Me levanto a las 7 am para ir organizándolo todo con calma. Mi idea era bajar a desayunar a las 8 en punto por lo que Nacho, por supuesto, se levanta a las 8 menos 3 minutos… Qué tío! Hay que bajar a desayunar con sudadera y pañuelo al cuello, porque está bastante fresco. Tras desayunar y acabar de recoger, nos ponemos de nuevo en camino, rumbo a Rabat.
Por el camino, paramos a repostar y me llama la atención que llenar el deposito cuesta más o menos como en España, unos 75 - 80€
Cerca de Rabat, Zaid nos comenta que en esta ciudad la gente tiende a dar mal las direcciones adrede cuando se les pregunta
Llegamos a Rabat a las 11.45 horas. No he leído nada de esta ciudad, por lo que no tengo ningún tipo de expectativa. Nuestra primera parada es la kasbah des Oudaya, cuya visita es gratuita. Zaid nos dice que no hagamos caso de los que nos vengan a hablar, porque tratarán de sacarnos dinero. Nada más entrar, un chico nos indica en qué orden hay que hacer la visita. No sabemos si fiarnos o no, pero le hacemos caso, y tenía razón. Es nada más entrar en la kasbah, a mano izquierda.

Me encanta lo que estoy viendo!!!
No me lo esperaba para nada y es como haber entrado en el pueblo pitufo. Rollo Chefchaouen, súper bonito y lleno de gatitos bebé (los grandes deben de comerlos, porque sólo vemos 2…). Me encanta muchísimo la visita!!!

En uno de los callejones sin salida en que nos metemos sin saberlo, aparece un señor mayor que empieza a darnos explicaciones de lo que estamos viendo y luego nos invita a ir a su casa, que supuestamente está justo donde estamos nosotros y tiene unas vistas espectaculares. Cuando rechazamos la invitación, insiste bastante y luego nos pide dólares, así, en general. Por supuesto no le damos nada y nos vamos. De la que estamos volviendo hacia la entrada, le pido a Nacho meternos en el callejón que más me ha gustado, pero cuando hemos avanzado unos metros a través de dicho callejón, detrás de nosotros entra un chico con mala pinta. Nacho tiene un mal presentimiento y decide parar y dar la vuelta. El chico camina un par de metros más, nos mira y da la vuelta saliendo rápido del callejón
. Nuestro siguiente destino es un recinto en el que se encuentra la Torre Hassan, la antigua mezquita y el Mausoleo con la tumba de Mohamed V, primer rey del Marruecos independiente, en el que está enterrado también su hijo y sucesor Hasan II, padre del actual rey. En su interior hay un montón de columnas que pertenecen a las ruinas de la antigua mezquita, que fue decayendo hasta quedarse en las ruinas que se ven hoy debido a la erosión provocada por el devenir del tiempo, saqueos, incendios y el terremoto de Lisboa de 1755. La torre Hassan es la hermana marroquí de la Giralda de Sevilla.

La entrada es gratis, es una visita rápida y nos parece súper chulo. Además, hay varios guardias con uniformes llamativos, con los que nos podemos sacar fotos. Mola!
De aquí nos vamos ya a Casablanca. Son las 12.45 horas. Nos lleva media hora salir de Rabat, por su caótico tráfico, en un sálvese quien pueda… No creo que nosotros nos animásemos a conducir por Marruecos un coche de alquiler… Es cierto que aún no hemos visto ningún accidente, pero “casis” los ha habido a montones
Nos comenta Zaid que en Marruecos hay que pagar la gasolina de las ambulancias públicas. Pero no sólo eso, sino que si al iniciar el viaje hacia el hospital no tienen suficiente gasolina, llevan al paciente al cajero primero para que pague el repostaje. Si hay gasolina suficiente desde el principio, el paciente la puede pagar después de llegar al hospital. Muy fuerte!
Llegamos a Casablanca a las 14.30 horas y comemos en un sitio sin más que Zaid elige porque conoce al dueño y por su cercanía con la mezquita, ya que no tenemos claro a qué hora permiten la última entrada de los turistas. Se trata del Restaurant Chez Réda (www.tripadvisor.es/5484861?m=19905). Comemos los tres juntos. Nacho y yo pedimos para compartir una pizza 4 quesos, un panini de pollo y una mousse de chocolate. La comida nos cuesta 230 dirham.
De aquí nos dirigimos hacia la mezquita, que por fuera es realmente impresionante y bonita
. Nos despedimos de Zaid y Nacho y yo nos dirigimos a sacar la entrada. Cuesta 120 dirham por persona y tenemos que esperar 20 minutos hasta las 16 horas que es la próxima visita guiada. Hay que esperar en una salita que está justo donde se compran las entradas. En esta salita hay distintos carteles con los nombres de distintos idiomas. En principio hay que esperar al lado del cartel que corresponde a nuestro idioma, pero como sólo hay unas seis sillas, todos intentamos ocuparlas, por lo que luego los guías no saben de qué idiomas hay que hacer el tour. Que conste que toda esta información la descubrimos después, ya que de hecho Nacho y yo pensábamos que la visita era por libre y empezamos a meternos en las salas por nuestra cuenta, pero como no sabíamos qué recorrido seguir, subimos otra vez a preguntar al que nos vendió las entradas y ahí nos enteramos ya de todo. El caso es que se van todos los grupos con sus distintos guías y Nacho y yo nos quedamos solos en la salita, al lado del cartel de italiano sin darnos cuenta Tras esta visita y las fotos de rigor, vamos a buscar a Zaid que nos está esperando en los alrededores y nos lleva en el 4x4 hasta el Boulevard de la Corniche, que es el paseo marítimo. De nuevo nos bajamos del coche y Nacho y yo damos un paseo por todo el bulevar contemplando el mar y comiendo un helado que nos cuesta 15 dirham por cabeza.
De aquí ya nos dirigimos al hotel (no riad). Hotel Kenzi Basma, que tiene cuatro estrellas, y cuya habitación y baño están genial
. Me encanta el detalle de que además de las típicas lámparas de mesita haya dos lamparitas pequeñas para leer sin molestar a la pareja. Hoy no tenemos la cena incluida en el hotel, por lo que quedamos con Zaid a las 21 horas para que nos lleve a cenar. A las 20 salimos del hotel para dar una vuelta por los alrededores. Zaid nos ha recomendado la Place Mohamed V, que se encuentra a 5 minutos de nuestro hotel. Al llegar escuchamos música por unos altavoces y vemos una fuente de colores y con distintos movimientos del agua.

Es bonita y la gente se encuentra relajada sentada en los bancos mirando hacia la fuente. De aquí nos dirigimos a la Place des Nations Unies, que se encuentra también a 5 minutos y que también nos ha recomendado Zaid. En esta hay muchísimo ambiente y varias personas haciendo distintos espectáculos cantando o bailando, con un montón de gente alrededor mirando. Observamos que el transporte público es muy viejo y está destrozado. Zaid nos ha explicado que es como el tema de las papeleras, si lo ponen nuevo, la gente lo rompe o roba lo que necesite, por lo que prefieren dejarlo como está. Es triste…
Pasamos un rato aquí hasta que volvemos al hotel, ya que hemos quedado con Zaid. Acude puntual a las 21 horas, acompañado de su primo. Nos explica que vamos a ir caminando a un restaurante cerca del hotel, pero nos pide que vayamos caminando a unos metros por detrás de ellos para que la policía no les pare para interrogarles
Gastos totales del día entre los 2: 520 dirhams, unos 52 €.
Comida: 230
Entrada mezquita: 240
Helado: 30
Cena: 20