El día de antes habíamos decidido adelantar la visita a Kamakura, porque se preveían lluvias fuertes a dos o tres días vista y preferíamos no arriesgar con las excursiones.
Con este cambio de planes, dejábamos entonces Kamakura fuera del JRPass. Teníamos dos opciones, pagar el viaje suelto en Japan Rail o ir con la línea Odakyu. Optamos por la segunda porque era más barata, aunque no recuerdo que fuera una diferencia de precio abismal, comprando el Enoshima-Kamakura Free Pass, por unos 1500¥ ida y vuelta, desde Shinjuku. Ese pase tienes que comprarlo directamente en Shinjuku y te entra el tren hasta Fujisawa (ida y vuelta).
De Shinjuku llegamos a Fujisawa, que fue donde cogimos la Enoden Line y el trayecto hasta Hase fue muy bonito, porque el tren, que además es muy pintoresco porque tiene una apariencia muy 'retro', pasa bordeando la costa y también por medio de calles, como si fuese un tranvía. Yo no le hice fotos al tren; desde luego, me queda mucho por aprender de los japoneses. Nos bajamos en la estación de Hase .
El primer templo al que entramos fue el Hase-dera, muy cerca de la estación.
Este templo budista dedicado a la diosa Kannon fue uno de nuestros preferidos de todo el viaje. Tiene unos jardines preciosos a la entrada, con estanques, y para llegar a los salones tienes que subir unas escaleras. Antes de llegar a los edificios principales nos encontramos con muchas estatuas de Jizo por el camino, como los de Zojoji (y en otros muchos templos), pero más pequeños. Estas estatuas las ponen en este templo los padres de niños fallecidos antes de nacer o recién nacidos. Pero no siempre el Jizo simboliza esto, pues también es el patrón de los viajeros.
Si sigues subiendo te encuentras con los edificios principales del complejo, donde está la estatua de la diosa Kannon de once cabezas, tallada en madera. Mide aproximadamente nueve metros, con lo cual es una estatua bastante grande. Nos compramos unos amuletos y sacamos un papel de la fortuna. Como era mala, la colgamos fuera tal y como habíamos visto hacer.
Si subes las escaleras que hay por detrás del templo puedes ver unas bonitas vistas de la playa.
Al volver a bajar, nos sentamos en unas mesas y nos comimos un helado viendo las vistas de la playa y las águilas volar. Volvimos a descender para salir del templo y vimos que había una especie de cueva circular y nos metimos en ella. Dentro estaba llena de velas y estatuas, de la diosa Benten (diosa del amor y la música, entre otras cosas) y de otros dioses. Es un templo muy bonito, lo recomiendo encarecidamente.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Templo Hase-dera
El Hase-dera está a unos 10 minutos andando del Daibutsu, el gran Buda de Kamakura. Esta gran estatua de bronce se encuentra en el templo Kotoku-in y es el segundo Buda más grande de Japón, después del de Todaiji, en Nara. Nada más pagar nuestra entrada nos vinieron a hablar unas chicas japonesas. Nos preguntaron de dónde éramos y se ofrecieron a hacernos de guía por el recinto de forma gratuita, para practicar inglés, a lo que accedimos y nos acompañaron durante toda la visita. Luego nos pidieron sacarse una foto y viceversa. Eran muy majas la verdad, aunque me costó un poco entenderlas porque el nivel de inglés que tenían no era muy alto y el mío tampoco es que sea como para tirar cohetes. Pero bueno fueron muy simpáticas y nos lo pasamos bien con ellas.
El gran Buda impacta tanto como os podéis imaginar, aunque lo hayáis visto muchas veces en fotos. Yo pensaba que no me iba a sorprender tanto y sí. Delante de él dejan ofrendas, como flores, fruta, etc. Por dentro está hueco, por lo que si os interesa podéis entrar dentro de la misma estatua, pagando 20¥. Las chicas nos explicaron que el Gran Buda era anteriormente de madera y estaba en el interior de un templo que se destruyó a causa de un tsnumani; entonces se construyó otro en bronce. Este segundo Buda también estuvo alojado en diversos templos, todos ellos destruidos a causa de tormentas y otras inclemencias de la naturaleza, y ya lo dejaron al aire libre. Y así lleva así desde finales del siglo XV.

