Amanece el día gris y tras otro gran desayuno nos despedimos de la zona norte de Bretaña y empezamos el camino de vuelta a casa. Nuestro primer destino de hoy son los bosques de Paimpont, lugar plagado de cuentos y leyendas tradicionales celtas relacionadas con el Mago Merlín, el Rey Arturo y los Caballeros de la mesa Redonda. No nos atrajo demasiado el lugar, ya que su principal atractivo son las diferentes rutas por el interior de los bosques y no estábamos demasiado animados para ello.




Así que tras hacer algunas compras y visitar la Abadía de Paimpont, construida durante el S. VII y reconstruida en el S IX tras ser destruida por los Normandos, continuamos nuestro camino.
Se acerca el mediodía y llegamos a Josselin. La fina lluvia que nos está acompañando durante todo el día se intensifica así que, tras mirar algunas tiendas y visitar la Basílica Notre-Dame du Roncer decidimos buscar un lugar para comer.



Tras la comida, y viendo que la lluvia no amaina, decidimos hacer una visita “motorizada”, es decir, con el coche. No hay tráfico ni mucha gente por la calle, con lo que vemos el Casco antiguo y las zonas del río y el Castillo sin problema. Silvia va bajando del coche para hacer alguna foto de vez en cuando.


Visto Josselin, seguimos el camino hacia Rochefor-en-Terre. Pero antes paramos en Malestroit, uno de los muchos “pueblos con encanto” que nos vamos encontrando por las carreteras secundarias. El pueblo es atravesado por un río y sus calles rebosan encanto. El cielo gris le da un aire misterioso que nos encanta.




Tras visitar el casco antiguo, donde se encuentra la iglesia de San Gil (que visitamos), preguntamos por un supermercado para comprar la cena de hoy y el desayuno de mañana . Hay un Carrefour express, y allí hacemos la compra antes de continuar nuestro camino.
Sobre las cinco llegamos al destino final de hoy: “Terre de France- Le Domaine du Moulin Neuf”. Es el sitio que escogimos cuando improvisamos el cambio de itinerario y la verdad es que el lugar es precioso. Son una especie de bungalows con dos dormitorios, cocina, lavabo completo y todas las comodidades que se encuentran a la orilla de un bonito lago. El centro de rochefor-en-terre está a 10 minutos a pie y además cuenta con parking gratuito y piscina climatizada.




El problema es que las toallas y las sábanas nos las cobran a parte: Total 176 €. Decidimos dedicar el resto de la tarde a aprovechar las instalaciones: Realizamos el recorrido circular que rodea el lago (2,5 Km.) y nos bañamos en la piscina climatizada… el agua está genial. En este intervalo nos enteramos del atentado terrorista en Barcelona y no lo podemos creer. Donde está el cuerpo está el peligro. Cenamos enganchados al televisor intentando entender que está pasando... y pensar que la familia no quería que viniésemos a Francia por el riesgo de atentado...