La conclusión de este viaje se puede resumir en que me encanta India. Me gustan sus cosas buenas y me desesperan sus cosas malas. Pero me siento a gusto allí. Y me gusta sentirme a gusto en los sitios.
Esa sensación amarga de “¿¡dónde me he metido!?” de los primeros días de mi primer viaje se ha difuminado por completo. Sí me queda el recuerdo de pensar que no podría con ello, pero ahora la sensación que tengo es de que sí que he podido y que me ha hecho feliz.
Si queréis el diario de viaje, os invito a que visitéis mi blog Coleccionando Imanes (donde me extiendo un poco más en explicaciones y sensaciones y presupuesto), y que veáis el siguiente video, que responde a la pregunta “¿Por qué vas a India?”
Y si tenéis dudas, nos vemos por los hilos