Templo Kotoku-in
Terminamos nuestra visita y nos despedimos de las chicas. Decidimos ir a alguno de los templos de la zona de Kita-Kamakura. Pero antes nos comemos un dango de un puesto de la calle. El dango es una brocheta de bolas, hechas de harina de arroz, que se cocinan a la parrilla, y se pueden acompañar de diferentes salsas, normalmente dulces pero también hay versiones saladas. Yo lo pedí dulce, pero no me gustó. Nos dirigimos pues a la estación de Hase de nuevo, y ahí volvemos a coger el tren hasta la estación de Kamakura, que es la última (o primera) de la línea Enoden. Dejo foto de dango de internet.
Nos bajamos en la estación de Kamakura y ponemos rumbo al Kencho-ji, aunque también podéis llegar en autobús, porque hay un paseito, y es subida. Aunque más fácil todavía es coger el tren y plantarse en Kita-Kamakura... La verdad es que luego me arrepentí un poco de ir andando porque hacía mucho calor, pero en otra época del año el camino está bien. Fuímos a pie porque así podíamos ver un poco el ambiente en Kamakura y cruzar la calle Komachidori. Esa calle, presidida por un torii, está repleta de tiendas de recuerdos, de puestos de comida, y el día que fuimos de muuuucha gente, tanto de turistas como de locales. He de reconocer que fue un agobio, entre el calor que hacía y la gente, creo que fue el día que más me agobié.
Andando hacia arriba dejamos el santuario de Tsurugaoka Hachiman-gu a nuestra izquierda. Seguimos andando y al final llegamos a nuestro destino: el templo Kencho-ji! Antes de entrar nos compramos algo de beber y descansamos de la caminata y de la multitud en la sombra de un arbol. Esta zona ya está mucho más tranquila...
Pagamos nuestra entarada y atravesamos la bonita puerta de madera.
A mano derecha nos encontramos con la campana, que está declarada Tesoro Nacional de Japón.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Este templo es el templo zen más importante de Kamakura y el más antiguo. Hay muy poquita gente y se puede disfrutar de mucha calma. Si seguimos hacia el primer edificio, a mano izquierda vemos unos árboles enormes. El primer sacerdote del templo, que era chino, se trajó consigo unas semillas de unos árboles que plantó allí, en el templo. Estos árboles son enormes y tienen ahora casi 800 años.
Después hay una serie de edificios de templos y subtemplos, de madera, muy bonitos. El salón principal es el Hojo, donde originalmente vivía el sacerdote y donde se encuentra el bonito jardín zen. Para llegar al Hojo pasamos al lado de una preciosa puerta, decorada en colores dorados.
Puedes seguir un camino de escaleras por detrás del templo, que te lleva a otro templo y a unas vistas muy chulas, pero no fuímos porque ya no queríamos caminar más cuestas con el calorazo que hacía. Desde ahí se puede ver el Monte Fuji si hace un buen día.
Templo Kencho-ji
Era bastante tarde y aún no habíamos comido nada y pensamos que sería buena idea comprar algo en uno de los puestos de la calle Komachidori. Así que emprendimos la bajada dirección a la estación de Kamakura. Al bajar, volvimos a pasar al lado de Tsurugaoka Hachiman-gu y vimos a un monje con una família y un coche, que se veía nuevo. El monje estaba bendiciendo el coche o algo así, suponemos. Súper curioso.
Ya en la calle Komachidori, que parecía menos transitada, nos compramos unas korokke de ternera, buenísimas. Son una especie de croquetas, más alargadas y aplanadas, que según Wikipedia, se introjeron en la década de los 90, inspirándose en la croqueta española. Por dentro llevan carne o marisco con verduras, cocinados con puré de patata o bechamel. Me está entrando hambre de pensar en ellas!! Foto de internet (no me digáis que vosotros no os comeríais una ahora mismo):
Me acuerdo de que mientras me comía mi korokke había un señor en un banco, con una jaula. Abrió la jaula y sacó un conejo, y se puso a acariciarlo, a darle de comer y a limpiarlo. Y dentro de la caja, el conejo tenía un ventilador. Vamos, que el conejo estaba mejor que todos los que estábamos allí juntos. Volvimos a ir a la estación a coger el tren Enoden, que iba llenísimo, y a deshacer el camino que habíamos hecho para venir. Como ya sabéis, nos llevó un buen rato llegar hasta Shinjuku, y de allí coger el metro otra vez hasta nuestro hotel.
