer error...:-? ). En fin, como uno ya se ve en esa tesitura y ya está allí pues... acepta.
Así que nos llaman a un taxi (que pagan ellos) y nos dan las llaves del apartamento. Al llegar allí vemos que es una finca horrible y vieja. Uy uy uy. No tiene ascensor... así que a cargar los maletones hasta arriba y cuando llegamos al apartamento veo un cartel en la puerta: LICENCIA DE OBRAS. Mal rollito... ¡muy mal rollito! Al abrir la puerta me encuantro que el apartamento, ¡está en obras! El pobre de mi marido seguía subiendo las escaleras con las maletas... y mientras tanto, yo observaba atónita lo que se suponía debía ser nuestro apartamento chic. Ainsss.
No tenía persianas ni cortinas, no tenía teléfono ni Internet, la cocina no tenía conina ni nevera (sólo la pila), no tenía armarios, la ducha daba a una ventana de cuerpo entero que daba a la calle y no tenía ni una sóla cortina, la pintura de las paredes estaba húmeda, el suelo lleno de polvo típico de obra... ¡¡NO ME LO PODÍA CREER!! Y el pobre de mi marido cuando logró subir todas las maletas tampoco se lo podía creer...
No era en absoluto ni lo que habíamos visto por Internet ni lo que nos habían dicho así que decidimos irnos inmediatamente (con todas las maletas... sí, hubo que bajarlas todas después del esfuerzo...) y volver a la agencia a solucionarlo.
Aquí tuvimos un fallo y fue que estabamos tan ofuscados que no se nos ocurrió hacer fotos al apartamento por sí teníamos luego problemas para recuperar el dinero pero claro... a toro pasado...
Así que nos plantamos en Brooklyn de nuevo ya discutir en inglés con los dos japos que regentaban la agencia... Menos mal que soy traductora por que esta gente, igual llega alguien que no sepa inglés y le torean...
Tras mucho discutir logramos que nos devolviesen la totalidad del dinero y nos largamos de allí lo más rápido que pudimos... ¡¡Ahora estabamos sin alojamiento!! Pillamos un taxi hacia Times Square a la búsqueda de un hotel y gracias a Dios la cosa salió bien...
Habíamos mirado muchos hoteles antes de coger el apatamento y entre ellos nos había encantado el Room Mate Grace así que fuimos allí a preguntar. Les quedaban dos habitaciones... Bufff, ¡por los pelos! Nos costó más o menos lo que ya habíamos visto por Internet y el hotel tenía una cosa buena y es que tenía desayuno incluido.
Sobre las seis de la tarde estabamos con el equipaje ya deshecho y acomodados en nuestra bonita habitación. Un poco más calmados decidimos dar una vuelta por Times Square y empezar a disfrutar el viaje. A las nueve y, ya bastante cansados, nos compramos unas bagels en una tiendecita al lado del hotel y nos las comimos en el cuarto.

Aún no nos creíamos lo bien que había terminado todo... y es que tras ver el hotel y ver lo bonito y bien situado que estaba casi nos alegrabamos de haber tenido el problema con el apartamento... por suerte habíamos arreglado todo y hasta ¡habíamos salido ganando!
Ya era tarde así que nos fuimos a dormir para coger fuerzas para el día sigiuente.
PD. La cama buenísima... ¡¡mi marido aún se acuerda del colchón!!
