Domingo 5 de marzo y tenemos resaca... (bueno, unos más que otros)
Solo el alcohol ha hecho soportable la estancia en este cutre-motel, pero el tiempo que pasaremos aquí será el mínimo imprescindible. Del desayuno incluido en el precio también pasamos porque en recepción solo había una máquina de café (intragable según quién lo probó) algo de aspecto de bollería industrial de un todo-a-cien, y un plátano. Adjunto foto del motel en cuestión:

No, este no es el motel, pero se le parece. Este lo encontramos al otro lado de la calle...
Eso sí, ambos en plena ruta 66.
Lo bueno que hemos adelantado una hora respecto a Gallup y estamos a solo un par de nuestro próximo destino. Rumbo este por la I-40 hasta Albuquerque, donde pararemos para lo típico: echar gasolina (en un 7eleven a muy buen precio por cierto), visitar un Walmart para desayunar, echar un poco la pota de ayer... lo típico.
Llegamos a nuestro primer destino del día: Kasha-Katuwe Tent Rocks National Monument. Es un parque pequeñito ubicado a medio camino entre Albuquerque y Santa Fe. Solo hay una entrada/salida y tres posibles trails para realizar. Como era domingo, estaba bastante lleno de gente, familias enteras que venían a pasar el día aquí. Hay que tener esto en cuenta porque el parking estaba casi lleno. Encontramos un hueco de casualidad. El Ranger se me quedó con cara rara cuando le pregunté por los flash floods, tal como recomendaba la propia web del parque, en plan este tío está pirado.

El paisaje es semi-árido, con un valle principal flanqueado por pequeñas colinas muy erosionadas. Desde el parking (que tiene por supuesto zonas de picnic) parte el Cave Loop Trail. Es un camino circular de algo menos de dos kilómetros que se acerca a la base de las colinas, donde se encuentra una antigua cueva de la que hablaré después. Mas o menos a mitad de camino de este loop parte otro trail, el Slot Canyon Trail, de unos 4.8km ida y vuelta; que ya solo el nombre lo hace atractivo...
Como su nombre indica, nos metemos por un camino que sigue el curso de un torrente que ha formado un cañón estrecho y profundo. Al principio es bastante ancho e incluso hay pinos en el lecho. Poco a poco se va estrechando hasta el punto de que apenas te caben los pies en la base y debes dejar pasar a otros caminantes que vienen de frente. Por supuesto se avisa de que se puede inundar repentinamente si hay lluvias. La roca es totalmente diferente a la que puedes encontrar en Antelope por ejemplo. Es blanca y se deshace fácilmente.


Tras un primer Slot, se abre repentinamente y comienzas a ver la parte superior de estas formaciones rocosas. Su forma cónica característica ha dado origen a su nombre: "Tent Rocks"

Un segundo slot de complicado acceso, y nuevamente atasco de gente para dejar pasar. (aunque por las fotos no lo parezca)



Pasado el segundo slot, comienza la zona más característica de "Tents", de altura considerable. Ahora comienza un tramo de fuerte ascensión, de dificultad moderada, que serpentea entre las rocas. El paisaje es espectacular.




Una vez subida la colina, hay un mirador en el extremo de la misma. Hay que descender un poco desde lo alto de la colina y después volver atrás, pero la vista es magnífica.

Tras la subida, hay que bajar por el mismo camino. Hay mucha gente y se hace pesado porque tienes que dejar pasar a cada rato. De vuelta en el loop, lo terminamos, pasando por la cueva.
La "cueva" es realmente un agujero que parece excavado en la roca (se deshace fácilmente como ya he dicho) situada a unos dos metros de altura sobre el suelo y a la que la gente escala sin rubor alguno a pesar de los carteles, deshaciendo más la roca...
De vuelta al coche, continuamos adelante, ahora por una pista de tierra colina arriba hasta un mirador. el Veteran's Memorial Scenic Overlook. Donde tienes una bonita vista de los cercanos Valles Caldera y Bandelier NM

Aquí también hay unas mesas para picnic, así que decidimos comer aquí nuestros bocadillos y demás provisiones del Walmart. La pena que hacía bastante viento al estar en un alto.
Acabada la comida, nos ponemos en camino y una hora más tarde llegamos a Santa Fe. Lo primero que hacemos es ir directos al hotel, hacemos el check-in y dejamos el coche, pues el hotel tiene servicio de shuttle al centro de la ciudad. Como la mayoría de cascos históricos de esta zona del país, una plaza central organiza una cuadrícula de calles estrechas, impropias del estilo americano. la verdad es que el centro de esta ciudad está muy bien cuidado.
Nos pasamos la tarde paseando por sus callejuelas: Como edificios destacan la Basílica de San Francisco de Asís, la Capilla de Loreto con su "escalera milagrosa" (entrada 3$), alguna casa de adobe que presume ser de las más antiguas de américa, o la misión de San Miguel que también es la iglesia más antigua de EEUU.
Pasamos también por el Capitolio de Nuevo México (coleccionamos Capitolios como Walmarts)







En todo el centro de la ciudad destacaría dos cosas: la cantidad de galerías de arte y tiendas "exclusivas" y la forma como mimetizan los edificios modernos dándoles un acabado de barro similar al adobe.
Nos sentamos un rato en un café mientras esperábamos el regreso del shuttle al hotel. Teníamos intención de cenar algo después en el centro, pero casi todos los sitios estaban llenos o cerrados ya, así que terminamos bastante lejos comprando algo en el Walmart (no había comidas preparadas, solo ensaladas) y al final en un Mcdonalds...
El Hotel: Sage Inn de Santa Fe, una habitación para cuatro con desayuno una noche por 68.98€.
El hotel estaba muy bien, aunque la habitación estaba en el primer piso de un edificio con pasillo exterior al que solo se podía acceder por escalera. La ubicación muy buena, a un paso del centro, y con parking. Después de la experiencia de la noche anterior, esta no tiene punto de comparación.
La decoración era la típica de Nuevo México, con los chiles colgando en los balcones. El interior muy chulo, con unas colchas tejidas muy típicas. La habitación amplia, limpia, muy cuidada y la cama era cómoda. Quizás el baño un poco pequeño y bastante trotado, era el punto débil, pero estaba muy limpio.
El desayuno era tipo buffet, en una sala muy bien ambientada, con chimenea y todo (aunque con fuego de pega, que tampoco es que hiciese frío)
En resumen hoy el día ha sido tranquilo, con pocos kilómetros, unos trail por la mañana y un paseo por Santa Fe por la tarde. Nos vamos a dormir que mañana será otro día.