Singapur es el nombre del país, de la ciudad y del río.
Es un estado muy joven, la ciudad celebrará su 200 aniversario el año que viene (2019) y el país como tal sólo tiene 53 años.
Tiene 5,6 millones de habitantes.
La densidad de población es de 7.800 habitantes por kilómetro cuadrado. Por poner una comparación, tiene un tamaño similar a la isla de Menorca y casi sesenta veces más habitantes.
El 74% de los habitantes es de etnia china, el 13% son de origen malayo y el 9% son indios.
La historia de la ciudad se remonta a finales del siglo XIII cuando aparecen los primeros registros de los asentamientos en la isla.
(En la foto: estatua de Merlion, mitad pez, mitad león, en la bahía)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y pasaron los años y los siglos hasta que en 1819 el gobierno británico mandó a Sir Thomas Stamford Raffles a buscar un puerto para fortalecer el comercio marítimo con Asia. Encontró una islita con una aldea llamada Singapura, que en ese momento era parte del Sultanato de Johor y acordó con el gobernante malayo fundar allí un puerto comercial.
El negocio floreció y atrajo a gente de China, India, Malasia y más allá.
Ya en 1822 se ideó el plan para separar a la población en cuatro áreas en la ciudad según su procedencia: se crearon los barrios europeo, chino, árabe e indio, que todavía se mantienen a día de hoy.
Un par de años más tarde toda la administración política y económica de la isla fue cedida a los británicos.
(En la foto: casas en Chinatown)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En la II Guerra Mundial la ciudad fue invadida por los japoneses. A su rendición (1945) el gobierno británico retomó el poder administrativo, pero la Guerra había alterado la población y había crecido el sentimiento nacionalista. En 1965 se declaró país independiente y desde entonces, como pudimos ver, como república parlamentaria constitucional, no le ha ido nada mal.

(En la foto: vista nocturna de Gardens by the Bay)
*** Imagen borrada de Tinypic ***