DIA 11 HIROSHIMA, HIMEJI , KYOTO (Sannenzaka, Kiyomizudera, Nene no-michi, Ryozen Kannon) y NARA.
Tocaba coger un nuevo
Shinkansen (Cada vez que ibas a la estación a verlos y cogerlos era un espectáculo!)
Al llegar a
Himeji, a esperar el Bus que te lleva al Castillo y a los Jardines, teníamos poco tiempo y muchas cosas que hacer, salimos al Castillo y ahí estaba.
He de decir que es muy bonito, muy espectacular pero... que le faltaba algo de salsa, quiero pensar que la salsa que le falta es que los alrededores eran muy sosos, un campo de cesped delante del Castillo apagaba sus vistas...no sé como explicarlo, si por ejemplo el Castillo hubiera estado metido en medio de Koko-en Garden, habría sido una vista de las mas increibles de Japón.
La entrada al castillo cara, 1000JPY (8€) y el Castillo por dentro, no sé... había algunas salas vacías como la sala de armas y otras con andamios o obreros trabajando, no sé si ese día iba tocado o cansado, pero el Castillo me desencantó un poco.
Todo lo contrario con los
Koko-en Garden, los cuales considero que son los Jardines mas bonitos que he visto, ya no solo en
Japón, si no creo que en mi vida, estanques, pequeñas cascadas, agua cristalina con unos peces enormes, pequeños templos, diferentes tipos de Jardines, una maravilla, recomendadisimos 100%, solo me faltó lo que pensaba que habría y no, una imagen del castillo desde los Jardines! (pondré una reclamación!!).
De vuelta a la estación, el plan incial era ir hasta
Kobe para ver el
Gigantor, parar en
Osaka para subir al
Umeda Sky Building y seguir hasta
Nara.
Pero como el día del Tifón nos fastidió la visita al
Kiyomizu-dera, decidimos descartar
Kobe y la vuelta a
Osaka en beneficio del mejor templo de
Kyoto... o eso se suponía, porque lo que nos encontramos fue horrible.
Llegamos a la estación de Autobuses de
Kyoto, cogimos el Bus hasta
Sannenzaka y para arriba, imaginaros la escena, cuesta arriba con un calor brutal (40 Grados y 90% de Humedad), el agua embotellada de las maquinas que íbamos encontrando de subida, agotadas y lo peor de todo, no poder ni sacar la cámara de fotos porque la cuesta de
Sannenzaka ni se veía, solo se veían cabezas y mas cabezas y que no se podía ni caminar.
Fué Horrible la verdad, no disfrutamos nada, solo sirvió para visitar las tiendas de Souvenirs y comprar recuerdos.
Al llegar al
Kiyomizu-dera, la mitad del grupo no quiso ni entrar, con el calor, estaban mas a gusto debajo de una sombra al lado de una fuente donde refrescar las toallitas de mano y ponérselas en la nuca, los que si queríamos entrar nos quedamos paralizados en la entrada.
Las Hordas en el Santuario eran demasiado y encima yo solo veía edificios tapiados, el Balcón totalmente cerrado con un pequeño trocito repleto de gente para asomarse y el cual desde mi posción ya veía que no valía la pena para nada, así que me dí la vuelta (otros si que entraron) y para abajo Ninenzaka de dia (De noche le dá mil vueltas), Nene No-michi (De Noche le dá mil vueltas) y hasta Ryozen Kanon (Cerraba a las 17:00, pero se puede ver por debajo de la puerta).
Refresco delante de Ryozen Kanon y directos a la Estación, nos ibamos a Nara!!
He de decir que
Kyoto es una ciudad increíble, sus barrios de
Gion y
Higashiyama son únicos e mágicos, pero ojo con las horas que vais porque la losa que os puede caer encima puede hacer que lloréis, no es fácil tragar lo que vimos en
Sannenzaka, que no era mas que una turistada que ojalá no la hubiéramos visto nunca.
El
Tifón no quiso que viéramos el
Kiyomizu-dera y así tendría que haber sido,
Kiyomizudera y
Sannenzaka se merecen su visita solos a las 6:00 de la Mañana.
Tren hacia
Nara, llegada a la estación de Autobuses y hacia nuestro Hotel.
En contra de muchas opiniones que nos habían dicho que dormir en
Nara no valía la pena, nosotros lo hicimos (Al ser un Grupo tan grande era difícil encontrar Hotel en
Kyoto para una sola Noche) y fue un acierto total.
Nos encontramos la ciudad de
Nara repleta de Velas encendidas en todos sus parques, estanques y estatuas, algo que las cámaras era imposible que lo capturaran, así que lo mejor era apagarlas y contemplarlo.
Junto a las velas puestos de comida y Japoneses vestidos con sus Kiimonos disfrutando de la fiestas de
Nara (La fiesta por lo que pude saber se llamaba,
La fiesta de la Montaña).
Después de dar un paseo y estar petados fuimos a cenar por sus galerías cercanas a la Estación de Tren, y como no, acabamos en un Mcdonald´s ya que a las 21:00h en Nara ya cierran muchos locales.
Al salir de cenar no quedaba ni una vela! todo recogido y limpio como si no hubiera quedado nada!
Fuimos a dormir pronto, al día siguiente tocaba pateada!
Por cierto, mira que caminamos por
Nara de noche, pero es que no vimos ni un ciervo esa Noche!