Preparamos el equipaje, desayunamos y dejamos el Cinnamon Lodge que tanto nos había gustado para ponernos rumbo a Kandy, con varias paradas en el camino. La primera fue el Templo de Oro de Dambulla a 24 kilómetros. También es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es del siglo I a.C. La entrada es muy rimbombante de reciente construcción (entrada $15). Subimos hasta el templo por un camino en cuesta donde pudimos ver monos jugueteando por todas partes.



Cuando salimos continuamos hacia Matale (45 kms) parando en un Spice garden donde pudimos ver de cerca la planta del cacao, la de café, la de piña, Citronela (la planta ahuyentadora de mosquitos por excelencia que es originaria de Sri Lanka) y muchas más. Luego en la tienda puedes comprar los productos que elaboran a partir de esas plantas y que tienen remedio para todo, todo, según nos contaron.


Le pedimos al conductor que nos llevase a comer a un restaurante local, no recuerdo el nombre, pero estuvo muy bien, barato, limpio y buena comida. Después visitamos un templo hindú muy bonito
