
El día de hoy no tuvo nada que ver con lo que teníamos planificado sobre qué hacer en Yosemite. Teníamos previsto hacer un sendero muy chulo, el Mist trail. Por la tarde iríamos a Sentinel Dome a ver el atardecer, no sin antes hacer algún sendero. Cuando viajamos nosotros (2016) Mariposa Grove estaba cerrada por reformas, por lo que limitamos nuestra visita a un solo día.

Los problemas que nos hicieron cambiar el plan fueron varios. Para empezar el problema de aparcamiento que observamos en Yosemite Village. También notábamos ya un cansancio acumulado por los días que llevábamos de ruta. Las grandes kilometradas y los senderos hacían mella en nosotros. Y por último y no menos importante, el hotel. Aunque no pudimos apreciarlo en demasía, nos encantó. Sus instalaciones eran geniales y ¡había piscina!. Todo ello nos hizo cambiar el plan.

Aquel día desayunamos en el hotel, una comida muy casera. Desde ese día buscamos sin cesar unos huevos benedictinos como aquellos. Aún no los hemos encontrado


Este mirador desde donde deleitarnos viendo el Half Dome es muy amplio. Hay muchas zonas donde poder fotografiaros. Podréis pasar allí un largo rato como nosotros. Las vistas son increíbles. El paisaje es más parecido al que solemos ver en nuestro país. Pero aún así te sientes muy pequeño y ves la pureza de la naturaleza. Deciros que si veis alguna foto del Half Dome podreis apreciar que la forma de esta roca os es vagamente familiar

Pues con esto se nos pasó la mañana, entre llegar, aparcar y disfrutar de las vistas. En este mirador intentamos fotografiar todo lo que nos transmitía Yosemite. Hacía un día soleado y las fotos quedaron geniales. Bajamos hacia Yosemite Village de nuevo para comer.

De nuevo perdimos mucho tiempo buscando aparcamiento. Al fin lo logramos pero el tiempo estaba empeorando por momentos. Parecía que iba a llover. Comimos en uno de los restaurantes un par de bocadillos. Pusimos rumbo a nuestro hotel antes de que la lluvia nos alcanzara. En el camino de salida, pudimos parar para observar el imponente Capitán. Impresiona.
El tiempo según nos alejábamos mejoraba. La lluvia se dispersaba y salía el sol. El baño en la piscina no nos lo quitaba nadie

El hotel como ya os comentamos está absolutamente integrado en el bosque. Hay distintos tipos de alojamiento, desde nuestra tienda de campaña hasta los bungalows de madera de más lujo. Cenamos en el hotel un plato de salmón y uno de cordero, a cual más bueno. La atención es muy buena.

Os recomendamos este hotel por relación calidad / precio inmejorable. En nuestra opinión, se nos quedó corta la estancia en Yosemite. Os recomendamos hacer al menos una noche más en este hotel.


Esa noche nos acostamos pronto. Al día siguiente poníamos rumbo a la ciudad de San Francisco. Teníamos por delante los últimos días del viaje.
En muy poco tiempo, os seguiremos contando este fantástico viaje. Aún nos quedan por delante 4 noches en San Francisco, el apasionante viaje por la Highway 1 y el último día en Long Beach donde pasamos la noche en un buque de la segunda guerra mundial. Haremos una etapa cada semana ;P
