Lo cierto es que con el cambio horario no nos costó nada levantarnos, y eso que somos bastante dormilones.
Fuimos al buffet la orquídea, y después a la reunión del tour operador, nuestro contacto se llama Maricarmen.
Nos indica que cualquier problema se lo hagamos saber, y ella intentara solventarlo, de hecho algún que otro mando de la TV y algún ventilador no funcionaba (pero horas después todo estaba OK)
Mari Carmen nos comento las excursiones que teníamos, en total 7 porque dos eran con un suplemento por tener langosta.
Aquí fue donde me lleve un chasco, meses pensando en delfines, cuando le pregunte por ellos comento que estaban al norte, osea 3 horas en taxi.

La mañana la pasamos en la playa, hicimos un inciso en el snack las olas, y para la piscina. Todo decir que el agua de la piscina era unos grados mas baja que la de la playa, aun así caldito.
Comimos de nuevo en la orquídea y por la tarde la pasamos dando un paseo en la playa.
Allí descubrimos un snack la caracola, pero no estaba de servicio, había un guardia muy amable que nos comento que estaba en proyecto, y que podíamos caminar hasta el muelle, pero no mas alla de donde no le alcanzará la vista.

Al caer la tarde-noche de regreso al hotel vimos la fiesta de la puesta del sol, nos duchamos y para el buffet.
Tras cenar fuimos ha hacer la reserva de las cenas, nuestra idea era intercalar cena en restaurante con cena de buffet, pero no habían plazas, así que reservamos el pescador el sábado y el domingo el groumet. Preguntamos a la chica encargada de las reservas por el italiano, que estaba lleno esa semana y nos dijo que el sábado estarían abiertas las reservas de la semana siguiente…
Nota: lo cierto es que si hubieramos ido solos nos hubieramos pegado el palizon del taxi para nadar con los delfines, pero al ir amigos, no podiamos ponerlos en el compromiso, y mas tarde por cálculos si 50km eran 50 euros, por 300 km casi nos hubieramos gastado mas en el taxi que en la excursión en si... pero la próxima vez sera