Os dejo un restaurante que tenía apuntado para comer, seguramente lo sacaría del foro:
Ese día pensamos que al llegar podríamos ducharnos, cenar algo y acercarnos a la Sky Tree, que estaba muy cerca del hotel y no habíamos subido todavía a ningún mirador en Tokyo, así que eso fue lo que hicimos. Realmente nuestro plan inicial era ir a Yokohama después de Kamakura, pero llegamos tarde a Kamakura, y ya no teníamos ganas de acercarnos hasta Yokohama, así que cambiamos de planes.
Tampoco podíamos entreternos mucho porque la última entrada a la Tokyo Sky Tree era a las 21, pero nos dio tiempo de sobras de entrar y estar allí arriba un rato. La entrada es bastante cara pero como no habíamos subido a ningún otro edificio con vistas todavía y al final no habíamos ido a la Landmark Tower de Yokohama, decidimos pagarlo y no darle más vueltas. Fuimos dando un paseo desde el hotel y tardamos unos 20 minutos. De camino nos encontramos a los amigos del Mario Kart xD
*** Imagen borrada de Tinypic ***

La Tokyo Skytree se terminó de construir en el año 2012 y es una torre de radiodifusión, restaurante y mirador. La torre mide 634 metros y el primer observatorio está a 350, mientras que el segundo se encuentra a 450 metros.
Para comprar las entradas tenéis que ir a la cuarta planta del Tokyo Skytree Town, que es un centro comercial que tiene un acuario. Se veía bastante gente para comprar la entrada pero no fue nada exagerado, y la cola avanza muy rápido. Una vez tienes la entrada te ponen en grupo delante de la puerta del ascensor que es bastante impresionante, porque sube muy rápido y te ponen musiquita y luces mientras asciende y todo el mundo hace 'Ooohhh'.
Una vez llegas arriba, se abren las puertas del ascensor y ves mogollón de lucecitas a tus pies. A la hora que era ya hacía un buen rato que era de noche. Las vistas son una pasada. Aún hay otro observatorio más arriba, pero tienes que apoquinar más para subir, como si fuese poco lo que cuesta la entrada normal. Pero yo creo que no es necesario ir más arriba porque desde aquí las vistas ya son alucinantes. Hay un bar para tomar algo pero no nos acercamos ni a mirar los precios
Por cierto, hay pequeños trozos del suelo que son de cristal...da mucho yuyu.
Estuvimos un rato allí observando la ciudad de noche a nuestros pies hasta que nos cansamos y emprendimos la bajada.
Tokyo Skytree
La vuelta al hotel también fue dando un paseo tranquilo. Era tarde ya y al día siguiente teníamos otra excursión prometedora: Nikko!!
COSAS QUE NOS QUEDARON PENDIENTES
En Kamakura, el santuario Tsurugaoka Hachimangu. Este es un santuario sintoista, el más importante de Kamakura, está dedicado a Hachiman, el patrón de los samurai. Su construcción empezó en 1063, cuando sólo era un pequeño edificio sagrado y poco a poco fue adquiriendo relevancia, especialmente durante el shogunato Kamakura. Es una visita muy recomendable, puesto que en Kamakura se suelen visitar más templos budistas que santuarios sintoistas.
Tsurugaoka Hachimangu
El templo Engakuji, otro importante templo budista zen, mucho más similar al Kenchoji (en la zona de Kita-Kamakura se puede elegir entre uno de los dos + el Santuario Tsurugaoka). El templo Engakuji es muy bonito visitarlo en otoño por los colores de las hojas de los árboles.
Engakuji
Yokoma: en Yokohama queríamos acercarnos a la zona de Minato Mirai y subir a la torre Landmark (¥1000) para ver las vistas al anochecer y al Cosmo World, que es un parque de atracciones con varias montañas rusas y una noria muy grande (no se paga entrada pero cada atracción cuesta entre 300 y 700¥). También nos hubiese gustado acercarnos a Chinatown, que es el barrio chino de Yokohama. La mayor parte de él es peatonal y está lleno de restaurantes y puestos callejeros de comida china. También hay algún templo interesante que ver en este barrio (Templo Kantei-byo).
Yokohama
















