27 de julio.
Amanece nuestro último día de aventura y decidimos gastarlo en un bonito pueblecito cerca de Oslo, Drobak, el bus se coge en la estación de autobuses pero fuera, no hay perdida si preguntas a cualquier persona de allí te lo indica, y los billetes se compran en un supermercado que hay dentro de la estación, no en las máquinas que hay para comprar billetes. Todo muy raro pero si a ellos les funciona…
Drobak es el lugar de residencia de Papá Noel durante el verano, de hecho, ¡allí estaba! Pudimos hacernos una foto con él, que estaba revisando el correo de los niños que le mandan cartas desde todas partes del mundo para pedirle sus juguetes.

Dimos un paseo por el pueblo, visitamos la casa de Santa, su oficina de correos, el puerto, la placita del pueblo,… todo muy bonito. Después de comer cogimos el bus de vuelta, que teníamos que ir al aeropuerto.
Hay un tren que te lleva, y como en Amsterdam nos sirvió el código QR que hay para entrar al metro, creímos que también nos serviría para este… error. A la hora de entrar al tren ningún revisor te pide billete ni necesitas tener billete para pasar ningún torno. Los tornos están a la salida, en la parada del aeropuerto. Salimos del tren y cuando vimos que el QR no servía y que podríamos enfrentarnos a una severa multa se nos heló el cuerpo. Siento en el alma lo que voy a decir pero nos colamos. Pasamos por detrás de una pareja que pasó su ticket en los tornos, se abrieron las puertas y nos colamos detrás. Era ya el último día, la última trastada.
El vuelo de vuelta lo hicimos con Norwegian, en teoría salía a las 20:00 de la noche pero se retrasó una hora porque había mucho tráfico aéreo.
Llegamos a Málaga a las 1 de la madrugada, cogimos un taxi. Taxista bien borde. A puntito estuvimos de pedirle nombre y licencia para quejarnos de él a sus superiores pero estábamos tan cansadas que lo dejamos pasar. Veníamos de pasar unos días increíbles en Europa con gente súper amable (excepto una revisora y un revisor de tren bien bordes), pisamos España y nos encontramos con este tipejo… en fin! Hogar dulce hogar…