19 de septiembre
No somos de entrar mucho a los museos, pero mi mujer quería visitar el museo de Swarovsky en Wattens. Muy Surrealista para mi gusto. Pero a ella le resulto muy interesante.

Queríamos ir a Innsbruck pero yo no quería tener problemas buscando parking y demás; asique dejamos el auto en una estación de tren, sacamos los tickets y hacia Innsbruck partimos. Lamentablemente subió un policía y nos dijo que el ticket que habíamos sacado no era el correcto. Asique nos cobró el precio que tendríamos que haber pagado, mas una multa de 6 euros cada uno. Igual, cuando llegamos a la terminal de Innsbruck, explicamos lo sucedido a una persona en una especie de oficina del estado, y nos devolvieron 4 de los 6 euros!
En Innsbruck nos dedicamos unas 4 horas a caminar principalmente el casco histórico. Habíamos pensado subir a uno de los teleféricos pero después nos arrepentimos.
Ciudad muy linda en el Tirol Austríaco; su visita es casi imprescindible si se está por esta zona.

Volviendo en el tren, decidimos parar en un pueblito que se llama Hall in tirol. Sin dudas la mejor experiencia que haya tenido en una oficina de turismo. Nos hablaron en español y nos dieron mapas y hojas con detalles de lo que había para visitar, todo en español.
Precioso pueblo con un pequeño casco histórico que se recorre en apenas una hora. Calles adoquinadas, casas con diferentes colores, muchas flores…. Realmente precioso.


Llegamos a la terminal de trenes de Wattens, tomamos el auto y pasamos por Rattemberg. Conocido en algunas guías como el “pueblo mas chicos de Austria”. La verdad que el casco histórico es realmente pequeño, pero vale mucho la pena dedicarle un rato a caminar por sus callecitas. Al igual que en Hall in Tirol, las casas con sus diferentes colores son la estrella del pueblo.


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