Por supuesto que no madrugamos, y llegamos en los últimos 15 min antes de cerrar el horario del desayuno. El hotel estaba abarrotado y la sala no es muy grande, así aquello fue bastante bullicioso...
Como nuestro vuelo salía las 23:50 h del JFK, os podéis suponer que nos tomamos las cosas con mucha tranquilidad...
Toda la mañana paseando, por la 5th avenida, hasta llegar al Rockefeller Center, y vuelta por la 6th. Nos dedicamos a ver cosas que no habíamos podido ver en los dias iniciales.
Al salir del hotel vimos el edifico FlatIron, luego pasamos delante del Empire SB, entramos en la Biblioteca de New York, y llegamos a la plaza Rockefeller, muy animada y llena de gente.

La "Library".


Aprovechando la relajación, mi mujer e hija no dejaron de entrar en multitud de tiendas de regalos y souvenirs, aunque la verdad es que fueron muy prudentes y no gastaron nada del otro mundo.
Al volver, encontramos otra muestra del orgullo de los norteamericanos por su país y sus símbolos.

Y en la esquina izqda encontramos un motivo para entretenernos un rato, una tienda de Nintendo. En ese caso fue mi hijo el que disfrutó como un indio haciéndose fotos con los personajes famosos.
Es esta:

De vuelta, cogemos la 6th avenida y resulta que tienen la calle cortada y hay un mercadillo a todo lo largo. Fue entrenido, salvo el olor a comida multirracial que siempre acababa oliendo a curry.
Llegamos al parque Bryant, nos sentamos en las sillas con mesa que hay disponibles (nos sorprendió, porque no eran de ninguna terraza de bar, sino públicas para uso libre. En España durarían 24 h antes de que las robaran...). Nos compramos la comida y bebida en uno de los chiringuitos que había cercanos y almuerzo a la neoyorkina...en un parque.
Cuando acabamos aún era muy temprano para irse al aeropuerto, pero como teníamos el miedo en el cuerpo del dia anterior, optamos por coger las maletas (el hotel tiene guardamaletas), coger un taxi e irnos al JFK. Tras viaje con atasco importante (nosotros relajados...quedaban 8-9 horas hasta el vuelo), llegamos a la terminal 4, la de Delta. Tuvimos que esperar un par de horas hasta poder facturar las maletas (era demasiado pronto), y el sistema era bastante caótico. Tenías que chequear en las máquinas y facturar las maletas, pero no te salía la pegatina para las maletas, sólo la tarjeta de embarque, y luego tenías que hacer cola para que te recogieran las maletas. El método es peor que el de AA, en este caso al chequear te sale la pegatina que tienes que poner a las maletas y las pones en la banda de recogida, mucho más rápido y fácil.
En fin, ya dentro de la zona de seguridad, y después de cepillarnos unos cuantos donuts del DunkinDonuts, tomamos finalmente el vuelo (no si un cambio de puerta en el último momento) y ya todo fue bien, llegando finalmente a Málaga. En el trayecto, tras varias cabezaditas, que supongo que fueron 3-4 horas de sueño en total, fui hablando (lo que pude) con mi vecino que eran un neoyorkino de raza hindú que venía con su familia a ver Andalucía en 1 semana. Muy simpático y agradable. Como podeis figuraros, al cambiar el vuelo el último dia, toda la familia íbamos desperdigados por el avión.
Y bien. Aquí acaba el diario y las peripecias de mi familia que os he ido contando. Espero ayudaros a los que lo leáis a preparar el vuestro. Hasta el próximo.